Era una nueva propuesta del marketing. Nos proponía la visión de los productos como un servicio. Un coche nos prestaba un servicio de transporte, una lavadora nos prestaba un servicio de lavar la ropa, una maquinilla de afeitar nos prestaba un servicio diario de rasurado de la cara. Era una nueva aproximación que intentaba acercarse al Cliente final y entender mejor su objetivo con el producto. Ahora se está dando un paso más, los productos se están tercerizando totalmente (no confundir con terciarización de la sociedad, que es la tendencia que convierte recursos-personas de la agricultura y la industria hacia el mundo de los servicios). Ya no se venden, se han convertido en servicios y se paga por la prestación del servicio base.
En los países nórdicos es muy habitual el alquiler de productos que en los países del sur siempre acabamos comprándo. Los automóviles se alquilan, las lavadoras y los lavaplatos se alquilan, es más, se cobra por número de lavados y de la temperatura de lavado utilizada. Parece lógico, para qué comprar, se paga por el uso y ya está. Las formulas de financiación (renting, leasing, etc.) fueron ayudando a que viéramos las ventajas de no inmovilizar recursos financieros.
En algunos mercados como el informático todo se cobra por servicio, ya nada se vende. Ahora todo se paga por uso: hardware de almacenamiento, hardware de procesamiento, software, telecomunicaciones, etc. La orientación hacia un modelo en la Nube integra en su cadena de valor varios elementos que antes se compraban y que ahora se comercializan como servicio completo, por el uso como utilities (agua, gas, electricidad, etc.).
La construcción también dio muestra en los años de la burbuja de cómo se podían crear empresas que alquilaban y subcontrataban los recursos necesarios sin invertir en ellos.
Este modelo facilita la creación de empresas, puesto que no requiere inmovilizar capital y aumenta el gasto cuando es necesario en su acción de conseguir el objetivo de la empresa. Para las empresas ya creadas, les facilita su internacionalización por la misma causa anterior.
Por otra parte, facilita el trabajo colaborativo. Empresas que se crearán con un objetivo y cuando ejecuten su proyecto se liquidarán sin tener que malvender los activos. Simplemente finiquitarán los contratos de servicios y/o alquileres. Es una evolución normal, se trata de reducir las necesidades de capital para arrancar empresas y poder crear empleo más fácilmente.
Los expertos en outsourcing siempre lo comentan: lo que se aprecia se compra, lo que se deprecia se alquila. Invertir en bienes que pierden valor es tontería. Se paga por su uso y listo. Eso aporta agilidad y rapidez en la respuesta.















