Nadie puede parar una idea a la que le ha llegado su hora (V. Hugo)

por -roliver TDC

Dirección Comercial BlogLa frase completa fue: “Ni el ejército más potente del mundo puede detener una idea a la que le ha llegado su hora”. ¡Qué gran verdad! la lógica aplastante de una idea en su momento es imposible de parar aunque se le pongan millones de argumentos delante. Estamos muy cerca de ver muchas ideas nuevas tomar el mando debido a que la gente se quita la venta y descubre el truco que sustentaba el antiguo modelo.
Cuando unos precios suben exageradamente o se produce cualquier situación de aprovechamiento abusivo, se está abriendo la puerta a que los usuarios se cansen y creen nuevos formatos.
La intermediación siempre se ha aprovechado de la gestión y posesión de la información. El agricultor realizaba el trabajo y el asentador del mercado de abastos se llevaba la pasta, el mayorista turístico lo mismo y el fabricante de coches y el de la refinería de petróleo igual. El usuario pagaba, pero le parecía razonable. Cuando las variables de precio y/o servicio se convierten en abuso, el usuario agudiza el ingenio (u otro observados con más capacidad lo hace por él) y se salta la lógica vigente creando un modelo nuevo.
Los dos ejemplos más actuales son Uber y Airbnb que están basados en la innovación de compartir los recursos pasando del coste de intermediación.
Los autores musicales y literarios apenas obtienen repercusión económica de sus trabajos y los usuarios dicen que son muy caros los CD’s y los libros o ebooks ¿Qué pasa, quién se lleva la pasta? La intermediación, función y oficio noble, pero que tiende al abuso, basta ver cómo reducen los precios cuando se ven descubiertos y con peligro de desaparecer.
La economía en la que estamos entrando tiende hacia ahí, nuevos modelos que evitan la intermediación y tiende puente desde el fabricante o creador hasta el usuario final o la compartición de los recursos de elevado coste que están ociosos buena parte del día.

Estamos en esos momentos de cambio en los que pasamos por diferentes fases: reírnos del cambio, negarlo, decir que no para todos y finalmente, rendirse ante la evidencia e intentar situarte en la correcta posición. Este proceso puede llevarnos algunos años, con lo que se podrían aprovechar para avanzar más que el resto porque -lo que está claro- es que el progreso es tozudo y viene a quedarse. Más vale que lo aceptemos a la segunda (la primera es para los más visionarios) y nos formemos porque luego hay que correr para poder coger el furgón de cola.

En esa biblia 2.0 que es el Cluetrain Manifesto que en España se le añadió el subtítulo “El ocaso de la empresa tradicional” y que hace referencia a una frase de un directivo que se dio cuanta tarde de la realidad:

El tren de las pistas (clue train) se detuvo allí cuatro veces al día durante diez años y ellos nunca aceptaron una entrega (Fuente: Wikipedia). Tengo la sensación de haber querido hacer esa entrega en muchas empresas y relativamente pocas me aceptaron la entrega.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: