Archive for agosto, 2016

29 agosto 2016

El cuello de botella está en la prospección

por -roliver TDC

funnel pipeline embudo de ventasHistóricamente la venta ha sido y es individual. Cada profesional es responsable de todo el proceso comercial en ese objetivo de conseguir la cifra de ventas que le han marcado. Si estuviéramos hablando en términos de ingeniería, todo ese proceso debería ser un cilindro, una tubería homogénea que genera leads y los cierra en un espacio de tiempo, pero no es así, pasamos mucho tiempo en la generación de leads y muy poco tiempo en el desarrollo y logro de las operaciones. Es un sinsentido, porque nuestro valor debería ser aportado en las operaciones en marcha, pero como el cuello de botella está en la prospección somos muy poco eficientes. Si habláramos de una fábrica seguro que alguien hubiera dicho: “Compremos otra máquina en ese centro de trabajo para que no paren el resto”. En ventas no, en ventas seguimos asumiendo el problema y miramos cómo no se cierran un número suficiente de operaciones, pero no queremos ver dónde está el verdadero problema.

Los equipos de ventas de alto rendimiento están trabajando coordinadamente (un grupo de vendedores en un mismo departamento no son un equipo si no trabajan de forma integrada) y esa es la forma de resolver los cuellos de botella y conseguir un nivel homogéneo de actividad en todo el proceso comercial. Los equipos bien gestionados requieren un sistema de ejecución que no se centre tanto en los pedidos como en el proceso de lograrlos. Son equipos participativos que todos aportan y logran y el director comercial es un coordinador y catalizador de las mejores acciones. Por supuesto, estoy incluyendo a los profesionales de marketing y ventas. Hoy en día no cabe separación  (en muchas empresas todavía hay que crear el departamento de Marketing) y ambas funciones son absolutamente necesarias.

Para el tipo de venta repetitiva es igualmente útil, esas rutas en coche, esas frecuentes visitas, esos Clientes asignados a un comercial, son formas muy probadas de ineficacia, pero “como siempre se ha hecho así”. Los equipos coordinados mixtos de televenta y gestores de cuenta son mucho más efectivos y ahorra gastos de diésel y la naturaleza lo agradece, pero no hace cada uno lo que quiere y se lo cuentan cada viernes sino que viven continuamente la actividad compartida y su supervisor gestiona el proceso en vivo y en directo.

La solución pasa -al menos hoy en día- por sistemas de blended marketing que optimiza acciones Inboud con las tradicionales Outbound, ajustándose a todos los perfiles de Clientes, que también son los hay preparados para la vida moderna y para el correo por diligencia.

La transición hacia los modelos Inbound deben estar dirigidos por expertos directores comerciales que conozcan ambos mundos, el que viene y el que se está yendo, para aprovechar mejor los recursos y llegar a todos los Clientes. Una estructura de gestión comercial más moderna será requerida y añadir mucha analítica, automatizar el proceso comercial al completo y crear un equipo de creadores de contenido. El resultado será un generador de leads predecible como proceso que es.

22 agosto 2016

La aportación del vendedor de soluciones está difuminándose.

por -roliver TDC

TsunamiUna empresa tiene un problema o puede conseguir una mejora aunque esté latente. La misión del vendedor de soluciones es averiguarlo (muchas veces presumirlo) y presentar una solución o mejora con el camino a recorrer. La ecuación es simple: problema/mejora-necesidad-solución. Una mezcla de de productos y servicios que llevaban a los Clientes a otro nivel en la gestión con un amplio rango de gradientes del éxito. Todo ha cambiado, las empresas conocen mucho más que antes sus problemas y/o rutas de mejora y demandan tu versión de una solución concreta y hasta dónde les puedes acompañar. Esto supone un gran cambio en la aproximación comercial, ya no vale comentar la solución sino que se demanda ser un verdadero experto en ese tipo de temática o área. Este punto es el que muchos vendedores no han comprendido, ya no quieren que nadie les haga “perder el tiempo” comentándoles productos (disfrazados de soluciones) sino tu aportación a ese viaje que ellos quieren recorrer, es decir, en qué estación te subes al tren y dónde les dejarás. Tampoco quieren que estés mucho tiempo y quieren ver los resultados en un tiempo récord, quieren soluciones a la vena y de gran efecto. Por lo tanto, hay que estructurar la solución y el servicio que le acompaña de una forma clara y ajustada para que cumpla el objetivo del Cliente y encima puedas conseguir un margen razonable. Difícil ecuación.

Para que las operaciones se consigan con ese margen operativo, se requiere que se prepare un business case que proyecte los beneficios de las partes y las empresas de servicios no pueden tener a un profesional que lo venda y otro que lo estructure y realice. Ya sé que antes se hacía así, pero ahora ya no es posible, no hay margen.

Al ser -la solución- una información disponible para las empresas así como los métodos, sistemas y/o teorías que lo sustentan, la búsqueda en la Red de las diferentes opciones en el mercado, opiniones, etcétera, están disponibles para los profesionales y gestores de empresa. Lógicamente, el efecto “novedad” que antes existía se ha diluido y sólo se quiere ver cómo lo estructuras respecto a los diferentes ofertantes. Ya no te quieren para ver qué tienen qué hacer, quieren que lo hagas tú o lo más próximo posible a ese formato.

En fin, que los vendedores de soluciones pueden ser sustituidos por un buen configurador interactivo si no dan ese paso de convertirse en parte del servicio que ofrecen y eso no es fácil si no llevas preparándote desde hace tiempo.

Me consta que hay muchos profesionales que no están de acuerdo con este razonamiento, sin duda se vive mejor negando el tsunami, pero -desde luego- no lo evitas.

15 agosto 2016

¡Malditos finales y comienzos de siglo!

por -roliver TDC

cambioseñal¿Qué en todos los principios de siglo tiene que haber lío? Por lo que parece sí, se ha convertido en costumbre.

La historia se empeña en avisarnos, pero casi con el mismo empeño que tenemos los humanos en no hacerle caso. En los últimos años de cada siglo y en los primeros del nuevo se suceden una serie de eventos transformadores que cortan de golpe el cómo era la vida hasta ese momento y nos introducen en un nuevo mundo, el problema es que generalmente lo hace a tortazos o a base  de poner a todos contra la pared.

Me basaré en los últimos siglos que son los que mejor pueden explicar lo que está pasando en este momento. Sin ningún temor a equivocarnos, podríamos decir que el siglo XVIII inagura la vida contemporánea. Emergencia popular de la ingeniería, la ilustración, la medicina, la máquina de vapor, la física, las matemáticas, la meteorología, la geografía, el comercio internacional estructurado, la formación de las naciones actuales, los mejores músicos de la historia, las economía como ciencia, algunas revoluciones como la industrial y la francesa, las primeras declaraciones de los derechos del hombre, en fin, la vida moderna. Allí se asentaron los fundamentos que nos han traído hasta aquí, aunque con algunas guerras para no perder las costumbres.

Para España los primeros años del siglo XVIII fueron convulsos, los principios del XIX también (sin olvidar el final del XVIII) y qué decir del primer tercio del siglo XX. Parece que el ciclo humano tiende a hartarse alrededor de los cien años, aunque en los siglos anteriores el ciclo era diferente y sin embargo con guerras continuas.

No sé si estamos en otro caso de cambio social por la nueva centuria, yo creo que sí. Son muchos autores los que indican que las causas de los grandes cambios sociales son debidos a innovaciones que facilitan un gran cambio en la productividad. Eso lo explicaría todo, pues se avecinan cambios brutales que van a procurar aumentos de productividad brutales y todo eso será sin apenas trabajadores. Para cerrar el modelo que viene, alguien tiene que explicar que haremos para desarrollarnos como personas, porque vamos a tener el recurso principal disponible como nunca lo hemos tenido: tiempo.

8 agosto 2016

A vueltas con los precios: hay sistemas de pricing y guerras de precios

por -roliver TDC

In God We TrustSi hay algo constante en el tiempo del mercado son las guerras de precios. Para mí tiene la misma carga inmoral que llegar a acuerdos entre un número reducido de proveedores. Renunciar al margen para poder entrar en un mercado es un tipo de acción canalla que ya tengo que diferenciar de los que tienen precios bajos por su posicionamiento. El que proponen guerras de precio sólo quiere que destruir la economía y el mercado sin aportar nada más. Cuando la guerra termina, las empresas que han ganado cuota de mercado como las que la han perdido están en la senda del fracaso económico.

Se puede introducir una nueva clase de productos a un precio diferencial -más bajo- y eso es otra cosa, puesto que se ha innovado para poder ofrecer productos con costes menores y mantener los márgenes al menos en valor relativo.

Las empresas japonesas y más recientemente las empresas de las economías asiáticas emergentes, han utilizado estos métodos radicales. Lo han hecho aprovechando su capacidad de fabricar a bajo coste muchos productos que sabían que los demás no lo podían hacer y además, les servía para conseguir un nombre en el mundo entero. Televisiones, hornos micro ondas, etcétera. Hay que admitir que pueden haber casos especiales, pero eso no es una guerra de precios en puridad.

Hay un ejemplo actual bastante paradigmático: los restaurantes. La deriva bajista que empezó con la crisis nos ha llevado a una oferta de menús si se quiere tener comensales suficientes para sobrevivir. Cuando un restaurante de cierta calidad toma el camino de mantener los precios del menú, el único camino es quitar comida y pronto llegará el momento de pedir un bocadillo para comérnoslo al llegar de nuevo al trabajo. No se puede competir fuera de nuestro rango sin atender al posicionamiento.
Entonces, si hay una clara tendencia a la baja en el mercado o alguien establece a la baja un nuevo estándar de precio ¿Qué nos queda, qué podemos hacer? No es fácil una respuesta sin más matizaciones, pero seguir esa senda nos lleva al cementerio con total seguridad.
Siempre hay una solución que es la aportación de valor, reposicionar el producto o servicio, pero entrar en la vorágine de bajar precios nos asfixia cegados por la facturación.
Siguiendo con el ejemplo de los restaurantes, conozco dos buenos restaurantes que han estado operando en el punto más álgido de la crisis. Uno operaba con un menú de cincuenta euros y bastante calidad y otro lo hacía con una carta con la que se comía bastante bien por treinta euros, tras un tiempo creo un menú de quince euros bien cocinado, pero escaso. Finalmente, el de cincuenta sigue y el segundo ha cerrado.
La imaginación aporta complementos que ayudan en momentos de precios a la baja, pero no se debe perder el espíritu porque -entonces- ya no eres tú. Les pasa lo mismo a los fabricantes de coches de gama alta cuando quieren bajar a otros segmentos.
En muchas ocasiones, los reventadores de mercados quieren eso más que conseguir nuevos Clientes, quieren dejarte sin aliento y apoderarse del mercado por incomparecencia de los competidores. En esos casos vale la pena segmentar más fino y operar donde se pueda vivir.

1 agosto 2016

Ahora las empresas no encuentran perfiles para los puestos demandados

por -roliver TDC

Mejoras incrementalesBueno, esto es para morirse de la risa. Después de tanto hablar del paro, de la falta de puestos de trabajo con un desarrollo acorde con lo estudiado, ahora resulta que las empresas no encuentran perfiles adecuados a sus demandas porque se han hecho emprendedores. En algunos sectores como el informático la demanda de titulados es inmensa, sobre todo de buenos desarrolladores, ingenieros de sistemas y arquitectos de software. No es de extrañar, los mejores se han establecido por su cuenta en emprendimientos.

La verdad es que la mayoría de las universidades siguen preparando profesionales para el siglo pasado, pero la causa no es que los profesores no sean válidos o porque los equipos rectorales no se den cuenta, es que se deben cambiar las titulaciones y las formas de aprender de arriba a abajo, de la es cuelas hasta la universidad y eso no es fácil y requiere un número de años para que acaben los que empezaron con el sistema antiguo y las primeras generaciones del nuevo sistema lleguen a la universidad.

Por supuesto, habrá que hacer alguna actualización en la banda de los profesores, pero con las jubilaciones será suficiente, puesto que es un colectivo bastante actualizado realmente.

Tampoco hay que olvidar que en la acera de las empresas también se necesitan cambios, esa es una de las causas del retraso en el cambio formativo. He estado en algunas reuniones universidad- empresas en las que estas últimas han reclamado adecuación a su realidad, cuando la verdadera situación era más propia de sistemas productivos del siglo XIX, pero siempre es gratificante echar la culpa a otros. Siempre recuerdo a aquella empresa que pedía que los cursos formativos se hicieran los sábados para no interrumpir su actividad semanal y cuando cambiamos el calendario de cursos, la única empresa que nunca se apuntaba a los cursos eran ellos, a pesar que eran los sábados.

Hay un caso paradigmático en la actualidad, el ya comentado caso de la demanda de informáticos en España. Sí, no se puede cubrir los puestos ofertados, sobre todo en las grandes capitales como Madrid y Barcelona. Cuando analizas el detalle de sus tareas ves que están centrados en modificación de aplicaciones de terceros o en desarrollos de aplicaciones web de escaso valor añadido. Es cierto, hay una gran demanda, pero para esas tareas no hacen falta tantos estudios. En lo que realmente hay un gap entre demanda y oferta, y muy buenos sueldos, es para los arquitectos de sistemas e ingenieros de sistemas avanzados que se puedan aplicar a desarrollos alrededor de aplicaciones Big Data o analítica en general, plataformas o desarrollos SaaS de valor añadido. En este caso no se cubren los puestos y es aquí donde se podría medir el nivel tecnológico de un país y no en puestos de poco valor agregado modificando un ERP de una multinacional.

La promesa del emprendimiento ha vaciado la oferta de buenos informáticos. Muchos de ellos quedan disponibles en poco tiempo por el fracaso de las nuevas empresas en las que participan, aunque siempre encontrarán empleo en grandes compañías que aprecian el valor de la experiencia que han conseguido con el emprendimiento. Pero, ¿y las pymes? Seguramente se tendrán que conformar con lo que quede disponible.

Conclusiones: hay pocos egresados realmente preparados en los temas que interesan (arquitectura de sistemas, ingeniería de sistemas) y mucha gente sobrepreparada para la mayoría de la oferta (programación en entornos ERP/CRM para personalizarlos a sus Clientes).

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