Archive for ‘Dirección Comercial’

24 septiembre 2018

El punto de encuentro entre Finanzas y Ventas

por -roliver TDC

Publicado en Expansión el día 10 de septiembre de 2018

 

cropped-avatar-dcbConocida por todos es la relación que ha existido entre el departamento económico-financiero y el departamento de ventas. Desde luego no ha sido buena. Tampoco ha sido feliz la relación entre Marketing y Ventas, sin embargo, hay una clara tendencia a su fusión, a trabajar conjuntamente con profesionales que tienen ambos perfiles o que tienen claro donde está el nexo de unión entre sus dos tareas clave. No es de extrañar, son funciones que forman parte del mismo proceso -generar negocio- y que su “enemistad” viene de pasarse las culpas por la falta de ventas.

En el caso del departamento económico-financiero y el de ventas pasa lo mismo, tienen un punto de conexión, una tierra común que ambas partes abandonaron para evitar el conflicto, pero que ahora debe cultivarse de nuevo: trabajar juntos para el beneficio. La estructura de costes o la financiación de una estrategia de expansión, están en relación con el mix de ventas óptimo, el pricing y también el punto muerto. La facturación no es el objetivo, sólo lo es aquella que aporta el margen adecuado de forma sostenible.

La complicada tarea de la gestión comercial se ha centrado en vender, no importaba qué y cómo porque se suponía que más facturación tapaba la mala gestión del margen y acababa reflejándose en la línea de abajo. Estamos en un momento en el que debemos cambiar la mentalidad de ventas por la de margen y el primer defensor del beneficio debe ser el director comercial. Para conseguir este propósito, deberá trabajar con el director económico-financiero y de ese partenariado saldrán beneficiados ambos y la empresa, claro.

Las claves de esa relación están depositadas en unas bases que contienen los puntos básicos de su necesaria entente: los costes, el precio y la facturación para conseguir un determinado beneficio. Las estrategias comerciales para el beneficio lo coordinarán todo. Lógicamente, no es lo mismo una empresa de distribución que una de producción, puesto que los costes son mucho más fáciles de determinar en el primer caso. De todos modos y queriendo suponer que los costes de fabricación están aceptablemente determinados que -con frecuencia- es mucho suponer, todavía quedan esos dos sacos que son los costes de administración y comercialización, que se imputan como gastos del periodo como si todos los clientes tuvieran el mismo coste. Idealmente, un sistema de costes por actividades nos dará una aproximación bastante fidedigna de nuestra realidad de costes, sin subvenciones entre productos y clientes.

El punto de encuentro entre Finanzas y ventasOtro punto clave es la fijación de precios, un punto muy determinante del beneficio que se ajusta con eso que se suele llamar “el precio del mercado” y que obedece más al deseo de los compradores que a una realidad. Es obvio que cada sector tiene sus diferencias, pero habitualmente el sistema de fijación de precios brilla por su ausencia y se acude al mencionado límite del precio del mercado y -de ahí- hacia abajo. Esta es uno de las más claras discrepancias entre los departamentos de ventas y finanzas.

Los descuentos deben estar sujetos a una estrategia y no deben ser fruto de una concesión puntual en una operación o porque es nuestro mejor cliente, lo que suele ser falso debido a que nos guiamos sólo por el análisis de la facturación. Incrementos pequeños en el precio -un 1%, por ejemplo- conllevan aumentos importantes en el beneficio, frecuentemente de un 10% o más.

El pegamento que une los puntos anteriores es la estrategia para el beneficio, ese conjunto de políticas que, partiendo del conocimiento de los costes, definen una estrategia de pricing que nos permite la optimización del beneficio, vender la cifra que necesitamos con el mix de productos más adecuado a los clientes que permiten mayor margen de contribución. Huelga decir, que ese sistema orienta hacia unas acciones concretas y que su seguimiento es diario.

El logro del beneficio objetivo sólo es viable si colaboran el departamento económico-financiero y el de ventas, son las dos caras de la misma moneda.

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17 septiembre 2018

¿Por qué las start ups no atienden a su coste particular de capital? El WACC

por -roliver TDC

En todas las empresas se da esta circunstancia, pero es en las start ups donde conocer el coste real promedio de sus fuentes de capitalización es verdaderamente clave. Aunque he comentado en el título que “no atienden”, en realidad debería decir que no lo saben y puesto que suelen haber diferentes fuentes con diferentes condiciones, hay que calcular el tipo medio ponderado. Esta información ayuda bastante a tomar decisiones con más criterio, sobre todo en las etapas seed que no se factura y todo va a cargo de la financiación. Muchas empresas de emprendedores pagan un coste excesivo en esta fase, a veces porque es eso o la muerte y ante eso cualquier precio es bueno aunque suponga -con asiduidad- perder la mayoría.

Si el párrafo anterior les hace pensar que deben ser muy estrictos en la utilización del capital, he cumplido el objetivo siempre que ese ajuste no afecte a las acciones que generaran ingresos. Esta claro que si hay que crear un producto este recibirá buena parte del capital, pero sentar las bases de la ruta al mercado es igual de importante.

Para tomar decisiones como el valor vitalicio de un cliente o para conocer el valor de tu empresa, es necesario calcular el coste medio ponderado del capital (WACC). Lo normal es que toda start up tenga diferentes costes de financiación, bien sea por el precio del dinero que establezca un financiador profesional o por el coste de participación que le demandan los inversores.

Este conocimiento es clave porque por esta ruta se pierde la propiedad de las empresas, perdiendo el objetivo que motivó el emprendimiento. Hay que saber que porcentajes deben mantenerse en cada ronda. Esa planificación debe hacerse y ser ejecutada, aunque por dentro sepas lo necesaria que es una inversión para poder seguir. Igualmente, cuando gastamos capital, debemos ser consciente del coste real que no es el simple gasto/inversión sino el WACC.

Otra gran utilidad tiene el WACC es para las valoraciones de empresas y su cálculo a través del descuento de flujos de caja, donde se debe utilizar este tipo medio en lugar de un tipo bancario para clientes preferentes u otro similar -que no nos va ni nos viene-, el WACC es lo más adecuado.

En definitiva, si las start ups valorarán su coste de financiación  mediante el WACC y no actuaran teniendo en mente uno concreto de ellos (normalmente uno cierto que suele ser razonablemente bajo) no serían tan rápidas en acometer ciertos gastos que suenan a superfluos. El resultado -sin duda- sería que mantendrían más tiempo una participación mayoritaria, en lugar de perderla a la segunda ronda. Claro, ese coste no lo tienen en cuenta…

10 septiembre 2018

Lo importante del ROSE (Return Of Sales Efficiency / Effectiveness) no es el cariño

por -roliver TDC

ROSELos directores comerciales están empezando a medir, no sólo la cifra de ventas sino también aquellas magnitudes que nos dicen más cosas sobre cómo son nuestros resultados y sus consecuencias a medio plazo. Probablemente, una de las más populares, sencillas y sin embargo importantes es el ROSE (Return Of Sales Efficiency), la eficiencia de las ventas o qué parte de las ventas se convierte en beneficio (cómo de bien hacemos las cosas).

Antes de comenzar a desgranar su cálculo, quisiera comentar un poco más la importancia de la medición en la función del director comercial. Históricamente, esta función se centraba en conseguir más ventas, más cuota de mercado, pero a eso le ha llegado su fin y no porque no sea importante -claro está- sino porque hay otra magnitud que requiere más cuidado: el beneficio. hay empresas que cuanto más venden más pierden, esa herida hay que cerrarla a velocidad de SAMU. Para trabar correctamente, una serie de medidas y análisis de las mismas se hace necesario. No son conocimientos habituales de los directores comerciales, preocupados por la ingente labor de conseguir las ventas en distintas zonas, profesionales y productos… por eso habrá que solucionar ese gap y comenzamos por uno básico.

Rápidamente diremos que -para su cálculo- basta con dividir el beneficio operativo (limpio de otras distracciones como intereses financieros, impuestos, etc.) entre las ventas netas. Como había comentado más arriba, estamos hablando de la parte de las ventas que se convierte en beneficios, el excedente de lo que vendemos una vez le restamos el coste.

Otra medida relacionada y también aclaradora es ROSE (Return Of Sales Effectiveness) que se calcula dividiendo el beneficio operativo entre los gastos comerciales (el denominador es la única diferencia respecto a la primera E, incluye los sueldos y salarios, gastos de marketing, viajes comerciales, formación, etc.) que nos indica la productividad de la función comercial (si hacemos las acciones correctas).

Como siempre, la dinámica de estas magnitudes es lo más importante. Si el primer ROSE aumenta, nuestro margen operativo está mejorando, estamos haciendo las cosas mejor. En el segundo ROSE, cuando aumenta es que le departamento comercial está mejorando en la forma de desarrollar sus acciones. Si se reduce es que no estamos haciendo las cosas correctas.

Sin duda hay más posibilidades de significados. Si nuestros productos se quedan obsoletos por la entrada de una gran innovación en el mercado, los dos ratios sufrirán y nosotros no seremos los causantes o, en todo caso, es porque no nos movimos a tiempo.

Son medidas de alerta temprana, nos sirven para saber nuestro avance en situaciones normales donde los factores externos no son excesivamente relevantes. En los próximos tiempos vamos a ver movimientos en esos factores externos en forma de subida del brent y del precio del dinero, así que esos ratios tenderán a empeorar si no le ponemos remedio.

3 septiembre 2018

Muchas pymes son competitivas por su bajo nivel de gestión

por -roliver TDC

Dirección Comercial BlogEs posible que este vaya a ser uno de esos posts que me comentan extrañados por lo que dice el título, así que ya estoy avisando que requiere su completa lectura. Esta opinión que expreso la he ido formado después de conocer a algunas de estas empresas y expresa un sentimiento doble de admiración y de decepción.

¿Cuál es la base de su éxito? Pues unos productos aceptablemente buenos, a unos precios muy bajos por tener unos costes variables bajos y -sobre todo- unos bajos costes fijos por la falta de nivel de gestión. Esta es su fortaleza competitiva. No está falta de mérito esta política, hacer que el output pueda interesar incluso a empresas que son muy exigentes en cuanto a calidad y entrega, y eso no es fácil. Desde luego, hay un coste por las ocasiones en las que no se cumple la demanda de los clientes (calidad/tiempo de entrega), pero es asumible puesto que ser excelente requiere un nivel de gestión muy alto y eso vale dinero.

Bien, no es una nueva estrategia. Esa es la razón por la que los italianos son reconocidos por su gran diseño y nosotros por hacer cosas similares -sin su nivel- a mejor precio que ellos. Copiar bien y que se haga legalmente tiene su intríngulis. Lo que está claro es que te mete en otro furgón, no en el de los punteros.

La Excelencia es algo que mucha gente comenta, pero que no está dispuesto a pagar y trabajar por ella y eso la hace inviable o te lleva el terreno de la magia. No busques a grandes profesionales en esas empresas, pero sí que podrás encontrar a gente inteligente que -sin demasiada formación- ejecutan de forma aceptable, aunque si se presentan problemas no debes esperar soluciones que no sean las que han visto allí anteriormente.

Una vez que ya he reconocido el mérito de ser competitivos con una estructura de gestión de bajo perfil, he de ser critico con esa seudo ventaja competitiva y es que -por el tiempo- te lleva a la desaparición, lo que no quita que la empresa haya producido buenos beneficios durante bastantes años. Tarde o temprano, llegará un hito que te sacará del mercado, no importa que sea una crisis o un relevo generacional, lo bien cierto que esa ventaja desaparecerá seguro.

Las alternativas no tienen que ser muy caras, disponer de excelentes profesionales con experiencia te lleva a tender puentes  cuando vienen las crisis y a atacar nuevos mercados y productos. Cuando se presentan nuevos problemas, disponen de fundamentos suficientes para aportar soluciones creativas. Su horizonte y conocimiento de lo que se cuece en el mundo facilita la salida. Seguramente, hay un término medio que facilitará ponerse en busca de la excelencia…

20 agosto 2018

¿Por qué algunas innovaciones en la gestión empresarial tardan tanto en implantarse?

por -roliver TDC

innovaciones gestion empresarialPor la inercia y la resistencia al cambio, pero hay muchos matices que hacer. Las facultades de económicas y empresariales tienen su tempo para incorporar novedades, no tanto para lo que ya está absolutamente aceptado pero nadie es partidario de ser de los primeros con algo verdaderamente rompedor.

Ser excéntrico no está bien visto en las universidades, no pasa únicamente en las facultades de ADE, también pasa en otras como las de medicina. Hay mucho ruido con la keto dieta y muchos médicos que la rechazan, sin embargo hay estudios que hablan de sus bondades y no sólo para perder peso. La mayoría de los médicos están incorporados en la medicina oficial y la prescripción de especialidades farmacéuticas como forma de curación. Desde luego, siempre hay alguna nueva teoría rocambolesca que sólo busca incautos (como posiblemente es la homeopatía), pero otras nuevas basadas en la ciencia tampoco encuentran resquicios para emerger.

También hay una creencia muy extendida sobre las causas del cambio climático, todo el mundo echa la culpa al CO2 y a la industria que lo produce en combinación con los automóviles diesel, pero hay un gran número de científicos que comentan que no es así y, que las verdaderas causas del calentamiento global es el metano que se genera por diversas causas, entre otras por la descongelación del permafrost debida al calentamiento por la reducción de la velocidad del giro de la Tierra (un 10% en los últimos cien años) y que elimina la protección del calor del sol. Bien, no es nuestro propósito aclarar este tema, pero vemos claramente que hay un pensamiento establecido y otro rompedor que tiene que demostrar.

Hay cuerpos teóricos establecidos de los que no es fácil salirse sin que te miren mal, ha pasado siempre a los largo de la historia.

En las ciencias empresariales, hay una serie de cuestiones sobre las cuales todos los expertos tratan de encontrar innovaciones y mejoras menores, pero nunca derribar las  existentes para construir otras más lógicas. No negaré que algunas novedades difundidas por la industria de la consultoría sólo eran nuevas capas al proceso de racionalización emprendido desde hace años, pero en ese proceso se acostumbra uno a la mejora.

Siempre me han impresionado esas personas que tienen la capacidad de observar sin esfuerzo lo que otros no ven ni con gafas. Johan Cruyff o Eliyahu Goldratt, veían el sustrato de sus especialidades y plateaban soluciones absolutamente simples que resolvían el problema general sobre el que el resto sólo enredaba.

La contabilidad es una de esas áreas que requieren innovación, debiendo abandonar su vocación liquidadora de impuestos, para pasar a ser verdadero sistema de información sencillo y en tiempo real. Los sistemas de costes por actividades están volviendo a una etapa de auge, aunque llevan varias decenas de años planteado como sistema utilizable. Todavía hay profesionales que no han oído hablar del Balanced Scorecard o que llenan cuando se presenta de nuevo después de 36 años de su propuesta por Kaplan y Norton. Por supuesto, la falta de formación también juega en contra, porque siempre serán seguidores y nunca innovadores.

Creo que somos excesivamente partidario de los establecido y nos cuesta mucho abandonar lo que nos enseñan en la universidad, olvidando que su principal enseñanza fue un sistema para seguir aprendiendo el resto de nuestras vidas.

13 agosto 2018

¿Quién quiere ser un CEO a la izquierda?

por -roliver TDC

En primer lugar, quiero dar las gracias y el debido crédito a Patricia Martín que acuñó el término y me autorizó a utilizarlo. Con su brillante juego de palabras, calificó a una buena parte de ellos.

El problema de los acrónimos es que tienen detrás un significado que muchos de sus usuarios ignoran y por eso lo mal utilizan. Buena parte de los que llevan ese cargo en su tarjeta de visita no lo son, pero les gusta llamarse CEOs. Yo lo entiendo, cuando les preguntan sus amigos a qué se dedican ellos responden que son CEOs desatendiendo a sus verdaderas funciones, a si es una empresa de tres autónomos con un capital de 3.000 euros o si tiene consejo de administración como órgano de gobierno. Demuestra estar mucho más en la tierra autodenominarse gerente, director general o managing director -los más cursis-, esas serían las denominaciones que mejor se ajustarían a la descripción de sus funciones, sobre todo en las start ups en las que se comparten las decisiones entre los socios sin órgano de administración colegiado.

Pero no, no me quiero referir a las empresas de nuevos emprendimientos sino a las ya establecidas desde hace tiempo, incluso a las multinacionales cuyo CEO se dedica todo el día a realizar presentaciones públicas. Me consta que su capacidad de decisión suele ser tendente  a cero, la cual queda restringida -a lo sumo- a seleccionar a sus directivos de segunda línea, previamente autorizado para eso y, algún detalle decorativo u operativo más. En este mundo de las empresas globalizadas, el poder ejecutivo se va diluyendo según se desplaza por los diferentes países por los que operan, de tal forma que el principal objetivo es no salir en los papeles por alguna cuestión impopular y salir por la imagen de innovación de la marca. Eso sí, las plantas que se sitúan en la recepción pueden ser decididas por el CEO.

Por lo que he visto durante el porrón de años que llevo observando, muchos CEOs dependen de los beneficios que consigue la empresa y o subsidiaria, aunque ellos no están metidos en su día a día, de forma que los managers funcionales dependen de otra figura externa al país de operación en el caso de multinacionales y, en el caso de empresas nacionales, de aquellos que sólo se ven cuando las cosas van mal.

Las empresas multinacionales todavía mantienen restos de su anterior estructura matricial y lo hacen para evitar “alianzas locales” entre algunas personas que les podrían hacer un “siete” si se confabularan, de forma que muchos cargos locales no dependen del CEO nacional sino de un responsable europeo, de esta forma, su único lazo con el CEO está referido al ámbito general, pero no de su función.

¿Qué cómo distinguir a un CEO a la izquierda? Basta con que alguien lo ponga en una situación comprometida respecto al consejo, accionistas, público en general o a la estructura multinacional superior, para que quiera estrangular al causante y salirse inmaculado. No es de extrañar, viven de su imagen más que de sus acciones directas. Su deseo es llegar a los objetivos marcados, sin pasar por la era…

Un CEO debe contar siempre, debe llenarse de polvo para que todos se lo reconozcan después de forma merecida, pero eso es un CEO líder y ahora son escasos.

6 agosto 2018

Limpieza sueca para los procesos empresariales

por -roliver TDC

Sí, cada vez hay mayor complejidad en las empresas. Más normas, más procesos, más reuniones, más leyes que cumplir… No hay vuelta atrás, nadie se percata de lo compleja que es su operación y de la necesidad de lanzar un procedimiento para revisar la vigencia de los métodos actuales, para chequear si se puede simplificar, reducir o eliminar actividades. Huelga decir que la Transformación Digital debe ser un aliado para esa simplificación o, al menos, una buena excusa para emprenderla.

Desde luego hay que ser valiente, es como cuando hacemos limpieza en casa, hace falta valentía para tirar y volver a disfrutar del espacio. Quienes tienen establecida esa costumbre son los suecos, ellos son conscientes de la cantidad de “trastos” que uno acumula a lo largo de los años y que solemos trasmitir esa ingente cantidad de bártulos a nuestros herederos que no saben qué hacer con ellos, fundamentalmente porque les sabe mal tirarlos. Debido a esto, los suecos suelen hacer una limpieza antes de dejar esa pesada herencia y la llaman “döstädning“.

Sería bueno -entonces- que las empresas hiciésemos algún dostadning antes de pasar a la siguiente época o al siguiente equipo directivo. Las empresas tenemos procesos en marcha que ya no nos acordamos que los tenemos y que están totalmente obsoletos o que son fácilmente mejorables. Una revisión se hace necesaria o -idealmente- la aplicación de la misma técnica que utiliza el PBC – Presupuesto Base Cero, que no parte de ninguna situación dada y plantea los supuestos de gasto desde cero. También funcionan las metodologías lean que muchos emprendedores aplican facilitadas por la falta de recursos.

Conozco empresas que tuvieron que realizar un downsizing por la crisis y han seguido operando perfectamente, lo que significa que tenían una inflamación de la estructura innecesaria, no quiero decir con esto que -además de simplificar procesos- debamos reducir la estructura, pero está claro que el proceso de revisión pone encima de la mesa algunos recursos innecesarios.

Sigamos el modelo sueco y hagamos limpieza de procesos, intentemos reducir los gastos fijos y externalicemos lo que podamos siempre que no sea parte del core de la empresa, esto será una de las claves de la supervivencia futura, aunque no es nada nuevo, la racionalización ha tomado diferentes nombres: reingeniería de procesos, rightsizing, lean, etcétera.

No quiero perder la ocasión de comentar un mal hábito en muchas empresas y que es un proceso a reducir al máximo; las reuniones. Mucha gente cree que gestionar es reunirse y he sido testigo de un gran número de reuniones inútiles, pero explicar esto a quien tienen la potestad de convocarlas es siempre complicado.

30 julio 2018

El precio de que una mayoría podamos acceder a casi todos los productos

por -roliver TDC

Sí, el precio que pagaremos por esa gran posibilidad de la evolución económica y social, será la que nos pondrá en una situación complicada, tanto desde el punto de vista personal como laboral.

Hace unas décadas solamente, una buena parte de los productos y servicios podían ser considerados de lujo o casi y su acceso estaba limitado a las personas de cierto poder económico (viajes, equipos de alta fidelidad, automóviles de gama alta, chalets en las zonas residenciales, etcétera). Esa circunstancia ha ido cambiando a mejor mediante un proceso tendente al volumen que facilita disponer de unos bajos costes a los que casi cualquiera puede acceder, sólo limitado por la aparición de la crisis. Quién podía pensar hace unas décadas que nos iríamos de vacaciones en masa o que podríamos comprar automóviles y motocicletas de gran valor incluso que tendríamos varias viviendas en propiedad.

La economía cuando crece -aunque sea mediante un consumo excesivo- crea dinero para todos, no quiero entrar en su distribución porque esa es otra cuestión. Los años 60s mostraron claramente esta proceso y, con crisis cada diez años más o menos, caminábamos hacia delante sin pausa. Para la generalización de los beneficios de una economía que crece, los precios debían bajar y las economías de escala del volumen cumplían su misión hasta que se requirió bajar los salarios para mantener la reducción de costes, fraguando esa tendencia con un desplazamiento de la producción hacia oriente. Otra “solución” fue la vuelta a la integración vertical en algunos sectores y el upsizing de grandes corporaciones cuya operación afectaba a la tienda de la esquina que conocíamos desde que éramos pequeños.

En este lío estamos, sin duda la estructura social que conocemos ya no aporta soluciones, pero tampoco hay otras que aporten más luz. Un gran avance terrícola ha sido dejar de guerrear para reducir bocas y tener que construir de nuevo, nadie -con dos dedos de frente- quiere llegar ahí.

¿Cómo volver al margen sin que suponga tener productos inaccesibles? ¿Puede haber un consumo inteligente que vuelva a producir bienestar? Seguramente, creo que es posible llegar a una sociedad que no tenga que ahorrar para el futuro -porque este asegurado un mínimo de calidad de vida- que nos permitiera un mayor gasto en insuflar a la economía y a sus agentes nueva savia y distribución de riqueza.

En este círculo vicioso estamos: se abarata para que todos -o casi todos- podamos acceder a los productos y servicios y acabamos sin poder acceder a lo barato por los bajos salarios que ello conlleva. Muchas unidades familiares siguen con buenos ingresos a base de trabajar ambos cónyuges, es decir ambos cobran la mitad de lo que antes cobraba uno de ellos. ¡Una solución yo quiero!

23 julio 2018

¿Qué parte de los mercados emergentes (Industry 4.0 ó Blockchain, por ejemplo) ya tienen clientes?

por -roliver TDC

Dirección Comercial BlogUna de las habilidades comerciales que hay que tener -tanto si eres emprendedor como empresario consolidado- es la visión adecuada de la situación de los mercados. Hemos comentado frecuentemente los dos planteamientos principales en este tema: el de G. Moore y la Curva Gartner. Ambos dicen que hay un momento de “calentamiento del mercado” en el que unos pocos visionarios o pioneros se meten implementar o usar la novedad y que -después- tarda un tiempo en constituirse en un verdadero mercado. Este proceso se repite una y otra vez y muchos empresarios lo ignoran.

Cuando lanzas un productos o servicio en un mercado emergente debes valorar varias cuestiones que ahora describimos: Hay que saber en qué etapa está el mercado, en definitiva, si ya hay un mercado o si estamos trabajando y empujando para crearlo; Hay que determinar cuándo podremos vivir del mismo y cómo financiaremos esa travesía por el desierto y, no menos importante, cuál será la ventaja que podemos obtener por ir en el pelotón de cabecera, que la hay y mucha si se tienen en cuenta las dos cuestiones primeras.

Lo que nunca se puede esperar es poder conseguir un mercado, puesto que éste está desarrollándose y no existe en este momento. Lo que no quiere decir que otros que quieran tomar posición en ese mercado futuro no puedan comprar tu empresa por el desarrollo y reconocimiento conseguido.

La adopción de las innovaciones es un proceso de posicionamiento mental y empresarial que -con frecuencia- va disfrazado de adopción de tecnología, pero no esa la decisión a tomar puesto que es una decisión empresarial la que se requiere. Hay quien se ve en el futuro y hay quien se ve en el día a día y a la vista de lo sucedido en el último siglo ambas posturas tienen riesgos, aunque unos en la locomotora y otros en el vagón de cola.

En el sector TIC he comprobado en decenas de ocasiones que las grandes compañías tienen un aparato de creación de fakes muy grandes. Presentan productos y servicios, hablan de los que tendrán o quisieran tener como si ya lo tuvieran con soltura. La cuestión es que saben de sobra que nadie les va a comprar a corto, con lo que tienen tiempo de acabar el desarrollo de los productos (los folletos ya los tienen). ¿Es por esta cuestión por lo que dicen que los de Marketing creamos las necesidades? Algo hay, pero no hay invento que -sin utilidad- triunfe en el mercado. En dos casos que conozco bastante bien (todo lo bien que se pueden conocer en los momentos iniciales) como son la Industria conectada y los sistemas basados en blockchain, se están dando pasos importantes, ¿eso quiere decir que ya hay un mercado en el que vender? No, pero hay visionarios, innovadores, inteligentes, etcétera, que ya están dando pasos, que construyen sus empresas sobre cimientos “abiertos” que les permitirán aprovecharse de lo que ya está viniendo y quieren conocer la innovación en ciertos procesos para luego extenderlo.

Sin la menor duda posible, ambos mercados serán clave en pocos años y quien los aprenda ahora tendrá una ventaja sobre el resto de competidores. No hay que olvidar que se pueden dar pasos construyendo pilotos, atacando ciertas secciones para empezar, colaborando con otras empresas con capacidad financiera, planteando casos de uso, etcétera. Todo menos estarse quieto esperando a la Santa Compaña.

16 julio 2018

Compitiendo con toda la cadena de suministro, pero no sólo para el sector de la automoción

por -roliver TDC

La deriva que está tomando la economía actual está produciendo diferentes fenómenos desconocidos hasta la fecha. Una de las últimas es el equipo competitivo que están formando algunas compañía grandes con su cadena de suministro. Un ejemplo claro es la forma de competir del sector de la automoción. Cada gran empresa ha conformado una cadena de valor competitiva que va afinándola e insertando nuevos elementos por otros que han gripado su funcionamiento y no han respondido a las expectativas.

Es una versión de la integración vertical, en la que todos los eslabones de la Cadena de Valor son de un empresa. Ahora ya no lo son, pero tienen acuerdos estratégicos que les hace operar como tal o casi. No obstante, esa colaboración es muy exigente y para los que no cumplen como se espera hay una serie de fuertes penalizaciones.

La compañía de cabecera compite con toda esa cadena de suministro y tan buenos sean ellos, tan buena será la marca principal. Les pasan auditorías frecuentes y deben certificarse en múltiples sistema de gestión de la calidad.

Verdaderamente, es como una sola empresa, con ventajas y desventajas. las ventajas son la especialidad, la menor necesidad de financiación, la posibilidad de cambio sin más compromisos legales, etcétera. Las desventajas son las diferentes culturas de los proveedores, localizados -con frecuencia- en lugares no óptimos requiriendo transporte y con dueños con intereses no siempre alineados.

Desde el punto de vista comercial, está claro que se compite cadena de suministros contra cadena de suministro, no podía ser de otra forma. Están dejando el modelo de la Cadena de Valor, para pasar a la Constelación de Valor, siguiente paso del modelo de Porter que, desde hace tiempo, anunció que se iban a constituir conglomerados empresariales y que actuarían como una única estructura partiendo de múltiples componentes. Es como las selecciones deportivas, se puede componer un mejor equipo si seleccionas a los mejores de los diferentes equipos que si tienen que fichar a deportistas para contratarlos en tu equipo.

Estas corporaciones virtuales no sólo se dan en el sector de la automoción, los hay en muchos otros como los supermercados, grandes almacenes, grupos de comunicación globales, alimentación, informática, etcétera.

La verdad es que este formato a otros niveles más pequeños, podría representar una forma muy interesante de ganar dimensión. Muchas pymes podrían alcanzar nuevos mercados si se establecieran un mayor número de estas “agrupaciones”, partiendo de una más grande -desde luego- que lo coordine, porque en caso contrario el peligro de los “egos” hará imposible el progreso de la confluencia de intereses.

En EEUU hay mucha tradición de trabajar bajo este formato, puedes constituir grupos de trabajo con rendimiento brutal, a partir de una contratación incluso temporal. Hay una gran oferta de muy buenos profesionales y micro compañías acostumbradas a integrarse y conseguir magníficos resultados, aquí es más complicado.

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