Archive for ‘Economía’

7 mayo 2018

El inexorable proceso de desintermediación: la ventaja de saber lo que viene…

por -roliver TDC

No ha empezado hace poco, empezó en los 80s con la infraestructura que posibilitaba la autonomía de los individuos, me explicaré mejor, a partir de esa época comenzó un proceso de descentralización generalizado: la informática y las comunicaciones (el ordenador personal frente a la pantalla conectada a un servidor), la formación universitaria al alcance de casi todos, la capacidad financiera de compra y un largo etcétera que permitían cierto nivel de capacidad individual, ya no hacía tanta falta pasar por una corporación y con poca disponibilidad financiera ya se podía crear una empresa siendo el conocimiento una claro factor de producción. En esta época se abrió la veda a que muchas nuevas empresas aparecieran en los 90s y se convirtieran en las grandes corporaciones que son ahora.

Los avances tecnológicos, formativos y sociales dio paso a que muchos nodos (como unidades económica básicas, autónomos y consumidores) comenzarán a obviar los peajes y barreras que -unas veces añadiendo valor y otras muchas no- se situaban en medio de las transacciones y llevarse pingues beneficios sin merecerlo. No me olvido que esas intermediarios daban empleo y eso facilitaba que la rueda de la economía siguiera rodando, pero facilitando al mismo tiempo las capacidades antes mencionadas (formación, capacidad financiera, autonomía individual, etc.). Cualquier persona mínimamente informada se percataba que las cosas tenían un sobre coste injustificado (libros, CDs, etcétera, con precios de 24€ por unidad sin ponerse colorados) por el hecho de estar en pocas manos. Su excusa era que el coste de distribución era muy alto y, tras decir esta estupidez por artificial y manipulada, Internet como espada de Damocles casi   ha acabado con la industria cambiándola de arriba a abajo con elementos como Napster entre otros. Cientos de industrias se han visto afectadas y han tenido que despedirse de su ventaja para continuar operando y muchas han desaparecido, la causa está clara: ¿Para qué tengo que pagar a un intermediario si puedo acceder al proveedor original con dos clicks? La comodidad que aportaba el intermediario es un hábito fácil de erradicar en poco tiempo. Cuando era pequeño, recuerdo que un familiar fue a una gestoría para pagar una multa de tráfico, la desinformación y la comodidad eran las únicas causas para pagar una cantidad añadida al principal por no averiguar dónde se pagaban las multas y hacer un viaje de una hora a la capital.

En los últimos años hemos visto como -uno tras otro- caían varios modelos de negocios de siempre eran cuestionados y eliminados o cambiados para siempre. Se podrá estar de acuerdo con empresas como Uber, Airbnb entre otras, pero lo que no se les puede negar es que han abierto el melón y que dejando un poco de nuestra comodidad podemos conseguir ventajas económicas y de calidad de productos., esto es innegable. El cambio en el mundo de la prensa diaria es también un avance hacia la libertad de información, nadie puede creer que unas pocas manos en esta industria no se pongan al servicio de alguien y para cobrar 50€ por artículo, puedes montarte tu agencia propia y ganar lo mismo a la espera de que se asiente el sistema. Como dice el refrán italiano: “Si quieres agua pura ves a la fuente”.

Como siempre que trato este tema, tengo que concluir apuntando el peligro de la desintermediación: el desempleo de una buena parte de la población que -en buena parte- no es la que cuenta con más formación tiene y que no tiene gran posibilidad de triunfar como elemento independiente. Esta es una cuestión que los gobernantes deben explicar para tranquilizar a los ciudadanos y que acabará -sin duda- en una renta universal bajo una forma u otra.

Anuncios
30 abril 2018

Cada día hay tantos nuevos productos software que se matan entre ellos

por -roliver TDC

Hace tiempo escribí un post sobre el efecto mosca del vinagre, ese crecimiento desmesurado que produce su propia muerte debido a la concentración de ellas en una campana de vidrio. En el ámbito de la economía tienen muy estudiado este fenómeno, cuando un producto agrícola tiene éxito el resto de productores deciden plantar esa mismo producto de tal forma que, al haber tanta oferta nadie gana dinero y abandonan ese tipo de cultivo hacia otros con más margen. Así el producto original comienza a escasear y a recuperar el margen hasta que todos se dan cuenta y vuelven a cultivarlo renovando este ciclo estúpido.

Leo foros sobre ciertos tipos de soluciones software y cada día veo nombres de productos/servicios nuevos que prometen ser lo más de lo más, el killer del mercado, el que acaba con lo conocido. Al tiempo, la mayoría de ellos desaparecen y se olvidan, aunque ya están mirando otro nicho para quemar ese mercado. La condición de gratuidad ayuda mucho a adoptar nuevas soluciones esperando que con miles de usuarios alguien pueda tener la intención de comprarlos. El ciclo es así y lo entiendo, pero no permite a nadie obtener el retorno adecuado.

Uno de esos mercados es el del software que rodea el Marketing digital, en concreto, los sistemas CRM. La oferta se ha multiplicado por 100 y cuando estás evaluando un software que tiene buena pinta, ya ha aparecido el que lo quiere matar. Así no se puede ganar dinero ni clientes. Lo mismo se puede decir de las herramientas de gestión de las redes sociales o, qué decir de Blockchain…

La falta de oferta lleva al oligopolio, pero el exceso de oferta acaba con todos. ¿No podríamos atemperarnos un poco? Creo que no, la búsqueda de esa oportunidad de acertar y forrarse es muy fuerte y, además, hay mucha gente capaz desarrollando software en países con rentas muy bajas, bajísimas.

Me contaron que en Japón tienen un sentimiento del aprovechamiento de las inversiones diferente al occidental y, por lo tanto, no hacían nuevas inversiones en hardware y software hasta que estuviera el activo en cuestión bien amortizado. Allí es fácil ver ordenadores personales un tanto obsoletos para la visión occidental, donde cada tres años renovamos un PC por creerlo lento, cuando son esas continuas actualizaciones y ese software que probamos lo que lo ralentiza.

Tengo un ordenador HP con Windows 3.11, venía con una conexión a la red aunque nunca ha llegado a estar conectado y, cuando lo pongo en marcha funciona perfectamente y no echo en falta ninguna función en el Office que lleva instalado. Si no recuerdo mal, debe ser del año 90 ó 91. Para que la economía funcione tenemos que tirar lo que todavía es aprovechable. Esta dinámica acabaremos pagándola.

Ya sé que todo es una industria, yo colaboro frecuentemente en su funcionamiento, pero creo que estamos rozando el límite y tanto es así que acabaremos tomando el péndulo de vuelta.

26 marzo 2018

Los chinos no quieren automatismos

por -roliver TDC

China no es sólo 1.200 millones de chinos,  hay que añadir que su economía está gubernamentalizada y su presencia estratégica es muy clara. La misión del gobierno chino es emplear al máximo número de habitantes posibles, por eso en la frontera china se filtran todos los automatismos, para eso están los chinos. Desde hace algún tiempo están dejando que entren dichas mejoras y han determinado solapar las dos tecnologías: la más manual y la más automatizada. De momento han puesto a trabajar los tipos de máquinas paralelamente, pero tienen la decisión tomada de retirar las menos automáticas poco a poco. Es decir, en algún momento estarán como el resto del mundo y las fabricas se vaciarán de personas. Es curioso porque ellos van a tener mucha gente ociosa. De momento están empezando a fabricar en Italia con el sello del diseño exclusivo, aunque lo hacen con las políticas y salarios chinos, ¿qué cómo es posible? Nadie se lo explica, pero es cierto. Europa no sabe imponerse y acaba siendo la casa de nadie. África está tomada por los chinos y este será el continente del futuro y Nigeria, el Camerún, etc. son economías cada vez más amarillas.

Compramos productos chinos por Internet y pasan nuestras aduanas sin pagar aranceles debido a los muestreos y al poco valor de la mayoría de los envíos, por lo que estamos absolutamente vendidos. El mundo actual es de ellos y si ellos tienen problema de empleo, nosotros tenemos un problemón.

¿Quién será el primer gobernante que explique a la población mundial cómo piensa alimentar a los miembros de su sociedad? Ese será un valiente e inteligente líder. Necesitamos esa explicación porque si a la incertidumbre que detectamos le sumamos que la clase política (algunos) están arramblando con el dinero público como si mañana fuera el último día de pago de la historia, da que pensar… mal.

Si el comercio detallista en manos de cuatro empresas internacionales y el tradicional está cerrando, si los vendedores por comercio electrónico no para de vender todos los días como si fueran black y sobre todo que todo viene del mismo sitio: ropa, electrónico, metalmecánico, plásticos, mantas, vajillas, etcétera, ¿qué vamos a hacer? La única solución es arrendar nuestra capacidad como compradores y que cada país que quiera vender aquí pague por ello, pero tanto que pueda mantener a los habitantes en modo básico.

Ese es el mecanismo compensador que empleamos en España y la Unión Europea para equilibrar los niveles de los países: el que tiene capacidad vendedora tiene que aportar dinero a las partes compradoras. Tampoco es descartable que esos países vendedores y por tanto fabricantes, nos reclamen compensación por tener que asumir la polución ya que tener las fábricas no sólo aporta ventajas.

No es de extrañar que tengan la concentración de mineros Bitcoin más alta del mundo, de forma que están consumiendo una inmensa cantidad de energía eléctrica que es uno de sus recursos más limitados, no en valor absoluto sino relativo. Desde luego que en todo lo nuevo van un paso por delante.

Los chinos dicen que es el único pueblo que ha llegado al final de la historia humana y ha vuelto atrás al observar que no había nada…

 

22 enero 2018

La nueva capa de Internet: Blockchain

por -roliver TDC

blockchain-logo-e1473250514936.pngYo no creo en la casualidad, todo tiene su porqué y su causa. Otra cosa es que podamos manejar los efectos que nos gustarían. Siguiendo la doctrina darwiniana, a igualdad de condiciones dos especies diferentes pueden recorrer la misma ruta de la adaptabilidad y fuera del ámbito animal irracional, cuando dos investigadores llegan a las mismas conclusiones en dos partes del mundo diferente y sin plagio es que se han “adaptado” de la misma forma a un problema o dificultad del entorno existente.

La aparición de Blockchain no ha sido casualidad, alguien alentó a un grupo de tecnólogos a desarrollar esta tecnología informática, aunque luego lo utilizarán para dar soporte a una criptomoneda.

Para la comunicación entre sistemas informáticos se determinó una estructura en varias capas que la hiciera posible y segura. Wikipedia nos lo explica en detalle:

“El modelo de interconexión de sistemas abiertos (ISO/IEC 7498-1), más conocido como “modelo OSI”, (en inglés, Open System Interconnection) es un modelo de referencia para los protocolos de la red de arquitectura en capas, creado en el año 1980 por la Organización Internacional de Normalización (ISOInternational Organization for Standardization). Se ha publicado desde 1983 por la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) y, desde 1984, la Organización Internacional de Normalización (ISO) también lo publicó con estándarSu desarrollo comenzó en 1977.”

Este modelo nos ayuda definir y establecer lo que hace falta para la comunicación, cada capa nos aporta un nivel necesario para la comunicación entre sistemas. En el caso de Internet también se puede aplicar este modelo, pero en esa “vida por Internet” que algunos predicen requiere una capa más, una que aporta valor y que probablemente se le superpongan más capas de valor. Blockchain es un cuaderno de bitácora que puede validar, asegurar la veracidad y guardar lo que ha pasado realmente en la Red y eso es un paso definitivo para su consolidación definitiva, pero también cambia muchos de los procesos que hemos venido utilizando o sufriendo a lo largo de muchos años, a veces cientos de ellos.

La ciencia, la propiedad intelectual, la cadena de suministro, la bolsa, el comercio, la relación con los gobiernos, la relación con los proveedores de agua, gas y energía eléctrica, cualquier acción -en definitiva- que se requiera que quede constancia de su existencia, la fecha de realización, los intervinientes y los términos exactos e inalterables de la transacción. Sin olvidar que los contratos inteligentes pueden gestionar el cumplimiento de los términos de acuerdo o contrato y aplicar sus penalizaciones en caso de incumplimiento. Una gran automatización realmente, el paso anunciado que ahora comienza a ser posible.

La visión actual de la tecnología y su implantación nos da un horizonte de 5 a 10 años para su generalización, pero hoy mismo hay un montón de iniciativas que irán estableciendo la ruta y demandando avances colaterales.

 

15 enero 2018

No te fíes de la facturación, mejor guíate por el beneficio: la caja negra de las empresas

por -roliver TDC

¿En cuántas ocasiones nos guiamos por la facturación? En la mayoría de las ocasiones, diría yo. Todos se preocupan cuando bajan las ventas y están contentos cuando no para de subir, como si eso explicase lo que pasa dentro de las empresas y su mecanismo de conversión de los ingresos en beneficios. Las empresas -como los gobiernos- tienen a consumir todos los ingresos hagan falta o no, es fruto de la relajación económica. Si no tenemos dinero lo pedimos, la cuestión es gastárselo cuando hay abundancia y lo contrario: reducir hasta el absurdo cuando vienen mal dadas.

Cada empresa tiene un mecanismo conversor que hay que medir y mejorar, ese proceso que procesa los ingresos y los deja en beneficio o en pérdidas. Por eso, fijarse en exceso en la facturación es como mirar a la vaca pensando en la leche que se podrá ordeñar, hay una relación pero no es directa. Cada vaca tiene su “mecanismo”. Debido a esto, no entiendo el excesivo caso que se hace a la facturación y el descuido que se tiene con los márgenes y su proceso.

Por otra parte, y dentro de la facturación, nos fijamos fundamentalmente en los nuevos clientes como expresión de ese colono que todos llevamos dentro y que nos hace conquistar nuevas tierras, aunque no dejemos atrás nada productivo. Esto entronca con el mecanismo creador del beneficio. Frecuentemente sabemos vender, pero no conseguir beneficios y eso sí que tiene guasa.

Mira que hay autores que -desde hace tiempo- nos han indicado que los tiempos de conquista de más cuota de mercado han pasado o al menos para la mayoría de ellos, pero seguimos orientados a conseguir nuevos clientes a un alto coste frente a explotar adecuadamente a los que tenemos, reponiendo los perdidos o incrementándolos ligeramente o ampliando en algún nuevo segmento, pero no de forma discriminada. Es posible que lo sufrido en todo inicio empresarial se quede grabado a cincel y que perdure a través de las generaciones de la propiedad.

Es cierto que afinar ese mecanismo de conversión no es simple, preferimos no meternos y así no disgustarnos porque siempre nos refleja la ineficiencias por dejación de la función directiva o falta de formación para afrontar su mejora. ¡Claro que estamos hablando de los costes y de su eficacia y eficiencia! esos que convierten materias primas u horas de profesionales en algo que desean los clientes potenciales y los que ya lo son.

La cuestión es que -en general- las empresas no tienen siquiera una mala percepción de su ratio de conversión ingreso/beneficio y eso es como conducir sin velocímetro, indicador de disponibilidad de carburante y cuentarrevoluciones, en definitiva, donde llegues es lo que se ha podido hacer. ¡Resignación! Sin más gestión.

8 enero 2018

La Ley de Zipf, cada vez con más implantación en los mercados

por -roliver TDC

Aunque se formuló para describir la distribución de frecuencias del uso de las palabras en los diferentes idiomas, desde hace algún tiempo se aplica a las cuotas de mercado de las marcas en los mercados globales, también a las nacionales incluso en las locales. En definitiva, la Ley de Zipf dice que sigue la fórmula y= 1/yn, es decir, la segunda marca es la mitad de la primera, la tercera es un tercio de la primera, la cuarta es un cuarto de la primera etcétera. En definitiva, las cuatro primeras representan el 80%. Podríamos decir que -en cierto modo- es una radicalización de la estructura de Vilfredo Pareto, que es también una clara ley de potencias, al igual que la distribución Long Tail de Chris Anderson y -en general- las distribuciones de Lévy.

Cada vez más, son cuatro las empresas que copan casi todo el mercado. Desgraciadamente es fácil de comprobar y no hay que percibir que hay muchas marcas en algunos sectores porque ciertas corporaciones tienen alrededor de 150 empresas y todas son marcas conocidas. En los centros de las ciudades y -generalmente- alrededor de las tiendas céntricas de El Corte Inglés hay muchas compañías de confección que pertenecen a la misma empresa  y unas cuentas más que pertenecen a tres corporaciones. En la cosmética pasa exactamente lo mismo, pocas empresas se reparten el mercado, destacando L’Oréal que posee 500 primeras marcas.

Decía que esto sucede desgraciadamente porque esa concentración de oferta no es buena. La Ley Untitrust apareció por eso, intentando evitar monopolios u oligopolios. No digo que no sea bueno que hayan grandes compañías, no digo eso, el problema es cuando hay sólo cuatro que se reparten el mercado y las siguientes están a años luz.

Esta concentración debería hacernos pensar en sus consecuencias últimas porque irá a más. Si se tiene en cuenta a líderes como Amazon que pueden comercializar productos y servicios de otros en un marketplace, puede convertirse en “el mercado único global”. Los gobiernos se toparan con proveedores globalizados y con estructuras tales que pueden plantearles negociaciones tirantes sobre de quién es el país. Mi parecer es que habrá que negociar con ellos a qué precio se les asigna la “concesión” de la venta de casi todo (esto es exagerado hoy, pero quién sabe si mañana no lo será).

Cuando compras a una empresa asiática y ves el valor que ponen en el envío respecto a lo que tú has pagado, te das cuenta que la nueva economía mundial requiere reformas importantes a nivel internacional o sólo los locales pagarán impuestos y otros van a venbdernos de todo sin pagarlos.

25 diciembre 2017

El clima y el desarrollo económico: Lluvia, mesa camilla y avance tecnológico van en el mismo pack (licencia navideña)

por -roliver TDC

NadalVivir en alguno de esos países en los que hace frío, llueve y nieva bastante, aunque sólo sea pasar unas semanas en ellos, te da una visión de las causas de su progreso: quedarse en casa en la mesa camilla al lado de un ventana cuarteada y grande para capturar la mayor luz posible, ayuda a leer y a estudiar y este binomio al progreso (recuerdo que escribo este post bajo licencia navideña).

Es posible que haya exagerado, pero es cierto que algo tiene que ver, puesto que el contexto ayuda. He visitado zonas industriales en Inglaterra con edificios de ladrillos rojos y ventanas verde botella con pinta de abandonados, pero que al entrar eran locales recuperados llenos de vida, de gente y de innovación. Sin duda, habían recuperado un entorno ideal para la innovación con orientación a nuevos modelos de negocio, pero también a la ingeniería y a la fabricación de nueva planta como la impresión 3D.

Por lo tanto, hay que reconocer que lo nuestro tiene mucho mérito. Preparar exámenes finales en mayo o en junio cuando la primavera todavía entra por la ventana y las segregaciones hormonales podrían llenar vasos de sidra, es una demostración de fuerza de voluntad total. Y qué decir del clima y de la escena, el sol reinando, los pájaros piando, los gritos de los niños que salen del colegio, los primeros helados del verano, en fin, lo raro es llegar a la universidad…

Los españoles siempre damos un extraordinario rendimiento cuando encajamos en las estructuras de esos países, lo que demuestra que nosotros somos como el resto, es nuestra circunstancia la que no nos deja progresar.

Los colores influyen más de lo que creemos, esas combinaciones como la que he comentado al inicio (tojo ladrillo y verde botella) o el verde con morado, el rojo ladrillo y la madera blanca, todo está pensado para orientarnos al trabajo interior, y qué decir si puedes trabajar viendo llover o nevar. Una pantalla de ordenados, un libro, escribir, pensar con el cerebro, son actividades de los días de lluvia. El sol y el ruido son de la calle, de pensar con el otro cerebro, del divertimento, de las paellas con amigos alrededor del caldero, del hedonismo en definitiva.

Yo lo tengo claro, nosotros sí que somos innovadores. Si nos diera por la ingeniería en lugar del chanchullo seríamos más que Alemania y EEUU juntos. De todas formas, cuando toca entregar el macuto siempre podemos decir eso de: “¡Qué me quiten lo bailao“!

11 diciembre 2017

Esos pequeños “empujoncitos” que nos enfocan hacia una decisión concreta: ¡Gracias Richard Thaler!

por -roliver TDC

Dirección Comercial BlogAprovechando la concesión del Premio Nobel de Economía a Richard Thaler y que he tenido que comentar sus aportaciones al Marketing, me he sentido obligado a escribir también en mi blog sobre sus méritos. Ya he comentado en diferentes posts los descubrimientos que diferentes disciplinas han realizado sobre el comportamiento humano y su aplicación al Marketing y las Ventas.

La cuestión es que el sistema decisor de los humanos tiene una puerta de atrás que permite predecir o más bien inducir sus respuestas sin que el consciente se entere. Estamos hablando del cableado de nuestro cerebro del cual se ha descubierto algunos shortcuts, atajos que nos llevan a decisiones concretas y predecibles. Estos hallazgos tienen algunas ventajas, pero también terribles inconvenientes si se usan mal. Es como la información sobre cualquiera de nosotros que se puede conseguir por Internet, se puede utilizar para nuestra mejora o para manipularnos o tomar ventaja de una serie de decisiones que ni siquiera intuimos que vamos a tomar.

Aunque queda formalmente fuera de las neurociencias o de la economía conductual, a los primeros que leí sobre el tema fueron a los creadores de la PNL, en definitiva su aportación era similar, pero referida a la comunicación no verbal. Bardler y Gringer estudiaron a ciertos terapeutas de éxito para poder especificar modelos, formas de comunicar que aportaban gran tranquilidad y bienestar mental a sus pacientes. Con esas técnicas también consigues una caja de herramientas que te permiten aplicarlas con resultado casi cierto y que sólo tú estás en situación de ventaja, a menos que tu interlocutor también sea un experto en PNL.

Investigadores como Daniel KahnemanTversky, Shiller, Thaler o más recientemente autores como Ariely, han aportado hallazgos muy interesantes. Thaler les llama “anomalías”, son como vicios ocultos de las ruletas de los casinos que pueden ser modelizados, para luego apostar con ventaja estadística por su anomalía física. El mismo proceso pasa con la mente mente humana, una anomalía en su proceso decisor le da ventaja al que lo conoce.

Richard Thaler comenta que el ser humano se parece más a Homer Simpson que a Mr. Spock, tan racional, lógico y sin emociones. La racionalidad es parcial y está subyugada a un mecanismo emocional mucho más rápido en la toma de decisiones.

Lógicamente, las aportaciones de estos autores incluido Thaler son de aplicación a multitud de áreas, pero especialmente al Marketing y las ventas, pudiéndose obtener ventajas en la forma de exponer los precios, el packaging de los productos, en las negociaciones, en el entorno del merchandising de las tiendas. Uno de sus principales trabajos, estudió cómo pequeños “empujoncitos” pueden guiarnos hacia mejores decisiones dejando todavía un gran margen de libertad al decisor y han sido empleados desde el punto de vista político para la mejora de algunos hábitos como los alimenticios o los de previsión para la vejez. Otros campos también dan esos pequeños codazos hacia una de las opciones, si no qué creen que es indicar el producto “más popular” o comentarnos que “los que compraron ese libro también compraron este otro”.

De las aportaciones de Richard Thaler, me parece muy importante la de las decisiones que atienden a la justicia o contra el comportamiento de un excesivo aprovechamiento ante una circunstancia, creo que abre una nueva ruta con orientación a otras preferencias sociales y el logro de una sociedad mejor.

6 noviembre 2017

Lo confieso, estoy en el negocio de eliminar puestos de trabajo.

por -roliver TDC

El primer paso para la erradicación de cualquier mal hábito es poner encima de la mesa el problema reconociendo que sufres ese problema y que tienes el propósito de abandonarlo, aunque este no es el caso porque -por modestísima que sea mi aportación- me gustaría ayudar a que las personas puedan realizarse al máximo con el único límite de sus propias posibilidades. La responsabilidad de establecer un modelo económico que resuelva la supervivencia de la sociedad corresponde a otros, aunque colaboraré en lo que pueda dando mi opinión por aquí y por allá.

Muchas actividades tanto profesionales como empresariales tienen el mismo objeto con su actividad, eliminar puestos de trabajo. Basta con no querer ser consciente y así expiar la culpa. Hay que saberlo, hay que poner empeño en ello, puesto que la historia económica nos deja claro que las sociedad humanas sólo han avanzado con la irrupción de grandes innovaciones: desde la silla de montar en la que se podía guerrear mejor y así conquistar territorios, hasta la máquina de vapor, la electricidad, la electrónica, etcétera. Para los próximos lustros, vamos a llegar a un nivel de automatización brutal en el ciclo de vida de los productos y su ciclo que optimizara su uso, reciclaje, coste, etc. Como consecuencia, las fábricas se vaciarán de personas y los mecanismos realizarán su función. Esto se ve llegar desde hace tiempo y todo el mundo lo sabe.

Poder dedicarse a otras funciones de mayor valor añadido para el resto de la sociedad o para la autorealización del propio individuo no es malo en absoluto, aunque admitamos que deberemos reconfigurar nuestra mente habituada a el modelo laboral industrial.

Cuando sabes que con tu trabajo estás colaborando a reducir el número de trabajadores (para conservar el tuyo, probablemente) en las empresas con el objetivo de la reducción de costes o del aumento del output, estás obligado moralmente a demandar una solución económico-social para esa solución que no puede ser la “final” como la vieron otros.

La racionalización de los procesos empresariales conlleva ineludiblemente la reducción de puestos de trabajo, a pesar que todo tiene un límite, siempre habrá alguna innovación que nos haga saltar la restricción. Así, las tiendas físicas, las oficinas bancarias, los profesionales de las ventas, los operarios en los procesos productivos, etcétera, serán sustituidos por mecanismos y sistemas -muchos de ellos en forma de impresora 3D-  que cambiarán un factor del modelo económico vigente: el trabajo. Asistí a una reunión en la que uno de los expertos comentó que los “enemigos” de los taxistas no eran ni Uber ni Cabify, sino los automóviles sin conductor que sacarán las grandes compañías en pocos años de forma masiva. Eso sí que los eliminará a todos.

Hace poco leía una afirmación que proclamaba lo siguiente: “Si puedes describir tu puesto de trabajo rápidamente, estás en peligro”. Creo que es cierto, sólo aquellos trabajos enrevesados y complejos están a salvo,al menos de momento.

Vislumbrar hacia donde se mueve la sociedad actual es vital, sobre todo para los que están en edad de permanecer sesenta o setenta años más por aquí. Los que vayan naciendo a partir de ahora se encontrarán con un mundo diferente que -además- será el suyo.

Desgraciadamente, se producirá una etapa de cambio en el que se vayan (o nos vayamos) quedando sin trabajo sufriremos, pero finalmente y ante una ingente cantidad de gente en esta situación, pondrán en marcha lo previsto en forma de Renta Básica o similar. No hay que olvidar que buena parte de la población será pensionista que es bastante parecido a una Renta Básica Universal.

25 septiembre 2017

¡Abandone la venta de productos y servicios, y comercialice “as a service”!

por -roliver TDC

Como somos tan dados a aceptar lo habitual como norma inexorables, hemos estado vendiendo productos a cambio de un precio como si fuera la panacea sin darnos cuenta el enorme esfuerzo que conlleva la nueva venta y la dificultad de planificación que supone. Hace muchos años que comenzó la era de la terciarización, esa orientación a los servicios inexorable, pero sólo fue el modelo precursor del que ahora se propone y que es bueno para el proveedor y para el comprador (¡Uy, he caído en mi propia trampa! Quería decir para el usuario), puesto que se facilita la disposición de bienes a los usuarios (no hay inversión) y si se mantiene a los clientes el tiempo requerido, es más rentable para el proveedor.

Iguala, mensualidad, alquiler, cuota mensual, muchos nombres para llamar al pago por el disfrute de un bien o un servicio durante un tiempo que se espera sea lo más largo posible.

Quisiera citar un ejemplo para hacer ver las ventajas. Imaginen un diseñador gráfico que trabaja en solitario y que habitualmente presta un servicio de diseño de la imagen corporativa de empresas y profesionales. Tiene que hacer una labor comercial para conseguir un cliente, una vez termine el trabajo y lo cobre debe ponerse a buscar otro cliente o acelerar las oportunidades que lleve en marcha, sin olvidar que mientras diseña no vende y cuando vende no esta diseñando ni experimentando. Es un negocio altamente ineficiente, por lo tanto poco rentable y de difícil escalabilidad porque apenas llega para un sueldo así que no da para dos y poder escalar dividiendo funciones. Sin embargo, si realizara Design-as-a-Service (DaaS, así en caliente, acabadito de inventar), tendría menos ingresos al principio, pero al acumular clientes tendría unos ingresos asegurados y a unos clientes conectados que le seguirían demandando servicios incluidos o no en la cuota mensual. Se trata de mercados de volumen, luego hay que cobrar poco para tener muchos clientes y demostrarles continuadamente que es un servicio que les conviene tener contratado con decenas de nuevas posibles prestaciones como mantener la imagen corporativa actualizada en la web, la papelería, los envases o embalajes, los automóviles de empresa, material o stands para las ferias, en los contenidos en la Red, etcétera. Esa continuidad te lleva  a otros clientes -por referencias- porque estas en la mente del cliente durante mas tiempo. Cada principio de mes facturas sin esperar a terminar ningún trabajo y tienes tesorería proveniente de pequeñas cuotas de decenas o centenas de clientes.

Bien, este pequeño caso del diseñador es aplicable a miles de proveedores que se empeñan en vender, cobrar y olvidar, cuando esa secuencia es desastrosa financiéramente y comercialmente. Este modelo de negocio no es nuevo, es cierto, pero no muchos se habían percatado de la fuerza de su motor interno. No digo que sea fácil, requiere un buen diseño del negocio, otra gestión y el aseguramiento que el usuario consigue lo que necesita.

Las empresas de software han despertado a este formato y están convirtiéndose a toda velocidad con la ventaja que pueden vender y prestar el servicio remotamente, luego tienen un mercado nuevo: todo el mundo…

A %d blogueros les gusta esto: