Toda la carne en el asador

por -roliver TDC

Hace unos pocos días veíamos como un ciclista del Giro perdía la vida, una bajada larga y peligrosa tuvo la culpa. Recuerdo haber escuchado la frase aquella de “bajar a tumba abierta” y a los directores de los equipos, arengar a su pupilo “a morir”, en una contra-reloj individual y también en bajada. Este caso extremo de entrega, de compromiso, de poner toda la carne en el asador, es lo que se echa de menos en el intento de logro de algunos objetivos. Nos estamos acostumbrando a realizar las tareas y actividades como autómatas, sin corazón, y por esta causa algunas cuestiones no se consiguen. Está claro que hay más cosas, que hay que hacer las acciones adecuadas y bien hechas, pero el pundonor, la vergüenza torera, el corazón  en definitiva, es lo que nos diferencia de una implementación mecánica, sin firma, excusada. Es evidente que lo comentado eleva el estrés y por lo tanto la presión sanguínea, así como el riesgo de infarto, pero acerca a los objetivos sin dudarlo. Es la aportación humana, profesionalidad y compromiso, sin hacerlo personal los temas no avanzan, siempre se espera que la casualidad convierta la poca acción en buen resultado y eso, sólo lo logran los magos.

Si se organiza un evento y finalmente no hay quorum, hay que sentir verguenza, no basta con echar la culpa al mercado y al cansancio de los directivos respecto a la inmensidad de eventos convocados. Hay que morir en el intento, hacer el máximo posible, llegar al tope y después vienen los resultados que, si no son los ideales, desde luego por ti no habrá sido, aunque causa y efecto siempre van juntos. No se trata de buscar un infarto, se trata de sentir los objetivos como propios, como personales. Este es el problema que muchas empresas encuentran en la dirección por objetivos, no basta con poner metas, se trata de que los profesionales hagan suyos los objetivos marcados y eso es otra cosa. Determinar las cifras a conseguir en varios departamentos y aspectos no es dirección por objetivos (eso es simplemente asignar objetivos), la dirección por objetivos -en 2011- es hacer que esas metas sean asumidas, que se busquen con pasión y que se logren, todo lo demás es literatura.

Cuando todos nos parecemos, los productos, las empresas, los consultores, etc. el pequeño diferencial del compromiso humano es clave, por eso muchos directivos comentan su déficit actual, porque en plena competencia, la involucración 100% es el gramo que inclina la balanza del logro. Por cierto, ¿cómo recompensar el compromiso de los empleados en las empresas y en el logro de los objetivos empresariales?

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