Archive for ‘Gestión de procesos’

6 agosto 2018

Limpieza sueca para los procesos empresariales

por -roliver TDC

Sí, cada vez hay mayor complejidad en las empresas. Más normas, más procesos, más reuniones, más leyes que cumplir… No hay vuelta atrás, nadie se percata de lo compleja que es su operación y de la necesidad de lanzar un procedimiento para revisar la vigencia de los métodos actuales, para chequear si se puede simplificar, reducir o eliminar actividades. Huelga decir que la Transformación Digital debe ser un aliado para esa simplificación o, al menos, una buena excusa para emprenderla.

Desde luego hay que ser valiente, es como cuando hacemos limpieza en casa, hace falta valentía para tirar y volver a disfrutar del espacio. Quienes tienen establecida esa costumbre son los suecos, ellos son conscientes de la cantidad de “trastos” que uno acumula a lo largo de los años y que solemos trasmitir esa ingente cantidad de bártulos a nuestros herederos que no saben qué hacer con ellos, fundamentalmente porque les sabe mal tirarlos. Debido a esto, los suecos suelen hacer una limpieza antes de dejar esa pesada herencia y la llaman “döstädning“.

Sería bueno -entonces- que las empresas hiciésemos algún dostadning antes de pasar a la siguiente época o al siguiente equipo directivo. Las empresas tenemos procesos en marcha que ya no nos acordamos que los tenemos y que están totalmente obsoletos o que son fácilmente mejorables. Una revisión se hace necesaria o -idealmente- la aplicación de la misma técnica que utiliza el PBC – Presupuesto Base Cero, que no parte de ninguna situación dada y plantea los supuestos de gasto desde cero. También funcionan las metodologías lean que muchos emprendedores aplican facilitadas por la falta de recursos.

Conozco empresas que tuvieron que realizar un downsizing por la crisis y han seguido operando perfectamente, lo que significa que tenían una inflamación de la estructura innecesaria, no quiero decir con esto que -además de simplificar procesos- debamos reducir la estructura, pero está claro que el proceso de revisión pone encima de la mesa algunos recursos innecesarios.

Sigamos el modelo sueco y hagamos limpieza de procesos, intentemos reducir los gastos fijos y externalicemos lo que podamos siempre que no sea parte del core de la empresa, esto será una de las claves de la supervivencia futura, aunque no es nada nuevo, la racionalización ha tomado diferentes nombres: reingeniería de procesos, rightsizing, lean, etcétera.

No quiero perder la ocasión de comentar un mal hábito en muchas empresas y que es un proceso a reducir al máximo; las reuniones. Mucha gente cree que gestionar es reunirse y he sido testigo de un gran número de reuniones inútiles, pero explicar esto a quien tienen la potestad de convocarlas es siempre complicado.

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16 julio 2018

Compitiendo con toda la cadena de suministro, pero no sólo para el sector de la automoción

por -roliver TDC

La deriva que está tomando la economía actual está produciendo diferentes fenómenos desconocidos hasta la fecha. Una de las últimas es el equipo competitivo que están formando algunas compañía grandes con su cadena de suministro. Un ejemplo claro es la forma de competir del sector de la automoción. Cada gran empresa ha conformado una cadena de valor competitiva que va afinándola e insertando nuevos elementos por otros que han gripado su funcionamiento y no han respondido a las expectativas.

Es una versión de la integración vertical, en la que todos los eslabones de la Cadena de Valor son de un empresa. Ahora ya no lo son, pero tienen acuerdos estratégicos que les hace operar como tal o casi. No obstante, esa colaboración es muy exigente y para los que no cumplen como se espera hay una serie de fuertes penalizaciones.

La compañía de cabecera compite con toda esa cadena de suministro y tan buenos sean ellos, tan buena será la marca principal. Les pasan auditorías frecuentes y deben certificarse en múltiples sistema de gestión de la calidad.

Verdaderamente, es como una sola empresa, con ventajas y desventajas. las ventajas son la especialidad, la menor necesidad de financiación, la posibilidad de cambio sin más compromisos legales, etcétera. Las desventajas son las diferentes culturas de los proveedores, localizados -con frecuencia- en lugares no óptimos requiriendo transporte y con dueños con intereses no siempre alineados.

Desde el punto de vista comercial, está claro que se compite cadena de suministros contra cadena de suministro, no podía ser de otra forma. Están dejando el modelo de la Cadena de Valor, para pasar a la Constelación de Valor, siguiente paso del modelo de Porter que, desde hace tiempo, anunció que se iban a constituir conglomerados empresariales y que actuarían como una única estructura partiendo de múltiples componentes. Es como las selecciones deportivas, se puede componer un mejor equipo si seleccionas a los mejores de los diferentes equipos que si tienen que fichar a deportistas para contratarlos en tu equipo.

Estas corporaciones virtuales no sólo se dan en el sector de la automoción, los hay en muchos otros como los supermercados, grandes almacenes, grupos de comunicación globales, alimentación, informática, etcétera.

La verdad es que este formato a otros niveles más pequeños, podría representar una forma muy interesante de ganar dimensión. Muchas pymes podrían alcanzar nuevos mercados si se establecieran un mayor número de estas “agrupaciones”, partiendo de una más grande -desde luego- que lo coordine, porque en caso contrario el peligro de los “egos” hará imposible el progreso de la confluencia de intereses.

En EEUU hay mucha tradición de trabajar bajo este formato, puedes constituir grupos de trabajo con rendimiento brutal, a partir de una contratación incluso temporal. Hay una gran oferta de muy buenos profesionales y micro compañías acostumbradas a integrarse y conseguir magníficos resultados, aquí es más complicado.

2 julio 2018

¡Sin transformación mental no habrá transformación digital!

por -roliver TDC

Dirección Comercial BlogMira que nos gusta pensar que va a venir algo externo que nos dejará nuestra casa como los chorros del oro. Las nuevas herramientas o los nuevos procesos o la combinación de ambos son los medios, pero no el fin. El problema de la gestión actual es mental y está en la falta de interés por modernizarse por parte de los propietarios y máximos directivos de las compañías. El problema general es de falta de formación y de saber lo que hay que hacer o de no dejar que el que sabe gestione la empresa. Hay muchas excepciones, claro está, pero el mal es general. En las pymes, el número de titulados superiores es bastante bajo, como el nivel de actualización. Es muy triste, pero es así. Son pocas las áreas que -como la financiera- escapa a este mal.

La Transformación Digital no se aplica sola, necesita a profesionales sin miedo, con experiencia, con ganas de complicarse la vida por la mejora y con los conocimientos necesarios -que es la causa por la que no tienen temor a equivocarse- que remuevan los procesos hacia su simplificación, a conectarlos con los clientes a la mínima ocasión y a la toma de decisiones basadas en la información con origen en el Big Data o en el Small Data. A partir de esa arquitectura navegará todo lo demás.

Cada persona es fruto de su época y de sus circunstancias y cuando estas cambian lo mejor es someterse al cambio de personas o de otra forma la obsolescencia está asegurada. Hay que ser realista y dar el relevo para mantener a las empresas competitivas, pero asegurándose que el siguiente no guarda consanguinidad en un mínimo de tres grados. Puedo estar cometiendo una injusticia al generalizar, pero en un noventa por cien estaré acertando. La regresión a la media aplica en este caso de forma perversa: los hijos de los grandes emprendedores son menos grandes que sus padres y todavía menos que sus abuelos.

Sin capacidad de análisis, sin la valentía de poner la empresa en un nivel de automatización que aceleré la adaptación de la empresa a lo que viene y sin profesionales adecuados, la Transformación Digital pasará como otras tantas técnicas, sistemas y metodologías para la racionalización pasaron sin detenerse en nuestra estación.

La Transformación Digital no es la compra de un sistema de Business Intelligence, ni poner en marcha un site de comercio electrónico, ni que los clientes soliciten las ofertas  a través de tu web. Es un cambio del modo de gestionar y este demandará los sistemas que le hacen falta. Una vez más, supone racionalización y -por lo tanto- eliminación de lo superfluo, de lo que impide el contacto directo con los clientes, de gestionar por evidencias y no por opiniones. Por eso digo que se requiere un cambio mental, en caso contrario, sólo será cosmético.

25 junio 2018

Si no eres puntual no puedes ser un buen gestor de proyectos

por -roliver TDC

No es una máxima divina, lógicamente podrán existir excepciones, pero muy pocas. la puntualidad no es la característica de un buen gestor, es lo que le hace ser puntual lo que será imprescindible para hacer bien su función además de otras características de su perfil.

Tener la visión de proyectar tareas en el tiempo en integrarlas en quehacer diario en tiempo y forma es lo que te hace ser puntual. Conozco extraordinarios profesionales que no eran puntuales y eso se notaba en su planificación temporal. En fin, nadie es perfecto.

En los sistema tradicionales de planificación en cascada, ya se requería ser puntual puesto que debías ejercer de tejedor de tareas con presunción de realidad, pero con los sistemas actuales que se enmarcan en la metodología ágil, la coordinación, la ejecución y los logros a corto de forma continua obligan a que esa necesidad tenga más importancia, es decir, que no tenemos tiempo para rectificar y llegar a tiempo, que hay que llegar a tiempo para cada sprint.

La puntualidad o mejor dicho, los puntuales tenemos un problema y es una tendencia natural al micromanagement. Es importante saberlo para dominar esa deriva hacia el detalle tocanarices, en caso contrario la característica positiva se convierte en defecto. Muchos puntuales tienen dificultades en saber delegar, es lógico, es parte del carácter y tratas de llevar las tareas de todos en la cabeza. Este es uno de los problemas de ser puntual…

Los método ágiles, como comentábamos en el anterior post, no requiere la planificación al estilo Waterfall y todo es más coordinado en la ejecución, todos participamos más en el avance sin que haga falta tanto histograma, ya que vamos en un plazo mucho más corto.

El factor que sustituye a la falta del carácter puntual es el compromiso. En un proyecto actual no debe haber personas sobre las que se tenga que estar reclamando cumplimiento de las tareas. Si todos estamos comprometidos con el proyecto, todos tenemos cogido el pulso al proyecto y no vamos a dejar que el resto de participantes no aprecien nuestro abandono de la motivación del conjunto, pero puede pasar, de hecho pasa.

Cuando hay un puntual en la gestión de un proyecto todo el mundo sabe que los compromisos se cumplirán porque el puntual estará allí y no cejará en el empeño, no habrá reuniones de coordinación anuladas ni relajo en las revisiones.

Los métodos ágiles no son sólo para el software, pruébelos en otros ámbitos y verá cuan efectivos son, siendo cierto que en los sprints el agobio se presenta, pero el objetivo se cumple.

18 junio 2018

Be Agile! Si no quieres planificar acciones que nadie ejecutará…

por -roliver TDC

Agile

El desarrollo de software o la gestión de la producción nos han aportado sistemas muy interesantes y lógicos al Management. En muchos posts hemos hecho referencia a las empresas comando, grupos de acción que planifican y ejecutan sin demasiado protocolo, pero con bastante preparación profesional.

Uno de los males de la planificación es que introduce muchas etapas y pasos, de tal forma que los ejecutantes se acaban aburriendo y dudando sobre cómo resolver un problema que ha aparecido en la ejecución, así como esa reorientación que se hace necesaria cuando realizamos algo a lo largo del tiempo, lo que lleva a que languidezca el ánimo del propósito. Los métodos ágiles caminan en grupo de forma continua y en círculos, lo que les hace avanzar partiendo del logro de la etapa anterior incorporando la reforma de los caminos hacia los objetivos. Nadie puede pararse y abandonar porque van de la mano coordinadamente. Una ventaja más del método allana el camino: la primera etapa ya intenta conseguir ser operativo -al menos- respecto algunos de los objetivos finales.

Los valencianos llevamos siglos practicando esta metodología, lo llamamos “Pensat i fet” refiriéndose a esas ideas que tenemos de repente y que suponen una serie de acciones individuales y/o en grupo que si las pensásemos con tiempo sufrirían un deterioro median problemas diversos para ejecutarse, la pereza de los implicados y mil circunstancias más que apuntalarían su abandono. Cuando un objetivo se nos pone delante, por complicado que sea, los valencianos nos ponemos a ello con la mínima planificación y enfocados al logro, con una clara colaboración y una improvisación ejemplar y efectiva que merecía tener su reflejo en en el salón de la gloria del management: la agilidad.

Los exploradores o los participantes en el Dakar lo tienen claro, saben donde está la meta y la ruta del día pero la implementan con pequeños objetivos que sirven para determinar el resto de la ruta y todo para llegar al final de la etapa a tiempo y con la posibilidad de salir hacia la meta al día siguiente. Los micro objetivos son la clave, para qué ponerse metas lejanas que nos hacen perdernos por el camino si lo que más nos motiva es lo inmediato.

Trabajemos en pequeños equipos marcando objetivos a corto y cuando se acerque la fecha apresuramos la marcha para conseguir algo que sea operativo, que ya lo iremos mejorando hasta llegar a la plena operación. El modelo Waterfall te obliga a recorrer las partes, los componentes que no son operativos de forma independiente, el modelo Agile opera totalmente diferente, desde el primer momento tenemos algo que cumple con el objetivo final aunque no se parezca en dada a lo que será al final. Para explicarme, prefiero poner una imagen que vale por mil palabras…

agile

11 junio 2018

Analítica: la mayoría de las empresas todavía están en la primera fase y ya está anunciada la cuarta…

por -roliver TDC

analítica

En esta serie de posts que tratan la excesiva dinámica de los mercados, le toca el turno a la analítica, a todos los sistemas que gestionan datos internos y/o externos para poder sacar conclusiones que están ocultas en los datos de lo que ha pasado o lo que puede pasar.

Entre los cuatro niveles de la analítica que, por cierto, fueron definidos hace ya bastante tiempo, la mayoría de empresas mortales todavía no han cubierto realmente el primer nivel: la gestión por informes. No es cualquier cosa, a todos los grandes usuarios les entró la analítica en las venas a través de buenos informes. Los informáticos dicen que el 85% de los informes que se les demanda con urgencia, nunca se revisan más allá de la primera vez.

Hay un grupo numeroso de empresas que hace tiempo entraron en el segundo nivel, en el de la gestión de datos a través de sistemas OLAP, cubos de datos que nos proporcionan una visión en varias dimensiones que facilita el análisis de forma interactiva. En este nivel. Lógicamente, las empresas que entraron en este nivel hace tiempo ahora están preparadas para el siguiente nivel: el predictivo.

Es la moda, en todos los foros se habla de los sistemas predictivos en muchos frentes: customer service, funnel de venta, fraude, impagos y un larguísimo etcétera. A pesar que los sistemas predictivos se integran en otros sistemas presentes en las empresas y que su coste total ha bajado drásticamente, todavía no están generalizados más allá de algunas empresas de nueva planta que nacen en este entorno y las muy grandes.

Claro, como el cuarto nivel ya lo tenemos en el horizonte, pues aunque el tercer nivel todavía es esporádico y ya asoma el cuarto nivel: el prescriptivo.

Este cuarto nivel te sugiere la acción y de ahí a que la realice no hay nada. Estos sistemas recomiendan en pos de la optimización de variables o sistemas complejos, realizan simulaciones para sus conclusiones y llevan el análisis Big data integrado en su ADN.

La cuestión es que vamos tan deprisa que se solapan empresas en los cuatro niveles y eso es competir en clara desigualdad. No vamos a prohibir el progreso y castigar a los mejores, no, no es eso, pero si se produce una descompresión rápida los efectos pueden ser malos para todos. la economía la mantenemos todos, los buenos y los malos, los nuevos y los antiguos. La competencia pone a cada uno en su sitio, pero es mejor que ese proceso sea lo más natural posible, sin colapsos.

28 mayo 2018

Ese momento crítico en el proceso de conseguir clientes llamado onboarding

por -roliver TDC

Helping hand to new member or hire join up with large social gro¿Su proceso comercial tiene onboarding? No, no somos una naviera. Esta podría ser la respuesta de muchas empresas a las que les hiciésemos esa pregunta, pero sí, tienen un momento de “embarque” en su mayoría. Estamos hablando de embarcar en la compañía a empleados, clientes y ¿Por qué no? A proveedores.

Es un momento crítico porque estamos conociéndonos, porque la primera percepción es la que vale y la que prevalecerá, pero es donde un cliente puede plantearse que se ha equivocado y querer volver atrás o difícilmente renovar como tal.

Aunque hay diferentes rangos de tiempo en el proceso de onboarding, normalmente nos referimos a ese periodo que va del momento de procesar el pedido -o algo antes- hasta que el cliente ya ha asumido la rutina de uso y opera de forma independiente. En algunos casos podríamos hablar desde el momento inmediatamente anterior al proceso de pedido y se puede alargar más por el final del proceso, pero que una vez formado y actuando sobre el sistema con facilidad, ya no tiene dudas en su día a día. En este periodo, el cliente “chequea” si sus supuestos de compra se cumplen o si el producto y su soporte es falacia pura y se equivoco eligiendo la propuesta.

En muchos casos no se produce un foco a este momento siendo un punto crítico sin ningún lugar a duda, debemos estructurarlo al máximo detalle en pos del logro del objetivo: que el cliente consiga las motivaciones por las que entró y de la forma adecuada.

Seguramente ya se habrán dado cuenta que este proceso es todavía más importante en los negocios que la comercialización se realiza mediante un sistema de poco contacto, pero que estos tipos de negocios son cada vez más populares y parece que el futuro lo va a potenciar: empresas SaaS, comercio electrónico en general, servicios por Internet, etcétera.

La retención de los clientes, su expansión y la recomendación a otros potenciales clientes, nos las jugamos -en buena parte- en el onboarding. Ya hemos comentado que por delante y a partir de esa fase hay pasos importantes, pero es aquí donde el cliente puede sentir frustración como cliente y su mente lo guardará para otro momento crítico como la renovación y en bastantes casos para echar atrás su pedido porque se siente defraudado cuando no engañado.

Este tipo de empresas de bajas barreras de salida, los momentos críticos deben estudiarse al detalle, estructurarse hasta el paroxismo e ir mejorando el ciclo de vida de los clientes de forma integral.

Piénselo, posiblemente su empresa tenga esa fase y que sea crítica. Por cierto, si tiene que empezar por el primer paso más adecuado, empiece por el onboarding de los empleados y ellos le ayudarán al de sus clientes.

7 mayo 2018

El inexorable proceso de desintermediación: la ventaja de saber lo que viene…

por -roliver TDC

No ha empezado hace poco, empezó en los 80s con la infraestructura que posibilitaba la autonomía de los individuos, me explicaré mejor, a partir de esa época comenzó un proceso de descentralización generalizado: la informática y las comunicaciones (el ordenador personal frente a la pantalla conectada a un servidor), la formación universitaria al alcance de casi todos, la capacidad financiera de compra y un largo etcétera que permitían cierto nivel de capacidad individual, ya no hacía tanta falta pasar por una corporación y con poca disponibilidad financiera ya se podía crear una empresa siendo el conocimiento una claro factor de producción. En esta época se abrió la veda a que muchas nuevas empresas aparecieran en los 90s y se convirtieran en las grandes corporaciones que son ahora.

Los avances tecnológicos, formativos y sociales dio paso a que muchos nodos (como unidades económica básicas, autónomos y consumidores) comenzarán a obviar los peajes y barreras que -unas veces añadiendo valor y otras muchas no- se situaban en medio de las transacciones y llevarse pingues beneficios sin merecerlo. No me olvido que esas intermediarios daban empleo y eso facilitaba que la rueda de la economía siguiera rodando, pero facilitando al mismo tiempo las capacidades antes mencionadas (formación, capacidad financiera, autonomía individual, etc.). Cualquier persona mínimamente informada se percataba que las cosas tenían un sobre coste injustificado (libros, CDs, etcétera, con precios de 24€ por unidad sin ponerse colorados) por el hecho de estar en pocas manos. Su excusa era que el coste de distribución era muy alto y, tras decir esta estupidez por artificial y manipulada, Internet como espada de Damocles casi   ha acabado con la industria cambiándola de arriba a abajo con elementos como Napster entre otros. Cientos de industrias se han visto afectadas y han tenido que despedirse de su ventaja para continuar operando y muchas han desaparecido, la causa está clara: ¿Para qué tengo que pagar a un intermediario si puedo acceder al proveedor original con dos clicks? La comodidad que aportaba el intermediario es un hábito fácil de erradicar en poco tiempo. Cuando era pequeño, recuerdo que un familiar fue a una gestoría para pagar una multa de tráfico, la desinformación y la comodidad eran las únicas causas para pagar una cantidad añadida al principal por no averiguar dónde se pagaban las multas y hacer un viaje de una hora a la capital.

En los últimos años hemos visto como -uno tras otro- caían varios modelos de negocios de siempre eran cuestionados y eliminados o cambiados para siempre. Se podrá estar de acuerdo con empresas como Uber, Airbnb entre otras, pero lo que no se les puede negar es que han abierto el melón y que dejando un poco de nuestra comodidad podemos conseguir ventajas económicas y de calidad de productos., esto es innegable. El cambio en el mundo de la prensa diaria es también un avance hacia la libertad de información, nadie puede creer que unas pocas manos en esta industria no se pongan al servicio de alguien y para cobrar 50€ por artículo, puedes montarte tu agencia propia y ganar lo mismo a la espera de que se asiente el sistema. Como dice el refrán italiano: “Si quieres agua pura ves a la fuente”.

Como siempre que trato este tema, tengo que concluir apuntando el peligro de la desintermediación: el desempleo de una buena parte de la población que -en buena parte- no es la que cuenta con más formación tiene y que no tiene gran posibilidad de triunfar como elemento independiente. Esta es una cuestión que los gobernantes deben explicar para tranquilizar a los ciudadanos y que acabará -sin duda- en una renta universal bajo una forma u otra.

23 abril 2018

La satisfacción varía, pero la confianza de los clientes se gana y se pierde una sola vez. Una mejor ruta para la lealtad

por -roliver TDC

La satisfacción es un constructo psicológico difícil de percibir, la satisfacción tiene ratos y momentos, ¡qué voy a contarles! Se pierde, se gana de nuevo, con frecuencia una queja es el inicio de una etapa de satisfacción. Todos sabemos que las encuestas de satisfacción -también las bien construidas y ejecutadas correctamente- suelen dejar fuera el verdadero sentimiento de los usuarios: muchos que dicen estar satisfechos se acaban yendo y muchos de lo insatisfechos se quedan. No hay estándar, o hay tantos como personas.

Hay otra variable que está ganando fuerza y que es más fácil de intuir cuando nos analizamos nuestro pensar, es la confianza. Veamos un par de definiciones de la misma:

  1. Esperanza firme que una persona tiene en que algo suceda, sea o funcione de una forma determinada, o en que otra persona actúe como ella desea
  1. Seguridad, especialmente al emprender una acción difícil o comprometida

Esta claro, es esa percepción de que alguien o algo no nos va a fallar, de que siempre acierta, cumple o busca una solución alternativa y a tiempo. La confianza, a diferencia de la satisfacción se gana y se pierde una sola vez, aunque puedan haber excepciones pero pocas y normalmente te quedas con las mosca tras la oreja.

El cuidado de asegurar la confianza es una mezcla de procesos y personas, también de tecnología pero en menor grado. La estructuración de los servicios es la que nos llevará a esa seguridad de planificación y ejecución de cumplimiento e involucración del personal implicado por parte de la empresa. todo está pensado, nada queda al azar. Todos saben qué tienen que hacer y lo ejecutan de forma natural como si fuese cosa de ellos.

Ese análisis de la ruta del cliente en su relación con nosotros debe estar estructurado como si de un proceso de fabricación de automóviles se tratara, cada acción está ancadenada a la siguiente y monitorizada para asegurar la ejecución adecuada.

No importa qué tipo de compañía sea, todas deben conseguir la confianza, cuanto más en contacto con el cliente se esté más necesario es. Conocer los momentos críticos, aquellos en los que te juegas todo lo conseguido y que el cliente puede perder la confianza de tu entrega de servicios, productos o el ouput que sea.

Las compañías buenas son las que nunca fallan. Amazon es un buen ejemplo, no suele fallar y si lo hace rectifica sin problemas para darte una solución. Esa confianza ganada a base de cumplir, consigue un gran nivel de lealtad. Richard Thyler, el premio Nobel de economía 2017, siempre comenta como una de esas “anomalías” (las llama así porque se cumplen siempre como si de un defecto de fábrica se tratase, de forma predecible) el sentimiento de justicia que aplica el ser humano en su comportamiento: si me puedo fiar de ti, tú te podrás fiar de mí. Hay algunos casos en los extremos de la Normal, pero quién quiere estar en los extremos…

9 abril 2018

De la ventaja competitiva a la necesidad competitiva, y bajando…

por -roliver TDC

Dirección Comercial BlogHay bastante confusión respecto a las ventajas competitivas, muchas empresas las desean y no se dan cuenta que eso está sujeto a un momento y que después del mismo sólo es una necesidad competitiva. Los que buscan una ventaja competitiva cuando hace veinte años que dejó de ser ventaja, en realidad están tras una necesidad competitiva, pero cuando hace mucho tiempo que esa necesidad está vigente es una necesidad de superviviencia.

Todo tiene su momento, por eso muchas organizaciones se meten en todas las tecnologías y metodologías emergente, no es porque les gusta ir a la moda, es que quieren ir por delante. He escrito varios post sobre el efecto sorpresa que me produce ver todavía seminarios del Balanced Scorecard llenos y no es por el tema en sí, sino por los años que lleva este sistema en el mercado.

Toda empresa tendría que tener un departamento que realizara scouting de novedades de movimientos en la gestión, en la fabricación, en la comercialización, etcétera. Ya sé que es más fácil dejar que arriesguen otros, incluso que acaben abandonando los sistemas que de forma pionera adoptaron, pero es sólo una falsa apariencia porque probar, experimentar y equivocarse es la antesala del acierto y eso no se vende en las farmacias.

Siempre hay métodos para conocer a esos innovadores visionarios que van diez pasos por delante del resto. Por ejemplo, ahora hay una tecnología que cambiará nuestra forma de operar y casi toda la intermediación en los negocios: Blockchain. No quiero decir que todos deban ser expertos en esta tecnología informática y que estén pensando cómo les afecta o buscando casos de uso, pero qué menos que saber lo que es y por dónde se va a desarrollar. Yo suelo preguntar a los asistentes a mis cursos por su conocimiento de Blockchain y encuentro respuestas muy dispares, pero por lo general desconocimiento entre los asistentes que normalmente son de empresas medias y con un grado de gestión importante.

Algo falla, estamos muy centrados en los que nos rodea y oteamos poco el horizonte. es cierto que hay novedades cada día y que lo que vale hoy ya no vale mañana, sin contar con las expectativas que se crean mucho antes de que haya mercado, pero nunca hay que perder de vista que “La verdad está ahí fuera”.

No sería mala idea que todas las buenas empresas independientemente de su tamaño, tuvieran a un explorador, a alguien que buscará sin más objetivo que conocer lo que se mueve antes de que tome tierra en el mercado, que pudiera dar pistas de las ventajas competitivas antes de que todo el mundo las tenga y tengamos que correr para parecer que competimos.

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