Hay personas que tienen una especial facilidad en vislumbrar nuevos servicios. Simplemente perciben las actividades de otra forma, como intraservicios, que son como servicios transversales que son parte de un servicio horizontal ya existente y que se presta en jornadas de ocho horas. En los servicios empresariales que ofertamos en la actualidad se requiere la aplicación de esa visión cruzada y de descubrimiento de nichos de necesidad prestados en un formato diferente.
En definitiva se trata de, en lugar de trabajar ocho horas para una empresa, presto una parte específica de ese trabajo para varias organizaciones. Es como una taylorización de tareas en busca de especialización y productividad. Todas las partes salen ganando. Un trabajo de mayor valor añadido por un precio razonable y, para el presta el servicio, una mayor diversidad de situaciones y una remuneración total mayor (con más autodeterminación personal).
En los servicios triviales, cotidianos y personales, hay quien saca a pasear los perros de otros (permítaseme el símil). Hay quien ayuda a decidir y comprar lo que más le va a un joven. Otras personas te hacen la compra con mejores materias pero de diferentes tiendas. A veces se basan en la comodidad, otras veces en el conocimiento, en otras ocasiones para evitar aburridas esperas, la cuestión es que aportan un valor para el que los contrata. Esto es lo que importa.
Si tomamos un plano de todas la tareas y necesidades en una empresa, el estilo de un blueprint -esos planos azul Prusia que muestran la estructura básica- podríamos echar una mirada transversal para apreciar alguna o algunas tareas que se pueden disgregar o actividades que no se quieren realizar (por la causa que sea, por su molestia, por que faltan conocimientos, etc.) o no se realizan, simplemente.
Con frecuencia se lee o se escucha que el outsourcing puede ser una buen camino para la optimización, puesto que todo está un tanto variabilizado, dejando el core, el núcleo de la misión de la empresa dentro. Estoy seguro que otro paso más allá es posible. Hay especialistas en el pegamento que lo une todo. Son gestores de la aportación de valor añadido de recursos dispersos y remotos. La proliferación de estos profesionales facilitará la creación de nuevos servicios. No me refiero al Interim Management (que también) sino a profesionales que realizando una tarea especializada y reducida en tiempo, pueden prestarla para varias organizaciones. Por ejemplo, un análisis financiero especializado que, al modo de un Controller, indica a la dirección opciones con sus pros y cons en una mañana al mes.
Necesitamos este tipo de iniciativas imaginativas para crear empleo y entrar en la nueva economía más rápidamente. Hay grandes profesionales cuya contratación sería muy difícil y costosa para una sola empresa pequeña, pero que en una mañana al mes se le puede sacar un gran valor a un precio asumible. En el proceso de internacionalización se están produciendo muchos ejemplos de este tipo de nuevos servicios.















