Vender cuando se retiran las encías: ¡Qué suerte volver a empezar, pero sabiendo!

por -roliver TDC

VendedorLas economías modernas nos obligan a trabajar hasta cerca de los setenta años. Es curioso que el desarrollo económico y el progreso social nos ha llevado a trabajar más años en lugar de dedicar ese tiempo a completar nuestra realización como persona que -por cierto- tampoco debe ser dedicado a excursiones a destinos turísticos de tercer orden y no me refiero a Benidorm que el tiempo lo declarará como modelo urbanístico, si no al tiempo (muchos recursos ocupando poco espacio de costa). Las cosas son como son y lo que debemos hacer es prepararnos para vender más allá los sesenta años.

Como los cantantes y actores longevos, tendremos que lucir una dentadura de 30.000 euros, aunque no se encuentre rastro -ni siquiera trazas- de lo que fueron una encías de sonrisa “Profiden”. Dos son las líneas que debemos cuidar, nuestra imagen, no sólo física, también en la apariencia total y en -esta de forma capital- con la actualización de los contenidos que es donde más se nota el transcurrir de los años.

Esta sociedad que rinde culto a lo joven, a las dentaduras perfectas (aunque no sea la tuya), a la piel tersa y ennegrecida por cualquier procedimiento por artificial que sea, camina hacia la incoherencia total. Cada vez hay más gente en la tercera edad y alrededores, y menos gente menor de 30 años, pero nadie quiere reaccionar y darse cuenta que el sistema va directo hacia el colapso. Hay que sentarse y cambiar las cosas. No tiene ningún sentido tener millones y millones de jubilados sin poderles dar la pensión que se ganaron (y sus empresas -mayormente- pagaron) y que ahora sólo se les permite -como dice un amigo mío- dedicarse todo el día a la bolsa (a la del pan, a la de la basura, a la de Mercadona, etc.).

Hay una inmensidad de profesionales que en breve estarán en el rango de edad superior a los 50 y que tendrán que trabajar hasta los 67, a los que les quedan 17 años en activo, diecisiete años son muchos para una sociedad que no valora su experiencia y capacidad, ¿qué vamos a hacer con esa masa de profesionales? No, 400 euros al mes son suficientes. Como no albergo mucha esperanza de que los gobernantes aporten una solución, sería conveniente que los propios profesionales fuésemos pensando en ese periodo sin paranoias, pero sin procrastinar la tarea de buscar una solución.

Lo normal es ir quedándose fuera de onda -que no obsoleto- cada tiempo exige un formato y todos nos quedamos. Cuando escucho a alguien que está alrededor de los 40 decir que una cosa “está guay” me doy cuenta que ya llevo dos generaciones de más: la del “guay” y la siguiente que ya no lo dicen. Los primeros síntomas suelen ser los siguientes: desconfiar de los más jóvenes, tener ganas de contar batallas pasadas, creer que ya lo sabes todo, querer negar lo evidente (al cambio me refiero), etcétera (recomiendo practicarse un autochecking. A mi me ha salido fatal).

Para alargar el periodo profesional toca correr, dar un acelerón final, abrir la mente, ponerse fuera del círculo de confort y pasar algunos ratos de miedo y sobre todo leer, leer mucho, puesto que vamos a tener tiempo, mucho tiempo. Tenemos la base ideal, haber vivido media vida, el planteamiento correcto es el positivo: ¡Qué suerte empezar sabiendo!

El otro día leía en Facebook un mensaje -que no recuerdo quién lo compartía- que decía: “Cuando te das cuenta que tu padre tenía razón, ya tienes un hijo que cree que estás totalmente equivocado”, ley de vida.

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9 comentarios to “Vender cuando se retiran las encías: ¡Qué suerte volver a empezar, pero sabiendo!”

  1. Enhorabuena por el artículo.Gran dosis de visión a corto, medio y largo plazo. Sentido común al máximo. Cómo podemos hacer llegar esto a nuestros queridos políticos? Se lo habrá planteado alguno de sus asesores? Hay alguna medida encaminada a corregir esa desigualdad laboral?

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  2. Hola Rafael

    Si la situación actual ha empujado a muchos a emprender, supongo que con más experiencia, aunque sea por la edad, habrá que adaptarse sabiendo que lo que falte de fuerza se suplirá por un mayor conocimiento.

    No hay que perder la curiosidad ni las ganas de aprender

    Saludos

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    • Es absolutamente así. conozco casos en los emprendedores se preocupan porque no saben dónde están los caminos. Tienen buenos productos y/servicios, pero no hay mapa del mecado. Yo creo que un buen mix es exitoso, ímpetu, experiencia, conocidos, conducta comercial, buena formación, etc. Y mande quien mande, humildad y consenso hasta donde sea posible.
      Saludos y gracias por comentar Enrique,
      Rafael

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  3. Hola Rafal buena tarde, gracias por compartir tu artículo. Estoy empezando a planear mi retiro, aunque todavía me faltan poco menos de diez años. Todavía tengo algunos proyectos muy viables para llevarlos a cabo en un futuro, aunque me vuelva mujer de la tercera edad, muchas veces es la actitud de seguir teniendo una vida digna, para no depender de las pensiones tan míseras y mucho menos de nuestros políticos ineptos y corruptos, carentes de visión al menos en mi país (México). Saludos cordiales.
    Roxana.

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    • Roxana, esa clase políticos es una de las cuestiones mejor repartidas por el mundo. En cuanto a la primera parte, yo creo que hemos visto la tercera edad como el descanso de una vida dura y con mucho trabajo físico, pero llevamos ya muchos años que no es así, con lo que sí nos cuidamos la salud, podemos desarrollar un trabajo de unas horas y que contribuirá a nuestra salud físico-mental sin duda.
      Hay que aprender de los Indios Navajos o Apaches, para integrar a todos las generaciones en un único propósito: vivir lo mejor posible todos.
      Gracia por comentar y saludos,
      Rafael

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  4. Hola, buenas.
    Cuando me metí en esto de trabajar en una profesión experimental, uno de los motivos era el de estar constantemente actualizado. Empleo muchas horas a la semana a ello.
    Tuve la oportunidad y me lleve la experiencia de trabajar varios años en el uso del producto que vendo. Me ocupaba mucho tiempo al día y estaba desilusionado por no “poder actualizarme”
    Tengo la incertidumbre de que será de mi a los 65 años, imagino que también la tuvieron las generaciones anteriores. Viendo lo que les ha pasado, no pierdo la ilusión y las ganas de irme de la oficina con el trabajo hecho y esperando al día siguiente. (Eso si, conciliando la vida personal)
    Un saludo.

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    • Juan, es también una buena cosa empezar a pensar que puedes hacer en la jubilación. Si no lo piensas tú otros lo harán por ti. Las generaciones anteriores estaban mucho más cansadas que las nuestras. Una ocupación es clave para mantenerse “vivo”.
      Saludos y gracias,
      Rafael

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      • Por supuesto, en la vida es muy importante “estar ocupado”, en lo que sea, mientras tengas algún grado de satisfacción personal.
        Por lo avatares laborales, he estado 13 meses desempleado, han sido los meses que “mas ocupado” estaba. Me dedicaba a pasear, leer, deporte, así como generar y buscar un trabajo. Al final este llegó. 🙂

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