Archive for ‘Empresa Abierta’

19 febrero 2018

Si no avisas a muchos proveedores dejarás fuera la mejor opción: las RFPs

por -roliver TDC

¿Por qué cuando una empresa está en un proceso de compra no lo proclama a los cuatro vientos? Es como anunciar una oferta de trabajo y contárselo sólo a cuatro posibles candidatos, con lo que tendrías todos los números para hacer una mala selección. ¿Por qué se obra así? Por comodidad sin duda, mezclado con incapacidad de diferenciar lo bueno de lo malo y de la adecuación de un proveedor para un cliente.

En las economías más avanzadas utilizan el procedimiento de RFP (Request For Proposal), petición de oferta que se envía a un buen número de posibles proveedores que con su diversidad de planteamientos, precios y experiencia, siempre enriquecen las soluciones, incluso -con frecuencia- se contratan a varios de ellos que se complementan y completan la solución.

En caso contrario, los proveedores perdemos un tiempo y recursos excesivos en conseguir estar en los procesos de compra. Es cierto que si utilizas el Inbound Marketing puedes estar en el inicio de muchos procesos de compra, pero así y todo, te quedas fuera de muchos en los que tendrías una buena oportunidad de trabajar. En un mundo comercial ideal, todos deberían enterarse de todas las operaciones, con esta medida la disyuntiva grande/pequeño, se enfocaría a la de bueno/malo sin importar tanto la estructura del ofertante y sería mucho mejor para los clientes y para los proveedores, empezando por el coste de comercialización que sería más bajo y podría repercutirse en una minoración en la factura final.

Las RFPs que he visto se realizan en el inicio del proceso de compra, es decir, se plantea el problema y se esperan soluciones. No van enfocadas a solicitar precios de un producto ya decidido y esperar una guerra de precios  como suele pasar en nuestro suelo patrio, eso no tiene sentido porque si erosionas el margen de los proveedores luego saldrás perjudicado por la calidad de los profesionales que te envíen, su permanencia en los mercados o porque no te han dicho toda la verdad y habrá coste extra.

No podemos obviar que la tecnología camina hacia esa desintermediación que pone en contacto a clientes con proveedores, al igual que pasa con los pisos turísticos entre propietarios de viviendas y turistas. Desde hace años, hay varias plataformas que informan de proyecto y concursos de obra civil, entre otros.

Seguro que están pensando que podrían llegar a presentar cientos cuando no miles proveedores a participar en la compra, pero aprovechando los avances tecnológicos como Blockchain, se podrían poner requerimientos limitando automáticamente presentación de quien no los cumpliera y eso podría ser gestionado por un Smart Contract. Así, condiciones como la experiencia, número de años en el área, facturación, operaciones en el sector, etcétera, podría comprobarse automáticamente y permitir el acceso a la RFP a los que las cumplieran.

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1 enero 2018

Hay una epidemia de “tengorazonitis” debido al empowerment popular

por -roliver TDC

Sí, sí, ¡no se rían que tengo razón! En los últimos meses he estado discutiendo con compañeros, amigos, familiares, ponentes y yo que sé con quién más. No voy a negar que me gusta el debate, pero al resto de conciudadanos también.

La verdad, sin negar la posibilidad de que la razón la tenga yo o no, he decir que analizamos muy mal las situaciones y la información que nos llega, de hecho diría que a veces negamos la verdad aunque intuyamos su condición: no dejemos que la verdad nos impida discutir un rato. Los gobernantes saben muy bien de este mal hábito. La gran barrera para conocer la verdad es ese sesgo que todos tenemos y que nos hace tamizar la información hacia nuestras preferencias de todo tipo. De esta forma, necesitamos las tres patas del análisis para acercarse al camino de las soluciones, estos tres soportes son: el Pensamiento Crítico, la Economía Conductual y la Dinámica de Sistemas.

Uno de los problemas del ser humano es su tendencia a ser guiado por el piloto automático, ya no nos cuestionamos adecuadamente lo que nos dicen o vemos y damos por normal lo que no tiene ninguna lógica. Citaré tres ejemplos tomándome cierta licencia para poder explicarme mejor: la Mafia cobra el pizzo a las empresas que les va bien (como las haciendas públicas de todas las naciones); los esquemas de Ponzi están muy mal vistos para las empresas financieras, aunque sí para los organismos que gestionan la que podríamos llamar seguridad social de los diferentes países avanzados.

Normalmente, ese mal análisis que utilizamos o incluso la inexistencia de análisis, nos hace que vertamos opiniones o que abracemos una opción sin que podamos fundamentar la acción, sin aportar evidencias, un hablar por hablar, una sobremesa divertida. El problema es que acabamos haciéndolo en toda circunstancia.

Cuando mejor se aprecia es cuando leemos un libro y cada uno saca unas serie de consecuencias diferentes, cuestión que puede tener su punto si se trata de una obra literaria, pero que no es de recibo si es un libro de contenido económico o profesional en general puesto que el autor quiere proclamar algo en concreto y no interpretable, al menos en su mayoría.

Con seguridad, todos tenemos parte de la razón, algunos tienen muchos kilos y otros una brizna, pero todos hacemos valer nuestra pequeña posesión de la verdad. El tamiz por el que pasamos los hechos o su relato no es objetivo, al contrario, le buscamos las vueltas hasta que nos parece cuadrar con lo que queremos o preferimos, sin olvidar que todos nos creemos con el derecho a nuestro minuto de gloria y a la aportación a la sabiduría mundial.

Siempre temo cuando un lector de un libro técnico comienza su descripción de lo leído con un ” para mí…”.

27 noviembre 2017

Un emprendedor quiere hacer en tres años lo mismo que su abuelo hizo en treinta

por -roliver TDC

Son muchas las preguntas que se hacen frente a esta situación tendente hacia el emprendimiento generalizado. Mucha gente opina que es una forma de generar innovaciones de una forma mucho más productiva que los propios laboratorios de las grandes corporaciones, también se aprecia un auge por aquellas empresas que capturan el comportamiento de los consumidores, otros apuntan que es una forma de reducir el paro sin generar empleo de forma oficial, incluso hay quien dice que es un mercado financiero globalizado en busca de mejores rendimientos ante los bajos intereses. Tal vez todas esas variable esté presentes en conjunto con sus dinámicas, aunque observo que hay una característica común a todos los emprendimientos: la velocidad en los resultados.

Si hablásemos de del hipotético caso y seguro que bastante común de dos emprendedores separados por una generación en la misma familia -abuelo y nieto, para entendernos claramente-, la principal diferencia entre el éxito empresarial de ambos empresarios sería la velocidad en el logro de los resultados, tan es así que lo que el abuelo habría conseguido en 30 años, el nieto lo hubiera podido conseguir en 3. Otra diferencia es que la primera empresa paso a manos de los hijos del empresario y padre del emprendedor y éste la ha vendido y se ha convertido en inversor de nuevos emprendimientos de otros. Este posible y real en muchos casos da que pensar y también dudar del sistemas emprendedor.

No puedo negar que tal vez este modo represente la adaptación a la sociedad y modelo económico actual, pero ese orgullo de hacer permanecer una empresa en manos de su creador y su entorno social se ha perdido. Cualquiera se da cuenta que formamos a profesionales con nuestro dinero y su desarrollos acaban o pueden acabar en manos y al servicio de otros países, que son los más desarrollados, donde están las mejores universidades y que poseen más capacidad de su explotación industrial/comercial tienen. Curiosa paradoja, claro que la distribución de la materia gris cerebral no sigue a ningún PIB ni número de patentes ni de investigadores. La genética distribuye bastante bien sus valores.

El tiempo nos dirá si este movimiento ha sido bueno o malo, lo que está claro es que se acelera la formación de empresarios profesionales y finalmente se aprecian incongruencias en niveles altos, quiero decir que te encuentras con emprendedores que han alcanzado un conocimiento y experiencia muy grande en un campo mezclado con ignorancia en otros que teóricamente van juntos. Sin duda la velocidad y la aceleración demandada hacen saltarse algún escalón o no prestar mucha atención a ciertas cosas que pasan a tu alrededor.

6 noviembre 2017

Lo confieso, estoy en el negocio de eliminar puestos de trabajo.

por -roliver TDC

El primer paso para la erradicación de cualquier mal hábito es poner encima de la mesa el problema reconociendo que sufres ese problema y que tienes el propósito de abandonarlo, aunque este no es el caso porque -por modestísima que sea mi aportación- me gustaría ayudar a que las personas puedan realizarse al máximo con el único límite de sus propias posibilidades. La responsabilidad de establecer un modelo económico que resuelva la supervivencia de la sociedad corresponde a otros, aunque colaboraré en lo que pueda dando mi opinión por aquí y por allá.

Muchas actividades tanto profesionales como empresariales tienen el mismo objeto con su actividad, eliminar puestos de trabajo. Basta con no querer ser consciente y así expiar la culpa. Hay que saberlo, hay que poner empeño en ello, puesto que la historia económica nos deja claro que las sociedad humanas sólo han avanzado con la irrupción de grandes innovaciones: desde la silla de montar en la que se podía guerrear mejor y así conquistar territorios, hasta la máquina de vapor, la electricidad, la electrónica, etcétera. Para los próximos lustros, vamos a llegar a un nivel de automatización brutal en el ciclo de vida de los productos y su ciclo que optimizara su uso, reciclaje, coste, etc. Como consecuencia, las fábricas se vaciarán de personas y los mecanismos realizarán su función. Esto se ve llegar desde hace tiempo y todo el mundo lo sabe.

Poder dedicarse a otras funciones de mayor valor añadido para el resto de la sociedad o para la autorealización del propio individuo no es malo en absoluto, aunque admitamos que deberemos reconfigurar nuestra mente habituada a el modelo laboral industrial.

Cuando sabes que con tu trabajo estás colaborando a reducir el número de trabajadores (para conservar el tuyo, probablemente) en las empresas con el objetivo de la reducción de costes o del aumento del output, estás obligado moralmente a demandar una solución económico-social para esa solución que no puede ser la “final” como la vieron otros.

La racionalización de los procesos empresariales conlleva ineludiblemente la reducción de puestos de trabajo, a pesar que todo tiene un límite, siempre habrá alguna innovación que nos haga saltar la restricción. Así, las tiendas físicas, las oficinas bancarias, los profesionales de las ventas, los operarios en los procesos productivos, etcétera, serán sustituidos por mecanismos y sistemas -muchos de ellos en forma de impresora 3D-  que cambiarán un factor del modelo económico vigente: el trabajo. Asistí a una reunión en la que uno de los expertos comentó que los “enemigos” de los taxistas no eran ni Uber ni Cabify, sino los automóviles sin conductor que sacarán las grandes compañías en pocos años de forma masiva. Eso sí que los eliminará a todos.

Hace poco leía una afirmación que proclamaba lo siguiente: “Si puedes describir tu puesto de trabajo rápidamente, estás en peligro”. Creo que es cierto, sólo aquellos trabajos enrevesados y complejos están a salvo,al menos de momento.

Vislumbrar hacia donde se mueve la sociedad actual es vital, sobre todo para los que están en edad de permanecer sesenta o setenta años más por aquí. Los que vayan naciendo a partir de ahora se encontrarán con un mundo diferente que -además- será el suyo.

Desgraciadamente, se producirá una etapa de cambio en el que se vayan (o nos vayamos) quedando sin trabajo sufriremos, pero finalmente y ante una ingente cantidad de gente en esta situación, pondrán en marcha lo previsto en forma de Renta Básica o similar. No hay que olvidar que buena parte de la población será pensionista que es bastante parecido a una Renta Básica Universal.

25 septiembre 2017

¡Abandone la venta de productos y servicios, y comercialice “as a service”!

por -roliver TDC

Como somos tan dados a aceptar lo habitual como norma inexorables, hemos estado vendiendo productos a cambio de un precio como si fuera la panacea sin darnos cuenta el enorme esfuerzo que conlleva la nueva venta y la dificultad de planificación que supone. Hace muchos años que comenzó la era de la terciarización, esa orientación a los servicios inexorable, pero sólo fue el modelo precursor del que ahora se propone y que es bueno para el proveedor y para el comprador (¡Uy, he caído en mi propia trampa! Quería decir para el usuario), puesto que se facilita la disposición de bienes a los usuarios (no hay inversión) y si se mantiene a los clientes el tiempo requerido, es más rentable para el proveedor.

Iguala, mensualidad, alquiler, cuota mensual, muchos nombres para llamar al pago por el disfrute de un bien o un servicio durante un tiempo que se espera sea lo más largo posible.

Quisiera citar un ejemplo para hacer ver las ventajas. Imaginen un diseñador gráfico que trabaja en solitario y que habitualmente presta un servicio de diseño de la imagen corporativa de empresas y profesionales. Tiene que hacer una labor comercial para conseguir un cliente, una vez termine el trabajo y lo cobre debe ponerse a buscar otro cliente o acelerar las oportunidades que lleve en marcha, sin olvidar que mientras diseña no vende y cuando vende no esta diseñando ni experimentando. Es un negocio altamente ineficiente, por lo tanto poco rentable y de difícil escalabilidad porque apenas llega para un sueldo así que no da para dos y poder escalar dividiendo funciones. Sin embargo, si realizara Design-as-a-Service (DaaS, así en caliente, acabadito de inventar), tendría menos ingresos al principio, pero al acumular clientes tendría unos ingresos asegurados y a unos clientes conectados que le seguirían demandando servicios incluidos o no en la cuota mensual. Se trata de mercados de volumen, luego hay que cobrar poco para tener muchos clientes y demostrarles continuadamente que es un servicio que les conviene tener contratado con decenas de nuevas posibles prestaciones como mantener la imagen corporativa actualizada en la web, la papelería, los envases o embalajes, los automóviles de empresa, material o stands para las ferias, en los contenidos en la Red, etcétera. Esa continuidad te lleva  a otros clientes -por referencias- porque estas en la mente del cliente durante mas tiempo. Cada principio de mes facturas sin esperar a terminar ningún trabajo y tienes tesorería proveniente de pequeñas cuotas de decenas o centenas de clientes.

Bien, este pequeño caso del diseñador es aplicable a miles de proveedores que se empeñan en vender, cobrar y olvidar, cuando esa secuencia es desastrosa financiéramente y comercialmente. Este modelo de negocio no es nuevo, es cierto, pero no muchos se habían percatado de la fuerza de su motor interno. No digo que sea fácil, requiere un buen diseño del negocio, otra gestión y el aseguramiento que el usuario consigue lo que necesita.

Las empresas de software han despertado a este formato y están convirtiéndose a toda velocidad con la ventaja que pueden vender y prestar el servicio remotamente, luego tienen un mercado nuevo: todo el mundo…

21 agosto 2017

Alrededor de todas las manadas hay dos lobos solitarios: para dinamizar a los equipos

por -roliver TDC

Las manadas de lobos incorporan a dos satélites que complementan de forma clave la vida de la manada. Tienen intervenciones importantes en algunos aspectos y participan en el conjunto, pero fuera de la dinámica cotidiana de la manada.

Cuando se forman los equipos de trabajo, se suele evitar que entren los lobos solitarios, parece lógico, su estilo no casa en los equipos y crean tensión y -fundamentalmente- no se integran. Por eso se les suele dejar fuera o que vayan a la suya en el mejor de los casos. Incluso a los equipos bien fraguados, con perfiles de alto rendimiento, de caracteres compatibles y que funcionan y se soportan como tal, les falta un par de lobos solitarios para avanzar adecuadamente. Son como francotiradores que van haciendo avanzar al resto de componentes o les protegen las espaldas. Además, por su forma de ser afianzan la estructura del grupo, aunque sea por el propio rechazo a los solitarios, lo que también es bueno. Podríamos llamarles ojeadores, sherpas, adelantados que van proponiendo la incomodidad que el equipo lima en su acción diaria. No serán nunca amigos, pero se necesitan mutuamente.

Su aportación se basa en -precisamente- romper la dinámica del grupo, en hacerles pensar fuera del tiesto, en cambios radicales frente a la mejora continua. En una nueva área que el equipo ocupará y organizará.

Los miembros más visionarios de los equipos saben que estos elementos son necesarios, aunque sean poco disciplinados, quieran un horario especial, no compartan la información y parezca que jueguen con el contrario. Simplemente, es su forma especial de ser y de afrontar la realidad.

En los equipos comerciales se les distingue rápidamente: venden operaciones más grandes, su funnel es caótico pero efectivo a final de año, hacen el horario que les de la gana y no quieren mucha supervisión. No hay que olvidar que pueden tener problemas con los clientes, pero siempre tendrán la puerta abierta porque ellos la abrieron. Desde luego, no sirven para granjeros puesto que son cazadores. He conocido un buen número de ellos y eran animadores claros de las reuniones de grupo y cuando empezaban a hablar el resto de miembros del equipo sabían que comenzaba el show. Son así, “divas” que -con frecuencia- hay que soportar, aunque este perfil se ha ido suavizando con los años y ahora son divas más comedidas.

Los equipos muy estables, aunque sean productivos acaban por estancarse,requieren de elementos externos que los dinamice, al igual que aquellos armadores japoneses que introducían tiburones en los tanques de atún vivo de sus barcos, lo que perdían en cantidad lo recuraban con creces en calidad y precio.

 

7 agosto 2017

Adaptarse es convivir con los problemas sistémicos que se presentan

por -roliver TDC

Mucha gente cree que para sobrevivir hay que eliminar los problemas o condiciones que se presentan para quedarse, pero los que sobreviven son los que se adaptan a ese nuevo entorno, los que aprenden a vivir con esa dieta.

Como en la película “una mente maravillosa” el actor que interpreta a John Nash dice haberse acostumbrado a la dieta de “ver” a seres humanos inexistentes debido a su esquizofrenia. Si no puedes vencer a tu enemigo únete a él que diría Sun Stzu, este es el comportamiento inteligente.

En este momento, una gran amenaza se cierne sobre los frutales del Mediterráneo: la Xylella fastidiosa, es una bacteria fitopatógena que arrasa con olivos, naranjos, almendros, cirueleros, albaricoqueros, etcétera, incluso el romero esta amenazado. No hace falta que explique más sobre las nefastas consecuencias de su proliferación o el miedo que sienten en Andalucía o en Valencia por sus fuentes de ingresos y que son clave de sus exportaciones y el disfrute de todos. Cuando se infectan algunos árboles frutales, hay que arrancar un buen número de los que les rodean en cien metros a la redonda como forma de parar su extensión. En Italia han arrasado con los olivos (el número que dan debe ser exagerado, puesto que allí no hay tantos), de allí a saltado a unos almendros de las Baleares y hay un vector en Guadalest en Alicante. Alguna medida tópica hay que tomar, pero los más visionarios están buscando donde se han acostumbrado a vivir con esa bacteria: en California. A los valencianos no nos extraña, comemos naranjas de origen Valencia gracias a los plantones resistentes a la “Tristeza del naranjo” californianos. Ellos se han acostumbrado a vivir con esa enfermedad, se han adaptado.

Lo mismo pasa con el cambio climático y los incendios, los países avanzados se han acostumbrado a gestionar los bosques en condiciones de sequía y altas temperaturas y se dedican a gestionar el bosque en lugar de pretender apagar incendios y lo hacen provocando pequeños incendios controlados que evitan los grandes incendios. Con ellos renuevan ciertas partes de los resecos bosques-bomba. Se trata de ir a las causas y olvidarse -en parte- de los efectos.

En las empresas -como ecosistemas que son- pasa lo mismo, pero nos cuesta reconocer los cambios como situaciones a las que hay que adaptarse. Los mercados globales, bajos márgenes, grandes jugadores muy dominantes, fabricación no intensiva de mano de obra, uso del Cloud Computing, de Internet de las cosas, del Big Data, de un nuevo Marketing, de la tendencia a los servicios, etcétera. La verdad es que creemos que todo pasará y volveremos al estilo de mercado del siglo pasado y no será así.

Las condiciones de la economía no son ni buenas ni malas, son las que hay para tiempo y la única solución es adaptarse siendo mejor en la convivencia con ellas respecto a los competidores. ¿Recuerdan a los dinosaurios? Pues eso.

31 julio 2017

Nuestro problema es de ingresos no de gastos

por -roliver TDC

Tenemos un grave problema competitivo, tanto de país como de empresas. Sólo se nos ocurre revisar las cifra de gasto y no de ingresos, esta ecuación ha marcado siempre nuestro devenir un tanto de cobardes y acomplejados, si se me permite decirlo así. Los países competitivos saben cómo hacer crecer el PIB y no recortar gastos necesarios como medida de adecuación.

La línea de arriba, esa es la que tiene mérito. Lo otro, recortar gastos hasta empobrecerse es de cobardes. Ese es el último recurso, para cuando ya no hay más remedio. ¡Cuidado! No ataco la racionalización del gasto, eso es otra cosa. Tenemos un PIB per cápita del nivel de los países más pobres de Europa y no nos da vergüenza, no tenemos planificación para acabar con nuestra situación secular rompiendo la visión de emigrantes como válvula de escape de los malos momentos. Si tenemos creatividad y miles de buenos profesionales repartidos por todo el mundo, ¿por qué no lo hacemos valer?

En todo el mundo, la mayoría de las empresas pymes son el 95%, ese no el problema. La cuestión es que nuestra empresas media y grandes son pequeñas y no generan  a su alrededor círculos de excelencia que sean semillero de nuevas grandes empresas grandes. Siempre esperamos que vengan de fuera para que nos solucionen el problema.

Si quieres aumentar la línea de abajo, preocúpate de la línea de arriba. Vamos a por los mercados globales, no nos resignemos a ser un país turístico low cost. Nos falta un catalizador que aglutine a los capaces y nos sobran políticos malos que sólo buscan un sueldo para vivir, los buenos políticos nunca sobran pero esos se mueven por otras motivaciones.

Con frecuencia buscamos mejorar las ventas con pequeños detalles y no con reformas valientes de cambio. Las buenas empresas deben renacer cada varios años, si no la haces tú otro lo hará por ti sacrificándote para siempre. Para qué reformar procesos obsoletos, es mucho mejor plantearlos de nuevo. Se adecuarán mucho mejor y le hará competitivo.

Tenemos buenos mimbres, pero no hay nadie que sepa liderar esa fuerza hacia un objetivo. Tenemos muy asumido la individualidad agrícola que nos hace incapaces de llegar a un consenso respecto al “Corredor Mediterráneo” y cada uno arrima el ascua a su sardina. Necesitamos consensuar lo mejor para la mayoría y ponernos a ello para el beneficio común de todos, aunque el corredor no pase por tu área geográfica.

No vamos hacia un mundo de pequeños sino de grandes y quien crea que tiene hueco dividiendo y siendo micro lo lleva claro. Espero que sus votantes se lo demanden.

 

 

24 julio 2017

Influencers en la venta a empresas: difundir es una cosa e influir otra…

por -roliver TDC

¡Qué  curioso es el género humano! Todo el mundo y en mil circunstancias diferentes -tanto humanas como profesionales- busca influir sobre los otros. Profesionales que buscan prescripción de un líder de opinión, contar con una ventaja respecto a la competencia. Sin olvidar esa prescripción de los clientes existentes que con su falta de interés en la venta tienen una gran efectividad. Si eso es tan bueno y tan complicado de conseguir, por qué no crear una máquina de influencia para reproducirla como churros.

Mucho se habla ahora de los influencers que recomiendan restaurantes y bares, libros, confección o hablan de tecnología. Es evidente que mucha gente es respetada y su opinión valorada por muchos otros, pero son muy pocos. Buena parte de los casos están referidos al mundo de los adolescentes. Hay que ser un tanto incrédulo con el tema si no quieres que te tomen el pelo.

La capacidad de influencia va ligada a un tema vertical y a un público determinado, quien recomienda un restaurante no tiene por qué ser seguido cuando recomienda un libro. Quien habla de tecnología puede influir para la evangelización, pero no entre los que saben y deciden la compra. Sin olvidar que muchas veces intuyes que tratan temas por “influencia” de proveedores comerciales, ya saben a qué me refiero… Hay quien todos los veranos recomienda el mismo gazpacho por la radio y las redes sociales.

Si tienes la capacidad de influir en el one-to-one estás preparado para extender esa capacidad a grupos mayores, pero sin tonterías que recomendar un restaurante y que yo te haga caso no es influencia, simplemente es información para una decisión sin mayor importancia por su valor y posible efecto negativo limitado.

No quiero decir que para ciertos mercados no tenga utilidad utilizar a esos hubs que difunden, cruzan grupos y aprovechan los lazos débiles, pero que si esperas algo más que una visita a tu web todavía te queda mucho camino, aunque eso no sea poco. Sólo en el caso de ser un profesional de reconocido prestigio, un verdadero experto, un líder de pensamiento de ese dominio, podrá influir entre los decisores de negocios.

Buena parte de esos personajes de la TV que se han convertido en influencers lo han hecho tras serles propuesto por empresas de comunicación que utilizan su imagen para ganar dinero a través de recomendar el producto o servicio de quien les paga: ¡Menuda recomendación! Dudo que -muchos de ellos- sepan escribir y enviar un Tweet… Seguro que tienen a su “negro” para escribirles los textos.

Entre las empresas, la prescripción es también fundamental, pero como ya he dicho, se requiere objetividad e independencia puesto que en caso contrario es una opinión a sueldo con olor a fraude. Necesitamos una lista corta de influencers por áreas y con sus CVs que pondere su opinión.

No, no basta con ponerse una camiseta que declare ser influencer ni apuntarse a un master para serlo, pero siempre hay incautos que pueden picar y caer en la trampa.

Esas redes de influencers para ciertos mercados concretos, realizan una función de difusión que puede ser interesante, de ahí a influir hay un buen trecho.

Seguiré mirando los comentarios de restaurante de mis amigos, sobre todo con fotos de los platos y -además- les haré caso…

17 julio 2017

Start Up con ping pong y futbolín, nivel de salarios regulín echando a bajín

por -roliver TDC

He visto un buen número de start ups con una mesa de ping pong y un futbolín en una sala de descanso creativo y a un buen número de empleados haciendo uso de dichos elementos. Parecía la panacea del emprendimiento, aunque en realidad era el colmo del postureo. Si hablas con los empleados todos te dicen que no es oro todo lo que reluce y que los salarios no están al nivel de las empresas que crearon esos entornos distendidos para que los empleados se sientan a gusto y desarrollen toda su capacidad creativa. Es más, los empleados comentan que los productos tan avanzados que dicen estar creando no funcionan o ni siquiera se han empezado.

Es muy importante discernir la impostura de la realidad y no es complicado hacerlo, basta con buscar con la vista los signos de postureo. Recuerdo aquella foto de un conocido emprendedor local que recorría su oficina de 90 metros cuadrados con patines. Es normal, cuando no hay nada detrás hay que hacer el tonto.

Cuando una empresa, nueva o implementada desde hace años, tienen algo que vender no hace falta hacer el tonto, ni dejarse el pelo largo ni siquiera tener un Porche en la puerta, basta con tratar bien a los empleados y que estos vean lo que se está desarrollando. Son la mejor publicidad.

La semana pasada leía sobre una start up española que ha recibido 82 millones de dólares en cinco rondas y que ahora lleva dos EREs en pocos meses. Para rematar, los ex empleados dicen que no tienen nada y que es un auténtico bluff. No me explico cómo alguien hace ese nivel de inversión sin mayor comprobación o es que el negocio está en otro punto que se me escapa. No es el único caso, recientemente alguien compró un start up por 80 y lo vendió por 39 y estaba muy contento. Mi inteligencia y experiencia se pierde en tamaño negocio, soy tan simple que no puedo pasar de las operaciones algebraicas.

Deseo que los tipos de interés suban de una vez para que el mercado especulador burbujero del emprendimiento vuelva a la lógica y sólo se financie lo que tienen sentido y se dejen los futbolines y las mesas de ping pong en los salones recreativos.

Conozco a gente de la universidad que son especialistas en redes neuronales o en otras técnicas de inteligencia artificial, que tienen mucha experiencia en el diseño, desarrollo y puesta en marcha de este tipo de sistemas y llegan varios inversores y le dan 82 millones de dólares a unos chavales que llevan dos años trabajando en una gran empresa multinacional de consultoría y que finalmente no llegan a nada… ¿Pero de qué va esto?

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