Mi padre era director general y yo soy CEO: la función de dirigir personas y medios

por -roliver TDC

Dirección Comercial Blog¡Qué curioso! Nos gusta utilizar los conceptos abstractos más que los sustantivos. Al incorporar terminología anglosajona a nuestros cargos se pierde el verdadero significado que para ellos tienen esos términos y todo por una moda, por cambiar lo habitual, por esnobismo en algunos casos. No es un tema vital desde luego, pero en estos tiempos que necesitados de un liderazgo claro no deberíamos introducir confusión en el colectivo y, de querer cambiar el nombre del cargo al director general o al gerente, yo preferiría ser llamado Bruce, el Bruce Springsteen de la empresa.

Wikipedia recopila varios de los nuevos cargos “Chief”: chief business development officer (CBDO), chief financial officer (CFO), chief operating officer (COO), chief marketing officer (CMO), chief information officer (CIO), chief communications officer (CCO), chief legal officer (CLO), chief technology officer (CTO), chief risk officer (CRO), chief creative officer (CCO), chief compliance officer (CCO), chief audit executive (CAE), chief diversity officer (CDO), or chief human resources officer (CHRO). Todo el escalafón con nuevos nombres, con seguridad si le preguntas a la persona de la centralita telefónica por cualquier cargo de estos te dirá que ese señor no trabaja allí.

Fuera de bromas, a mí no me extraña esta terminología, he trabajado diez años en una empresa americana y siempre acabas utilizando los términos y nombres de cargos de la matriz, pero considero imprescindible la recarga funcional y formativa de los puestos directivos. Sería deseable que todo aquel que se ponga en su tarjeta que es director general o CEO supiese muy bien su función, de esta forma progresaríamos empresarialmente. En el caso contrario, junto a las tres letras debería figurar una “L” como lo hacen los conductores neófitos o una coletilla que aclarase que es un CEO en prácticas. La inflación de CEO’s producirá una pérdida de valor de una función clave en la empresa y la economía.

Líderes y liderazgo

Necesitamos líderes no CEO’s y una característica del liderazgo es que no necesita títulos -es más- no los quieren porque saben que el respeto conjuntamente con la voluntad y compromiso de seguirlo se consigue de forma natural.

Las empresas necesitan nuevos perfiles directivos proactivos, que quieran pisar charcos, que necesiten crear estructuras para los profesionales que quieran entregarse al logro de los objetivos profesionales y personales. Por eso la claridad de los mensajes es tan necesaria, no importa el idioma que se utiliza para identificarlos o etiquetarlos, lo importante es lo que significan en la realidad no lo que dice tu tarjeta de visita.

Si finalmente conviene un cambio de nombres en los cargos empresariales, prefiero los nombres que utilizan las tribus indias americanas, de este modo al CEO de la compañía  le podríamos llamar “Águila que todo lo planifica y ejecuta” o “Gran oso que nos hace crecer a todos”,  y si pudiera elegir, yo quisiera ser llamado “Mirlo blanco que todo lo vende”.

6 comentarios to “Mi padre era director general y yo soy CEO: la función de dirigir personas y medios”

  1. Cierto es que la irrupción de los anglicismos en la nomenclatura conceptual de las empresas han hecho proliferar un sin fin de cargos difíciles de reconocer, pero al igual que existen múltiples maneras para denominar a un delantero de fútbol, siempre se reconoce la autoridad de alguien cuando todos saben a quién “pasar el balón” para marcar. Las modas lingüísticas pasan, pero las virtudes inherentes a un buen “jefe” prevalecen.

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    • Así es Manuel y más en estos tiempos donde el liderazgo es fundamental. No conviene confundirnos ni inflacionar los cargos, al contrario, debemos dar la importancia y el reconocimiento que los principales gestores de las empresas requieren.
      Saludos y gracias por comentar,
      Rafael

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  2. Fabuloso tu artículo, además de decir verdades que a veces no nos atrevemos a reconocer, me ha parecido un artículo muy divertido, creo que muchos se reconocerán en él, no por que sean los C’……, sino más bien por tener que sufrir a más de uno.
    Un saludo.

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    • Gracias Alfonso, con este calor intento decir cosas con un poco de humor, así es más soportable.
      Nos guiamos demasiado en las modas y no en lo importante que es el fondo, pero ¿Quién está libre de eso?
      Gracias de nuevo y saludos,
      Rafael

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  3. Muy bueno tu artículo Rafael, y además muy divertido. Nos encontramos en un entorno empresarial lleno de “titulitis”, donde impera el respeto a una determinada figura de la empresa porque ostenta un determinado cargo; pero esto al fin y al cabo hay que ganárselo. Debe haber una coherencia entre el puesto, sus funciones y la capacidad de liderazgo. Sino, es todo humo…. Un saludo.

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    • Mónica, ya sabes que estamos en un mundo de etiquetas y el,problema es que sólo es eso, pero impide distinguir a un verdadero CEO del que lo es sólo de su casa (con permiso del presidente/a de la misma).
      Saludos y gracias por comentar,
      Rafael

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