19 septiembre 2016

Divida su facturación por el número de empleados, si no llega a los 60K€ tiene un problema

por -roliver2009

LOGOSSLa verdad es que cada sector -incluso cada empresa- tiene su ratio, pero como cada vez todo es más parecido, esta relación me parece adecuada y en cada caso que cada uno trate de calcularse la propia. Los costes se parecen mucho excepto que sea una empresa de fabricación, con lo que el cociente comentado es ideal para empresas de servicios o comercializadoras.

Con los movimientos salariales a la baja conseguidos en los últimos años, esa medida está nuevamente vigente. En definitiva, es como un cálculo simple del umbral de rentabilidad pero determinando la facturación por empleado necesaria para obtener beneficios. Esta medida facilita mucho las decisiones de contratación inversión y gasto con su su relación con la facturación, también sirve bien para analizar otras empresas como las de los competidores, proveedores, colaboradores, etcétera. No hay que olvidar que esos datos son públicos normalmente, aunque hay que confiar en la información que se publicita que no siempre es cierta, es más algún comunicado de crecimiento brutal es la antesala de la bancarrota.

Como siempre comento, la mejora del ratio debe centrarse en el numerador -en la línea de arriba, los ingresos- y no en los costes (nº de empelados, en este caso), puesto que está última estrategia suele llevar al desastre con el tiempo si se llega un punto más allá de lo lógico.

Cuando alguien nuevo llega a un sector y rompe ese esquema, es decir, puede conseguir la  facturación de los que ya están con mayor productividad se lleva el mercado de calle. Los recursos necesarios son menores, pero sin forzar, de una forma natural e innovadora. Es el caso de Amazon o de Dell como de tantos otros que han roto el cantidad de recursos para lograr la facturación.

Las grandes compañías tienen calculado los costes que acompañan a cada empleado, de forma que siempre saben cuánto ahorran si prescinden de un grupo de profesionales y cuentan todos los costes, desde las secretarias, teléfonos, coches, gastos operativos, formación, etcétera, hasta los sueldos y salarios. Es innegable -nos guste o no- que reducir el número de empleados es la forma más sencilla de recuperar el ratio, como ya hemos dicho, pero eso no tiene futuro excepto que las personas sustituidas lo sean por elementos productores (tecnológicos, normalmente) de menor coste, bajando el ratio. Aunque esta manera no sea tampoco sostenible para la sociedad actual. Si sólo se pretende aumentar la productividad forzando a los empleados que se quedan va a tener más problemas que los que elimina en un primer momento.

Es una medida simple, fácil de calcular y sobre todo muy efectiva. Cuando la aplicas y ves que no se llega a la posición deseada no suele fallar, al poco viene el concurso. Lógicamente, nos referimos a empresas con trayectoria, no a nuevas empresas o de sectores de gran inversión.

La agilidad, el pago por uso, el gasto frente a la inversión, etcétera, están imponiéndose, claramente facilitan un buen ratio de facturación por empleado, siempre crecen o disminuyen con la facturación. No es descartable -si seguimos en esta ruta de reducción de personal- que cambiemos el denominador por otra medida. Espero que alguien diga -pronto- qué vamos a hacer las personas en este siglo.

 

 

12 septiembre 2016

¿Realmente es posible eso que llamamos generación de la demanda?

por -roliver2009

MergerProbablemente no, aunque habrá que aclarar esta afirmación. Todos hemos hablado de la generación de demanda, al igual como todos hemos dichos que antes era más efectiva, que hacías un seminario y te salían tres operaciones, que los mailings postales funcionaban igual que el telemarketing y que los directivos recibían a los vendedores sin tantas restricciones como ahora. No voy a negar que eso es cierto, eso era así. La cuestión modificante son las circunstancias de aquellos momentos.Voy a recordar algunos detalles: muy pocos canales de comunicación, demanda insatisfecha y superior a la oferta, poca información en el mercado, pocos proveedores en casi todas las áreas y algunas más que todos pueden recordar, todos los de cierta edad, claro.

¿Podemos -entonces- hablar de que antes se generaba demanda de forma  más exitosa? Pues yo creo que no, que lo que pasaba es que los mercados estaban esperando ser contactados, ser informados, saber quién podía ser su proveedor. Pero esa situación pasó, ya nada es igual. Hay multitud de medios de comunicación y en movilidad, hay miles de proveedores que quieren hablar con el decisor de las empresas, miles de productos muchos de ellos indiferenciados, una diversidad de canales de distribución para elegir información, compra, recomendación, etcétera. Un Cliente más formado, super informado, infiel y ocupado (o perdido de tanta información como le llega). El problema de la generación de demanda es una cuestión actual, nunca antes se ha tenido que hacer de forma rigurosa. En un momento de sobre demanda bastan con ponerte delante del potencial comprador, pero eso paso y tenemos que aprender cómo hacerlo con la situación actual y eso está en proceso, pero todavía no sabemos cómo hacerlo y de forma no imposible financieramente hablando.

El exceso de oferta indiferenciada lo ha cambiado todo. Ahora sí que hay que generar demanda y tiene que ser luchando contra otros muchos que se parecen y el extremo ruido de fondo. Vamos, en condiciones muy complicadas. Hay algunos casos de éxito, pero no hay mapas para el buen fin. Hay que pintar nuevos mapas y que tienen que ser dinámicos porque lo que hoy funciona a los tres día ya no lo hace. Bastaba con lanzar las redes de arrastre para conseguir la pesca, pero ahora se requiere especificidad, histórico de la conversación, mercados globales, culturas diferentes, información del comportamiento de los Clientes semejantes. En fin, complicado y con muchas posibilidades y caminos.

Promesas hay muchas casi tantas como incumplimientos de objetivos. Por si acaso, un buen producto o servicio a precio competitivo suele ayudar…

5 septiembre 2016

El perfil del director comercial del futuro: ¿Cómo el actual o el CIO? Habrá que crear una tercera vía…

por -roliver2009

CIODesde hace algún tiempo va cogiendo auge un nuevo puesto en el ámbito comercial: el CIO/CDO. Es un experto informático con capacidad de análisis de la información comercial y de usar esas herramientas de análisis. Perfil absolutamente necesario en el presente y desde luego en el futuro próximo. El problema es que no acaban de comprender el comportamiento del mercado y los datos no lo es todo. Como pasa en los supermercados e hipermercados, lo que los especialistas en Data Mining elaboran, debe ser analizado y aplicado por el merchandiser que es quien comprende las causas y los efectos comerciales en su espacio comercial. Todo se puede aprender, pero hay una serie de habilidades que se tienen o no se tienen y  la percepción e intuición del comportamiento de los mercados no viene en un histograma. Sí, ya sé que hay ciertos formatos como el comercio electrónico que se pueden gestionar a través de los datos, pero el éxito de Amazon no viene de ahí (aunque lo sea para continuar en la cima).

Muchos de estos profesionales se han introducido en el campo del Marketing por una rendija, es más, han intentando establecerse por su cuenta y sus negocios no han funcionados. Es que vender es difícil. Ello no quita para que siempre hayan perfiles que cumplan los dos requisitos: capacidad de gestionar mediante el análisis de la información y la comprensión del comportamiento del mercado.

Por la otra parte están los directores comerciales de las pymes actuales. Aquí pasa al revés una buena parte entienden el comportamiento del mercado (no todos, ni mucho menos), pero no saben gestionar por la información. No saben, no se formaron y están ligados a la venta personal. Su existencia está ligada a ésta, por lo que su permanencia está claramente amenazada, aunque muchos no lo quieran ver.

Por eso propongo una tercera vía. Un informático o especialista en la monitorización de la comunicación 2/3.0 no puede ser el director de marketing o director comercial de una empresa. Ellos llegan cuando los fundamentos ya están soportando a la empresa y -normalmente- todo está en marcha. Posiblemente podrían formarse equipos de los dos perfiles o se podrán formar perfiles mixtos en el futuro.

Los más interesados en involucrarse deberían ser los directores comerciales con la capacidad de -al menos- entender y gestionar por el análisis rabioso de la información, porque si no lo hacen muchos profesionales aterrizados en la ola 2.0 ocuparán sus funciones y el Marketing se resentirá y, por tanto las ventas. La causa, el mundo camina hacia el conocimiento y la sabiduría como sedimento comprobado del primero.

En el caso de requerir tiempo y otros planes de estudios, apadrine a un informático/analista y llévelo pegado a sus faldas como su otro yo, puede resultar interesante la combinación y siempre piensan más dos cerebros que uno.

 

29 agosto 2016

El cuello de botella está en la prospección

por -roliver2009

funnel pipeline embudo de ventasHistóricamente la venta ha sido y es individual. Cada profesional es responsable de todo el proceso comercial en ese objetivo de conseguir la cifra de ventas que le han marcado. Si estuviéramos hablando en términos de ingeniería, todo ese proceso debería ser un cilindro, una tubería homogénea que genera leads y los cierra en un espacio de tiempo, pero no es así, pasamos mucho tiempo en la generación de leads y muy poco tiempo en el desarrollo y logro de las operaciones. Es un sinsentido, porque nuestro valor debería ser aportado en las operaciones en marcha, pero como el cuello de botella está en la prospección somos muy poco eficientes. Si habláramos de una fábrica seguro que alguien hubiera dicho: “Compremos otra máquina en ese centro de trabajo para que no paren el resto”. En ventas no, en ventas seguimos asumiendo el problema y miramos cómo no se cierran un número suficiente de operaciones, pero no queremos ver dónde está el verdadero problema.

Los equipos de ventas de alto rendimiento están trabajando coordinadamente (un grupo de vendedores en un mismo departamento no son un equipo si no trabajan de forma integrada) y esa es la forma de resolver los cuellos de botella y conseguir un nivel homogéneo de actividad en todo el proceso comercial. Los equipos bien gestionados requieren un sistema de ejecución que no se centre tanto en los pedidos como en el proceso de lograrlos. Son equipos participativos que todos aportan y logran y el director comercial es un coordinador y catalizador de las mejores acciones. Por supuesto, estoy incluyendo a los profesionales de marketing y ventas. Hoy en día no cabe separación  (en muchas empresas todavía hay que crear el departamento de Marketing) y ambas funciones son absolutamente necesarias.

Para el tipo de venta repetitiva es igualmente útil, esas rutas en coche, esas frecuentes visitas, esos Clientes asignados a un comercial, son formas muy probadas de ineficacia, pero “como siempre se ha hecho así”. Los equipos coordinados mixtos de televenta y gestores de cuenta son mucho más efectivos y ahorra gastos de diésel y la naturaleza lo agradece, pero no hace cada uno lo que quiere y se lo cuentan cada viernes sino que viven continuamente la actividad compartida y su supervisor gestiona el proceso en vivo y en directo.

La solución pasa -al menos hoy en día- por sistemas de blended marketing que optimiza acciones Inboud con las tradicionales Outbound, ajustándose a todos los perfiles de Clientes, que también son los hay preparados para la vida moderna y para el correo por diligencia.

La transición hacia los modelos Inbound deben estar dirigidos por expertos directores comerciales que conozcan ambos mundos, el que viene y el que se está yendo, para aprovechar mejor los recursos y llegar a todos los Clientes. Una estructura de gestión comercial más moderna será requerida y añadir mucha analítica, automatizar el proceso comercial al completo y crear un equipo de creadores de contenido. El resultado será un generador de leads predecible como proceso que es.

22 agosto 2016

La aportación del vendedor de soluciones está difuminándose.

por -roliver2009

TsunamiUna empresa tiene un problema o puede conseguir una mejora aunque esté latente. La misión del vendedor de soluciones es averiguarlo (muchas veces presumirlo) y presentar una solución o mejora con el camino a recorrer. La ecuación es simple: problema/mejora-necesidad-solución. Una mezcla de de productos y servicios que llevaban a los Clientes a otro nivel en la gestión con un amplio rango de gradientes del éxito. Todo ha cambiado, las empresas conocen mucho más que antes sus problemas y/o rutas de mejora y demandan tu versión de una solución concreta y hasta dónde les puedes acompañar. Esto supone un gran cambio en la aproximación comercial, ya no vale comentar la solución sino que se demanda ser un verdadero experto en ese tipo de temática o área. Este punto es el que muchos vendedores no han comprendido, ya no quieren que nadie les haga “perder el tiempo” comentándoles productos (disfrazados de soluciones) sino tu aportación a ese viaje que ellos quieren recorrer, es decir, en qué estación te subes al tren y dónde les dejarás. Tampoco quieren que estés mucho tiempo y quieren ver los resultados en un tiempo récord, quieren soluciones a la vena y de gran efecto. Por lo tanto, hay que estructurar la solución y el servicio que le acompaña de una forma clara y ajustada para que cumpla el objetivo del Cliente y encima puedas conseguir un margen razonable. Difícil ecuación.

Para que las operaciones se consigan con ese margen operativo, se requiere que se prepare un business case que proyecte los beneficios de las partes y las empresas de servicios no pueden tener a un profesional que lo venda y otro que lo estructure y realice. Ya sé que antes se hacía así, pero ahora ya no es posible, no hay margen.

Al ser -la solución- una información disponible para las empresas así como los métodos, sistemas y/o teorías que lo sustentan, la búsqueda en la Red de las diferentes opciones en el mercado, opiniones, etcétera, están disponibles para los profesionales y gestores de empresa. Lógicamente, el efecto “novedad” que antes existía se ha diluido y sólo se quiere ver cómo lo estructuras respecto a los diferentes ofertantes. Ya no te quieren para ver qué tienen qué hacer, quieren que lo hagas tú o lo más próximo posible a ese formato.

En fin, que los vendedores de soluciones pueden ser sustituidos por un buen configurador interactivo si no dan ese paso de convertirse en parte del servicio que ofrecen y eso no es fácil si no llevas preparándote desde hace tiempo.

Me consta que hay muchos profesionales que no están de acuerdo con este razonamiento, sin duda se vive mejor negando el tsunami, pero -desde luego- no lo evitas.

15 agosto 2016

¡Malditos finales y comienzos de siglo!

por -roliver2009

cambioseñal¿Qué en todos los principios de siglo tienen que haber lío? Por lo que parece sí, se ha convertido en costumbre.

La historia se empeña en avisarnos, pero casi con el mismo empeño que tenemos los humanos en no hacerle caso. En los últimos años de cada siglo y en los primeros del nuevo se suceden una serie de eventos transformadores que cortan de golpe el cómo era la vida hasta ese momento y nos introducen en un nuevo mundo, el problema es que generalmente lo hace a tortazos o a base  de poner a todos contra la pared.

Me basaré en los últimos siglos que son los que mejor pueden explicar lo que está pasando en este momento. Sin ningún temor a equivocarnos, podríamos decir que el siglo XVIII inagura la vida contemporánea. Emergencia popular de la ingeniería, la ilustración, la medicina, la máquina de vapor, la física, las matemáticas, la meteorología, la geografía, el comercio internacional estructurado, la formación de las naciones actuales, los mejores músicos de la historia, las economía como ciencia, algunas revoluciones como la industrial y la francesa, las primeras declaraciones de los derechos del hombre, en fin, la vida moderna. Allí se asentaron los fundamentos que nos han traído hasta aquí, aunque con algunas guerras para no perder las costumbres.

Para España los primeros años del siglo XVIII fueron convulsos, los principios del XIX también (sin olvidar el final del XVIII) y qué decir del primer tercio del siglo XX. Parece que el ciclo humano tiende a hartarse alrededor de los cien años, aunque en los siglos anteriores el ciclo era diferente y sin embargo con guerras continuas.

No sé si estamos en otro caso de cambio social por la nueva centuria, yo creo que sí. Son muchos autores los que indican que las causas de los grandes cambios sociales son debidos a innovaciones que facilitan un gran cambio en la productividad. Eso lo explicaría todo, pues se avecinan cambios brutales que van a procurar aumentos de productividad brutales y todo eso será sin apenas trabajadores. Para cerrar el modelo que viene, alguien tiene que explicar que haremos para desarrollarnos como personas, porque vamos a tener el recurso principal disponible como nunca lo hemos tenido: tiempo.

8 agosto 2016

A vueltas con los precios: hay sistemas de pricing y guerras de precios

por -roliver2009

In God We TrustSi hay algo constante en el tiempo del mercado son las guerras de precios. Para mí tiene la misma carga inmoral que llegar a acuerdos entre un número reducido de proveedores. Renunciar al margen para poder entrar en un mercado es un tipo de acción canalla que ya tengo que diferenciar de los que tienen precios bajos por su posicionamiento. El que proponen guerras de precio sólo quiere que destruir la economía y el mercado sin aportar nada más. Cuando la guerra termina, las empresas que han ganado cuota de mercado como las que la han perdido están en la senda del fracaso económico.

Se puede introducir una nueva clase de productos a un precio diferencial -más bajo- y eso es otra cosa, puesto que se ha innovado para poder ofrecer productos con costes menores y mantener los márgenes al menos en valor relativo.

Las empresas japonesas y más recientemente las empresas de las economías asiáticas emergentes, han utilizado estos métodos radicales. Lo han hecho aprovechando su capacidad de fabricar a bajo coste muchos productos que sabían que los demás no lo podían hacer y además, les servía para conseguir un nombre en el mundo entero. Televisiones, hornos micro ondas, etcétera. Hay que admitir que pueden haber casos especiales, pero eso no es una guerra de precios en puridad.

Hay un ejemplo actual bastante paradigmático: los restaurantes. La deriva bajista que empezó con la crisis nos ha llevado a una oferta de menús si se quiere tener comensales suficientes para sobrevivir. Cuando un restaurante de cierta calidad toma el camino de mantener los precios del menú, el único camino es quitar comida y pronto llegará el momento de pedir un bocadillo para comérnoslo al llegar de nuevo al trabajo. No se puede competir fuera de nuestro rango sin atender al posicionamiento.
Entonces, si hay una clara tendencia a la baja en el mercado o alguien establece a la baja un nuevo estándar de precio ¿Qué nos queda, qué podemos hacer? No es fácil una respuesta sin más matizaciones, pero seguir esa senda nos lleva al cementerio con total seguridad.
Siempre hay una solución que es la aportación de valor, reposicionar el producto o servicio, pero entrar en la vorágine de bajar precios nos asfixia cegados por la facturación.
Siguiendo con el ejemplo de los restaurantes, conozco dos buenos restaurantes que han estado operando en el punto más álgido de la crisis. Uno operaba con un menú de cincuenta euros y bastante calidad y otro lo hacía con una carta con la que se comía bastante bien por treinta euros, tras un tiempo creo un menú de quince euros bien cocinado, pero escaso. Finalmente, el de cincuenta sigue y el segundo ha cerrado.
La imaginación aporta complementos que ayudan en momentos de precios a la baja, pero no se debe perder el espíritu porque -entonces- ya no eres tú. Les pasa lo mismo a los fabricantes de coches de gama alta cuando quieren bajar a otros segmentos.
En muchas ocasiones, los reventadores de mercados quieren eso más que conseguir nuevos Clientes, quieren dejarte sin aliento y apoderarse del mercado por incomparecencia de los competidores. En esos casos vale la pena segmentar más fino y operar donde se pueda vivir.

1 agosto 2016

Ahora las empresas no encuentran perfiles para los puestos demandados

por -roliver2009

Mejoras incrementalesBueno, esto es para morirse de la risa. Después de tanto hablar del paro, de la falta de puestos de trabajo con un desarrollo acorde con lo estudiado, ahora resulta que las empresas no encuentran perfiles adecuados a sus demandas porque se han hecho emprendedores. En algunos sectores como el informático la demanda de titulados es inmensa, sobre todo de buenos desarrolladores, ingenieros de sistemas y arquitectos de software. No es de extrañar, los mejores se han establecido por su cuenta en emprendimientos.

La verdad es que la mayoría de las universidades siguen preparando profesionales para el siglo pasado, pero la causa no es que los profesores no sean válidos o porque los equipos rectorales no se den cuenta, es que se deben cambiar las titulaciones y las formas de aprender de arriba a abajo, de la es cuelas hasta la universidad y eso no es fácil y requiere un número de años para que acaben los que empezaron con el sistema antiguo y las primeras generaciones del nuevo sistema lleguen a la universidad.

Por supuesto, habrá que hacer alguna actualización en la banda de los profesores, pero con las jubilaciones será suficiente, puesto que es un colectivo bastante actualizado realmente.

Tampoco hay que olvidar que en la acera de las empresas también se necesitan cambios, esa es una de las causas del retraso en el cambio formativo. He estado en algunas reuniones universidad- empresas en las que estas últimas han reclamado adecuación a su realidad, cuando la verdadera situación era más propia de sistemas productivos del siglo XIX, pero siempre es gratificante echar la culpa a otros. Siempre recuerdo a aquella empresa que pedía que los cursos formativos se hicieran los sábados para no interrumpir su actividad semanal y cuando cambiamos el calendario de cursos, la única empresa que nunca se apuntaba a los cursos eran ellos, a pesar que eran los sábados.

Hay un caso paradigmático en la actualidad, el ya comentado caso de la demanda de informáticos en España. Sí, no se puede cubrir los puestos ofertados, sobre todo en las grandes capitales como Madrid y Barcelona. Cuando analizas el detalle de sus tareas ves que están centrados en modificación de aplicaciones de terceros o en desarrollos de aplicaciones web de escaso valor añadido. Es cierto, hay una gran demanda, pero para esas tareas no hacen falta tantos estudios. En lo que realmente hay un gap entre demanda y oferta, y muy buenos sueldos, es para los arquitectos de sistemas e ingenieros de sistemas avanzados que se puedan aplicar a desarrollos alrededor de aplicaciones Big Data o analítica en general, plataformas o desarrollos SaaS de valor añadido. En este caso no se cubren los puestos y es aquí donde se podría medir el nivel tecnológico de un país y no en puestos de poco valor agregado modificando un ERP de una multinacional.

La promesa del emprendimiento ha vaciado la oferta de buenos informáticos. Muchos de ellos quedan disponibles en poco tiempo por el fracaso de las nuevas empresas en las que participan, aunque siempre encontrarán empleo en grandes compañías que aprecian el valor de la experiencia que han conseguido con el emprendimiento. Pero, ¿y las pymes? Seguramente se tendrán que conformar con lo que quede disponible.

Conclusiones: hay pocos egresados realmente preparados en los temas que interesan (arquitectura de sistemas, ingeniería de sistemas) y mucha gente sobrepreparada para la mayoría de la oferta (programación en entornos ERP/CRM para personalizarlos a sus Clientes).

25 julio 2016

Momentos cortisol

por -roliver2009

determinacionCada persona es diferente al resto y a la vez terriblemente igual, así que asumiendo las peculiaridades de cada uno y sobre todo de su forma de reaccionar -que es la verdadera diferencia- ante los eventos, lo que voy a comentar es válido para la inmensa mayoría. La excepción es esa pequeña parte de la población que siente de forma diferente por algún problema en su mente y que no siente ninguna empatía por sus semejantes.

La cuestión es que no tenemos un claro mapa para vivir y a partir de una edad tenemos que ir cartografiando para los que vengan detrás tengan una forma idónea de vida y trabajo, aunque nadie hace uso de la cartografía existente y quieren establecer sus propios mapas.

Entre la crisis, los nuevos formatos laborales y empresariales, la situación es de todo menos estable y eso -al humano- le crea un desasosiego brutal que se traduce -mediante la creación del cortisol como compensador de ese estrés-  en un veneno interno que nos agotará  y desgastará física y mentalmente hasta producir que se nos fundan los plomos o suframos esa losa que es el alzehimer.

El propósito sería percatarnos de qué sucesos nos crean estrés para evitarlos o distribuirlos en partes tan pequeñas que sean asumibles por todos.

Particularmente, una de las cosas que más me estresa es no saber qué tengo que hacer, no me refiero a tener que improvisar sino a no tener un objetivo claro -en el día a día y en mi vida- y no tener una idea de las acciones que hacen falta. Otra cuestión importante es manejar los tiempos y evitar las sorpresas en la medida de lo posible.

La vida media del cortisol es de una hora u hora y media, pero sus efectos son trágicos a la larga, aunque este proceso que toca a arrebato en el cuerpo para reunir energía en los momentos que se necesita acaba pasando factura. Su punto álgido es a las ocho de la mañana aproximadamente, no hay que olvidar que está regido por el ritmo circadiano. Esta hormona viene a colaborar en el proceso evolutivo del cuerpo, para esos momentos en los que necesitábamos luchar o prepararnos para la lucha, incluso paraliza el proceso de eliminación de líquidos a través de la orina, pero su presencia constante genera un debilitamiento general y destroza el sistema inmunitario.

Hay que conocer lo que produce el estrés y hay que conseguir -en la medida de lo posible- su gestión, entre otras cosas porque eso alargará o reducirá nuestra vida, primer objetivo fundamental de nuestra existencia.

18 julio 2016

Recordando a Alvin Toffler y al resto de forecasters. ¿Visualizadores de futuro o sus guionistas?

por -roliver2009

TofflerA finales del pasado mes de junio nos dejó Alvin Toffler, uno de los forecasters o futurólogos más importantes de los últimos cincuenta años. Él, conjuntamente con Naisbitt y Popcorn, Dixon, Clarke, Meadows y El Club de Roma, Slaughter, Cox, Tapscott, Rifkin, Kurzweil y un reducido grupo más de expertos que tienen o tenían la extraña habilidad de ver las tendencias y pintar un panorama de la sociedad del futuro. Probablemente, tanto Comte, Freud o Marx, fueron miembros de este tipo de visualizadores. En la actualidad, los futurólogos actúan en el marco de institutos/think tanks que les provee la estructura necesaria para realizar los estudios necesarios. Cabe citar al Insitute for the future, Institute for alternative futures, Kairos futures, Leading futurist, Arup, Foresight alliance, entre otros más pequeños y locales.

El primer libro que leí de Toffler fue El shock del futuro, el cual me impactó por su contenido y su agradable lectura casi como un libro más orientado al entretenimiento. La tercera ola también me gustó bastante, los siguientes me fue suficiente con la referencia de la edición, cosa del éxito de de algunos autores y sus editoriales.

Siempre me ha parecido extraordinario que alguien tenga la capacidad de síntesis de las tendencias y la previsión de cisnes negros y blancos que conviertan la actualidad en otra cosa,a veces para mejor y otras para peor. Actualmente tengo la duda de si estas previsiones no son la causa de los cambios, es decir, ya que alguien pinta el futuro el resto de influenciadores se dedican a hacerlo efectivo. Sea de una forma u otra, estos autores tienen una gran influencia en lo que va a pasar, aunque siempre cabe preguntarse que si casi todos han determinado el problema del extremismo religioso y sus causas, por qué no se atajaron éstas. Tal vez el petróleo y su explotación económica tanga bastante que ver…

Las variables que estos forecasters utilizan para describir el futuro están alrededor de la religión (cuestión común desde el primero hasta el último, no hay más que recordar las previsiones de Comte, Freud y Marx), economía, educación, media y tecnología, recursos naturales, ocio y relaciones sociales. Con esas piezas se puede -desde luego- crear una sociedad y su circunstancia.

Volviendo a Toffler y sus tesis, muchas de ellas ya se podían comprobar cuando los libros llegaban a España (fundamentalmente, en el caso de El shock del futuro). El tiempo profesional cambió en esos años y lo tiempo para meditación y preparación de la acción, se convirtió en productividad y cantidad perdiendo calidad y relación. Aquello avanzaba lo que vemos ahora: todo rápido, todo ahora, aunque no esté perfecto.

A mí me parece que algunos sucesos y tendencias actuales están guionizadas y que alguien maneja el ruido de fondo, para cuando alguien grita a los cuatro vientos lo que está pasando. No, el grito no es la forma de cambio, eso ya lo esperan. La inteligencia de muchos unida y aplicada al fin de mejorar la sociedad y la estancia en ella durante el tiempo que nos toca disfrutar hasta kick the bucket, será el motor del cambio.

 

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