Lo que importa ahora es la efectividad, no la productividad

por -roliver TDC

eficiencia y efectividadCada día lo pueden oír cien veces. Yo también lo habré dicho otras tantas. ¡Hay que aumentar la productividad! La competitividad nos llevará de nuevo al Estado del Bienestar. La productividad como paradigma de la gestión actual. Pues no, tanto buscar la productividad al final no conseguimos nada de lo que buscamos, eso sí, lo hacemos con menores recursos que antes. Hemos caído en la trampa: somos productivos, pero inútiles.

Ahora, lo que habría que hacer es buscar la efectividad, conseguir lo que nos proponemos por encima de todo, sin preocuparnos en exceso de la productividad. Cuando consigamos el propósito ya veremos cómo lo hacemos con mayor eficiencia. La senda actual sólo nos llevará al mismo lugar en el que se situó aquel granjero que intentó que el burrillo que tenía dando vueltas en el molino trabajase sin comer. Cada día le daba menos comida y el burrillo seguía en su misión sinfín de mover la piedra del molino a base de dar vueltas hasta que un día se murió. El granjero estaba muy apenado y sólo comentaba: ¡Qué pena! Ahora que estaba a punto de conseguirlo va y se muere.

No hay más, o cumple sus objetivos o nada. Observo cantidad de empresas que están reduciendo sus objetivos en una dinámica que se ajusta reduciendo recursos, sin percatarse que la propia dinámica les va a dejar famélicos aunque productivos.

El proceso debe tratar de lograr los objetivos de una forma sin derroche, pero sin renuncia de lo que necesita y a partir de ese momento –a través de la mejora continua- deberá ir reduciendo el input sin renunciar al nivel de output que ya ha conseguido o incluso superior.

Muchas empresas casi han eliminado sus recursos para conseguir las ventas y el margen que necesitan para subsistir y se conforman con lograr los resultados fruto de la inercia de los años de existencia sin apenas inversión/gasto. Con esa política les pasará como al granjero, un buen día –a base de no alimentar adecuadamente el motor de la empresa- los Clientes darán la espalda de una forma drástica y la empresa verá su final cara a cara.

Debemos aprovechar los recursos existentes de forma óptima, pero hay un mínimo operativo, no podemos decir aquello de que “es lo que hay”. Hay una línea base por debajo de la cual no podemos conseguirlos objetivos por muy pesados que nos pongamos con los recursos comerciales que tengamos. La única alternativa es pensar como lo hicimos en los inicios de la empresa cuando analizábamos cuántos recursos eran necesarios para alcanzar la velocidad de crucero que nos permitía entrar en el crecimiento.

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8 comentarios to “Lo que importa ahora es la efectividad, no la productividad”

  1. Hola! has definido a la percepción el proceso por el que en una crisis económica desaparecen unas empresas y son sustituidas por otras. Las sustituidas viven la fábula del burro; las sustitutas crecen llenas de objetivos y son eficaces en su consecución.

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  2. Reblogueó esto en aquí no llueve sobre mojado 3.0y comentado:
    a productividad elimina los recursos hasta que la organización se convierte en un ser inerme, esperando el momento final. Nuevas empresas llenas de energía, objetivos, recursos bien planificados e integrados en la estrategia serán la base de la nueva generación empresarial que surge tras cualquier crisis

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  3. Simplemente un artículo maravilloso!! Me ha encantado! Sabía que tenia hambre, pero ahora empiezo a pensar que no me van a dar de comer.
    Saludos y gracias

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    • Ja, ja, ja. Esperemos que todo cambie, de hecho está cambiando, por eso se dan estas situaciones al no encontrar soluciones según los parámetros del antiguo modelo.
      Gracias por tu comentario y saludos,
      Rafael

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  4. Estoy de acuerdo, pero no perdamos la cara, la efectividad a cualquier precio, te acaba dejando también fuera.
    La productividad es del todo necesaria y debe implantarse como procesó de mejora continua.
    En resumen, y siguiendo con el ejemplo, el burro tiene que comer lo justo e imprescindible para poder hacer funcionar el molino al ritmo deseado y no morir en el intento. Si se ceba, tendrás un burro muy feliz pero el molino cerrado con el tiempo.

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    • Seguro Miguel Ángel, como digo siempre efectividad y eficiencia son las dos caras de la misma moneda, pero el orden es ese: primero eficacia y luego eficiencia.
      Saludos y gracias por comentar,
      Rafael

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