La transformación digital: ¿Quién quiere hacerse -hoy en día- su propio pan?

por -roliver TDC

CRMEn las empresas hay muchos trabajos que no añaden valor o que lo hacen con poco valor. En la historia empresarial, los costes indirectos han ido cogiendo la parte grande del coste hasta convertirse en el problema. Cuando hace años se hablaba de actividades core y actividades superfluas o no importantes en el marco de la reingeniería de procesos, se estaba preparando para esta situación, aunque ahora supone repensar toda la empresa como un todo más allá de los procesos uno a uno. Convertir la empresa en un sistema holístico orientado al Cliente sería el objetivo y para eso hay que utilizar los principios de la reingeniería de la empresa de forma integral, no sólo de los procesos a modo individual, aunque se tiene que realizar un análisis de qué cosas tenemos o no tenemos que hacer para el objetivo mencionado.

De forma general hay que advertir que hacerse en casa todos los procesos sale bastante más caro que llevarlos a que los haga alguien que hace los de todos, en este caso pasa como con el pan, la electricidad, el asesoramiento, etcétera. Tener lo necesario en casa para hacerlo nosotros sale caro para lo poco que lo utilizas y la infraestructura es una inversión poco productiva.

Por ejemplo, si tú quieres facturar tus productos y/o servicios, puedes hacerlo con tu software, con tus empleados y tus infraestructuras físicas, pero recuerda que tras facturar hay que cobrar y con el dinero en el banco hay que sacar informes. Si evalúas cuanto te cuesta eso y hay que analizarlo bien y en detalle, puesto que si en tu empresa tienes un espacio para aparcar los coches de los empleados tienes que incluirlo, así como la parte alícuota de la gestión de esos recursos o de la gestión de los recursos humanos, etcétera. Bien, pues con el coste total que te salga lo comparas con el de hacerlo externamente y comprobarás que es más barato y te dan más servicios que puedes paralizar cuando quieras.

Hay una cosa que es innegable, hay una transferencia de empleo desde las empresas hacia las empresas que prestan servicios en la era digital, pero que tiene un coeficiente reductor lo que significa menos gente trabajando. Esta es la verdad, pero no es más grande que si la empresa general no reduce sus costes se verá comprometida económica y financieramente y acabará despidiendo a todos, con lo que empleo se reducirá más rápido y de forma traumática.

El remedio es ser parte activa del cambio, de la trasformación digital, de crear -ahora que es el momento- esas empresas que prestarán los servicios al resto o al menos de intentarlo. Hay multitud de procesos por convertir, sólo hace falta sentarse a pensar qué cosas hace una empresa internamente que no le añade valor y sacarlo fuera para que sea compartido por muchas empresas.

Ha llegado la economía del alquiler, de la suscripción, del pagar por lo consumido y todavía hay miles de oportunidades a explotar. ¿Quién puede hacerse hoy en día su propio pan?

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3 Responses to “La transformación digital: ¿Quién quiere hacerse -hoy en día- su propio pan?”

  1. Quizás no sólo existe el valor financiero-patrimonial-riqueza-beneficio-etc. Quizás podemos dedicar parte de nuestro tiempo vital a actividades “inútiles” y quizás también podamos hacer eso mismo durante el tiempo profesional. Porque quizás no son tan inútiles.

    ¿Por qué no seguir realizando (o volver a realizar) actividades que quizás no hacemos excelentemente, pero nos resultan especialmente agradables?

    Creo que si nos obsesionamos por producir nos olvidamos de parar a “afilar el hacha” y -lo que es peor- de crear las condiciones para que los resultados sigan llegando (y no sólo en forma de euros).

    En la empresa post-industrial ya no todo es hacer: también nos conviene dedicar tiempo a pensar, sentir, crear, aprender, etc. Una cultura propia es quizás lo único que los competidores no pueden imitar.

    ¿Qué sentido tiene tener un huerto corporativo? ¿Quizás para aprender que la cosecha llega después de aplicar -pacientemente- muchos cuidados a lo sembrado? ¿Quizás para facilitar la mayor cohesión entre el personal? ¿Quizás para tener un espacio más en el que emergen los nuevos líderes?

    ¿Externalizar actividades? Bueno, vale, sí, pero conscientemente. Maximizar la utilidad contable puede ser lo menos provechoso.

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    • Vicente, el espíritu del post no es la externalización (aunque lo parezca) sino el foco. En la economía en la que nos encontramos hay que se muy bueno para tener Clientes y para eso hay que enfocarse y no dedicar recursos a lo que no te hace mejor. propongo que los recursos que se dedican a labores no necesarias se dediquen al core de tu negocio y que esos recursos estén bien remunerados. Para qué tener centralita telefónica, buena parte de la administración o un almacen, cuando -salvo algunas excepciones- ese no es la clave de tu negocio.
      Respecto a la primera parte de tu comentario, estoy de acuerdo, pero como filosofía que cuando la bajas a la realidad sufre alteraciones prácticas. Las empresas son personas, luego imperfectas…
      Saludos y gracias por comentar,
      Rafael

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