Archive for ‘Gestión de procesos’

18 junio 2018

Be Agile! Si no quieres planificar acciones que nadie ejecutará…

por -roliver TDC

Agile

El desarrollo de software o la gestión de la producción nos han aportado sistemas muy interesantes y lógicos al Management. En muchos posts hemos hecho referencia a las empresas comando, grupos de acción que planifican y ejecutan sin demasiado protocolo, pero con bastante preparación profesional.

Uno de los males de la planificación es que introduce muchas etapas y pasos, de tal forma que los ejecutantes se acaban aburriendo y dudando sobre cómo resolver un problema que ha aparecido en la ejecución, así como esa reorientación que se hace necesaria cuando realizamos algo a lo largo del tiempo, lo que lleva a que languidezca el ánimo del propósito. Los métodos ágiles caminan en grupo de forma continua y en círculos, lo que les hace avanzar partiendo del logro de la etapa anterior incorporando la reforma de los caminos hacia los objetivos. Nadie puede pararse y abandonar porque van de la mano coordinadamente. Una ventaja más del método allana el camino: la primera etapa ya intenta conseguir ser operativo -al menos- respecto algunos de los objetivos finales.

Los valencianos llevamos siglos practicando esta metodología, lo llamamos “Pensat i fet” refiriéndose a esas ideas que tenemos de repente y que suponen una serie de acciones individuales y/o en grupo que si las pensásemos con tiempo sufrirían un deterioro median problemas diversos para ejecutarse, la pereza de los implicados y mil circunstancias más que apuntalarían su abandono. Cuando un objetivo se nos pone delante, por complicado que sea, los valencianos nos ponemos a ello con la mínima planificación y enfocados al logro, con una clara colaboración y una improvisación ejemplar y efectiva que merecía tener su reflejo en en el salón de la gloria del management: la agilidad.

Los exploradores o los participantes en el Dakar lo tienen claro, saben donde está la meta y la ruta del día pero la implementan con pequeños objetivos que sirven para determinar el resto de la ruta y todo para llegar al final de la etapa a tiempo y con la posibilidad de salir hacia la meta al día siguiente. Los micro objetivos son la clave, para qué ponerse metas lejanas que nos hacen perdernos por el camino si lo que más nos motiva es lo inmediato.

Trabajemos en pequeños equipos marcando objetivos a corto y cuando se acerque la fecha apresuramos la marcha para conseguir algo que sea operativo, que ya lo iremos mejorando hasta llegar a la plena operación. El modelo Waterfall te obliga a recorrer las partes, los componentes que no son operativos de forma independiente, el modelo Agile opera totalmente diferente, desde el primer momento tenemos algo que cumple con el objetivo final aunque no se parezca en dada a lo que será al final. Para explicarme, prefiero poner una imagen que vale por mil palabras…

agile

Anuncios
11 junio 2018

Analítica: la mayoría de las empresas todavía están en la primera fase y ya está anunciada la cuarta…

por -roliver TDC

analítica

En esta serie de posts que tratan la excesiva dinámica de los mercados, le toca el turno a la analítica, a todos los sistemas que gestionan datos internos y/o externos para poder sacar conclusiones que están ocultas en los datos de lo que ha pasado o lo que puede pasar.

Entre los cuatro niveles de la analítica que, por cierto, fueron definidos hace ya bastante tiempo, la mayoría de empresas mortales todavía no han cubierto realmente el primer nivel: la gestión por informes. No es cualquier cosa, a todos los grandes usuarios les entró la analítica en las venas a través de buenos informes. Los informáticos dicen que el 85% de los informes que se les demanda con urgencia, nunca se revisan más allá de la primera vez.

Hay un grupo numeroso de empresas que hace tiempo entraron en el segundo nivel, en el de la gestión de datos a través de sistemas OLAP, cubos de datos que nos proporcionan una visión en varias dimensiones que facilita el análisis de forma interactiva. En este nivel. Lógicamente, las empresas que entraron en este nivel hace tiempo ahora están preparadas para el siguiente nivel: el predictivo.

Es la moda, en todos los foros se habla de los sistemas predictivos en muchos frentes: customer service, funnel de venta, fraude, impagos y un larguísimo etcétera. A pesar que los sistemas predictivos se integran en otros sistemas presentes en las empresas y que su coste total ha bajado drásticamente, todavía no están generalizados más allá de algunas empresas de nueva planta que nacen en este entorno y las muy grandes.

Claro, como el cuarto nivel ya lo tenemos en el horizonte, pues aunque el tercer nivel todavía es esporádico y ya asoma el cuarto nivel: el prescriptivo.

Este cuarto nivel te sugiere la acción y de ahí a que la realice no hay nada. Estos sistemas recomiendan en pos de la optimización de variables o sistemas complejos, realizan simulaciones para sus conclusiones y llevan el análisis Big data integrado en su ADN.

La cuestión es que vamos tan deprisa que se solapan empresas en los cuatro niveles y eso es competir en clara desigualdad. No vamos a prohibir el progreso y castigar a los mejores, no, no es eso, pero si se produce una descompresión rápida los efectos pueden ser malos para todos. la economía la mantenemos todos, los buenos y los malos, los nuevos y los antiguos. La competencia pone a cada uno en su sitio, pero es mejor que ese proceso sea lo más natural posible, sin colapsos.

28 mayo 2018

Ese momento crítico en el proceso de conseguir clientes llamado onboarding

por -roliver TDC

Helping hand to new member or hire join up with large social gro¿Su proceso comercial tiene onboarding? No, no somos una naviera. Esta podría ser la respuesta de muchas empresas a las que les hiciésemos esa pregunta, pero sí, tienen un momento de “embarque” en su mayoría. Estamos hablando de embarcar en la compañía a empleados, clientes y ¿Por qué no? A proveedores.

Es un momento crítico porque estamos conociéndonos, porque la primera percepción es la que vale y la que prevalecerá, pero es donde un cliente puede plantearse que se ha equivocado y querer volver atrás o difícilmente renovar como tal.

Aunque hay diferentes rangos de tiempo en el proceso de onboarding, normalmente nos referimos a ese periodo que va del momento de procesar el pedido -o algo antes- hasta que el cliente ya ha asumido la rutina de uso y opera de forma independiente. En algunos casos podríamos hablar desde el momento inmediatamente anterior al proceso de pedido y se puede alargar más por el final del proceso, pero que una vez formado y actuando sobre el sistema con facilidad, ya no tiene dudas en su día a día. En este periodo, el cliente “chequea” si sus supuestos de compra se cumplen o si el producto y su soporte es falacia pura y se equivoco eligiendo la propuesta.

En muchos casos no se produce un foco a este momento siendo un punto crítico sin ningún lugar a duda, debemos estructurarlo al máximo detalle en pos del logro del objetivo: que el cliente consiga las motivaciones por las que entró y de la forma adecuada.

Seguramente ya se habrán dado cuenta que este proceso es todavía más importante en los negocios que la comercialización se realiza mediante un sistema de poco contacto, pero que estos tipos de negocios son cada vez más populares y parece que el futuro lo va a potenciar: empresas SaaS, comercio electrónico en general, servicios por Internet, etcétera.

La retención de los clientes, su expansión y la recomendación a otros potenciales clientes, nos las jugamos -en buena parte- en el onboarding. Ya hemos comentado que por delante y a partir de esa fase hay pasos importantes, pero es aquí donde el cliente puede sentir frustración como cliente y su mente lo guardará para otro momento crítico como la renovación y en bastantes casos para echar atrás su pedido porque se siente defraudado cuando no engañado.

Este tipo de empresas de bajas barreras de salida, los momentos críticos deben estudiarse al detalle, estructurarse hasta el paroxismo e ir mejorando el ciclo de vida de los clientes de forma integral.

Piénselo, posiblemente su empresa tenga esa fase y que sea crítica. Por cierto, si tiene que empezar por el primer paso más adecuado, empiece por el onboarding de los empleados y ellos le ayudarán al de sus clientes.

7 mayo 2018

El inexorable proceso de desintermediación: la ventaja de saber lo que viene…

por -roliver TDC

No ha empezado hace poco, empezó en los 80s con la infraestructura que posibilitaba la autonomía de los individuos, me explicaré mejor, a partir de esa época comenzó un proceso de descentralización generalizado: la informática y las comunicaciones (el ordenador personal frente a la pantalla conectada a un servidor), la formación universitaria al alcance de casi todos, la capacidad financiera de compra y un largo etcétera que permitían cierto nivel de capacidad individual, ya no hacía tanta falta pasar por una corporación y con poca disponibilidad financiera ya se podía crear una empresa siendo el conocimiento una claro factor de producción. En esta época se abrió la veda a que muchas nuevas empresas aparecieran en los 90s y se convirtieran en las grandes corporaciones que son ahora.

Los avances tecnológicos, formativos y sociales dio paso a que muchos nodos (como unidades económica básicas, autónomos y consumidores) comenzarán a obviar los peajes y barreras que -unas veces añadiendo valor y otras muchas no- se situaban en medio de las transacciones y llevarse pingues beneficios sin merecerlo. No me olvido que esas intermediarios daban empleo y eso facilitaba que la rueda de la economía siguiera rodando, pero facilitando al mismo tiempo las capacidades antes mencionadas (formación, capacidad financiera, autonomía individual, etc.). Cualquier persona mínimamente informada se percataba que las cosas tenían un sobre coste injustificado (libros, CDs, etcétera, con precios de 24€ por unidad sin ponerse colorados) por el hecho de estar en pocas manos. Su excusa era que el coste de distribución era muy alto y, tras decir esta estupidez por artificial y manipulada, Internet como espada de Damocles casi   ha acabado con la industria cambiándola de arriba a abajo con elementos como Napster entre otros. Cientos de industrias se han visto afectadas y han tenido que despedirse de su ventaja para continuar operando y muchas han desaparecido, la causa está clara: ¿Para qué tengo que pagar a un intermediario si puedo acceder al proveedor original con dos clicks? La comodidad que aportaba el intermediario es un hábito fácil de erradicar en poco tiempo. Cuando era pequeño, recuerdo que un familiar fue a una gestoría para pagar una multa de tráfico, la desinformación y la comodidad eran las únicas causas para pagar una cantidad añadida al principal por no averiguar dónde se pagaban las multas y hacer un viaje de una hora a la capital.

En los últimos años hemos visto como -uno tras otro- caían varios modelos de negocios de siempre eran cuestionados y eliminados o cambiados para siempre. Se podrá estar de acuerdo con empresas como Uber, Airbnb entre otras, pero lo que no se les puede negar es que han abierto el melón y que dejando un poco de nuestra comodidad podemos conseguir ventajas económicas y de calidad de productos., esto es innegable. El cambio en el mundo de la prensa diaria es también un avance hacia la libertad de información, nadie puede creer que unas pocas manos en esta industria no se pongan al servicio de alguien y para cobrar 50€ por artículo, puedes montarte tu agencia propia y ganar lo mismo a la espera de que se asiente el sistema. Como dice el refrán italiano: “Si quieres agua pura ves a la fuente”.

Como siempre que trato este tema, tengo que concluir apuntando el peligro de la desintermediación: el desempleo de una buena parte de la población que -en buena parte- no es la que cuenta con más formación tiene y que no tiene gran posibilidad de triunfar como elemento independiente. Esta es una cuestión que los gobernantes deben explicar para tranquilizar a los ciudadanos y que acabará -sin duda- en una renta universal bajo una forma u otra.

23 abril 2018

La satisfacción varía, pero la confianza de los clientes se gana y se pierde una sola vez. Una mejor ruta para la lealtad

por -roliver TDC

La satisfacción es un constructo psicológico difícil de percibir, la satisfacción tiene ratos y momentos, ¡qué voy a contarles! Se pierde, se gana de nuevo, con frecuencia una queja es el inicio de una etapa de satisfacción. Todos sabemos que las encuestas de satisfacción -también las bien construidas y ejecutadas correctamente- suelen dejar fuera el verdadero sentimiento de los usuarios: muchos que dicen estar satisfechos se acaban yendo y muchos de lo insatisfechos se quedan. No hay estándar, o hay tantos como personas.

Hay otra variable que está ganando fuerza y que es más fácil de intuir cuando nos analizamos nuestro pensar, es la confianza. Veamos un par de definiciones de la misma:

  1. Esperanza firme que una persona tiene en que algo suceda, sea o funcione de una forma determinada, o en que otra persona actúe como ella desea
  1. Seguridad, especialmente al emprender una acción difícil o comprometida

Esta claro, es esa percepción de que alguien o algo no nos va a fallar, de que siempre acierta, cumple o busca una solución alternativa y a tiempo. La confianza, a diferencia de la satisfacción se gana y se pierde una sola vez, aunque puedan haber excepciones pero pocas y normalmente te quedas con las mosca tras la oreja.

El cuidado de asegurar la confianza es una mezcla de procesos y personas, también de tecnología pero en menor grado. La estructuración de los servicios es la que nos llevará a esa seguridad de planificación y ejecución de cumplimiento e involucración del personal implicado por parte de la empresa. todo está pensado, nada queda al azar. Todos saben qué tienen que hacer y lo ejecutan de forma natural como si fuese cosa de ellos.

Ese análisis de la ruta del cliente en su relación con nosotros debe estar estructurado como si de un proceso de fabricación de automóviles se tratara, cada acción está ancadenada a la siguiente y monitorizada para asegurar la ejecución adecuada.

No importa qué tipo de compañía sea, todas deben conseguir la confianza, cuanto más en contacto con el cliente se esté más necesario es. Conocer los momentos críticos, aquellos en los que te juegas todo lo conseguido y que el cliente puede perder la confianza de tu entrega de servicios, productos o el ouput que sea.

Las compañías buenas son las que nunca fallan. Amazon es un buen ejemplo, no suele fallar y si lo hace rectifica sin problemas para darte una solución. Esa confianza ganada a base de cumplir, consigue un gran nivel de lealtad. Richard Thyler, el premio Nobel de economía 2017, siempre comenta como una de esas “anomalías” (las llama así porque se cumplen siempre como si de un defecto de fábrica se tratase, de forma predecible) el sentimiento de justicia que aplica el ser humano en su comportamiento: si me puedo fiar de ti, tú te podrás fiar de mí. Hay algunos casos en los extremos de la Normal, pero quién quiere estar en los extremos…

9 abril 2018

De la ventaja competitiva a la necesidad competitiva, y bajando…

por -roliver TDC

Dirección Comercial BlogHay bastante confusión respecto a las ventajas competitivas, muchas empresas las desean y no se dan cuenta que eso está sujeto a un momento y que después del mismo sólo es una necesidad competitiva. Los que buscan una ventaja competitiva cuando hace veinte años que dejó de ser ventaja, en realidad están tras una necesidad competitiva, pero cuando hace mucho tiempo que esa necesidad está vigente es una necesidad de superviviencia.

Todo tiene su momento, por eso muchas organizaciones se meten en todas las tecnologías y metodologías emergente, no es porque les gusta ir a la moda, es que quieren ir por delante. He escrito varios post sobre el efecto sorpresa que me produce ver todavía seminarios del Balanced Scorecard llenos y no es por el tema en sí, sino por los años que lleva este sistema en el mercado.

Toda empresa tendría que tener un departamento que realizara scouting de novedades de movimientos en la gestión, en la fabricación, en la comercialización, etcétera. Ya sé que es más fácil dejar que arriesguen otros, incluso que acaben abandonando los sistemas que de forma pionera adoptaron, pero es sólo una falsa apariencia porque probar, experimentar y equivocarse es la antesala del acierto y eso no se vende en las farmacias.

Siempre hay métodos para conocer a esos innovadores visionarios que van diez pasos por delante del resto. Por ejemplo, ahora hay una tecnología que cambiará nuestra forma de operar y casi toda la intermediación en los negocios: Blockchain. No quiero decir que todos deban ser expertos en esta tecnología informática y que estén pensando cómo les afecta o buscando casos de uso, pero qué menos que saber lo que es y por dónde se va a desarrollar. Yo suelo preguntar a los asistentes a mis cursos por su conocimiento de Blockchain y encuentro respuestas muy dispares, pero por lo general desconocimiento entre los asistentes que normalmente son de empresas medias y con un grado de gestión importante.

Algo falla, estamos muy centrados en los que nos rodea y oteamos poco el horizonte. es cierto que hay novedades cada día y que lo que vale hoy ya no vale mañana, sin contar con las expectativas que se crean mucho antes de que haya mercado, pero nunca hay que perder de vista que “La verdad está ahí fuera”.

No sería mala idea que todas las buenas empresas independientemente de su tamaño, tuvieran a un explorador, a alguien que buscará sin más objetivo que conocer lo que se mueve antes de que tome tierra en el mercado, que pudiera dar pistas de las ventajas competitivas antes de que todo el mundo las tenga y tengamos que correr para parecer que competimos.

19 marzo 2018

Cuando la estrategia no existe, es mala, no se implementa correctamente o te has cansado de ejecutarla

por -roliver TDC

Por sorprendente que parezca, hay miles de empresas que no tienen una estrategia definida, ni siquiera expresada verbalmente. Si le añadimos el requerimiento de que esté por escrito y asignada a sus ejecutores, la cifra puede subir a millones de empresas en. La causa real no es la ignorancia ni la desidia, simplemente no tienen objetivos más que el de la supervivencia anual y sin ellos la estrategia es una entelequia. Lógicamente, la táctica tampoco funcionará, pero el día a día les ocupará su tiempo con un montón de tareas inútiles y creerán que caminan hacia algún sitio, eso les relaja la conciencia.

En el caso de las empresas que tienen una estrategia para el logro de sus objetivos y lo tienen por escrito aunque sea en un Powerpoint, todavía tienen un alto riesgo de no pasar de ahí. La ejecución de las estrategias requiere una organización avanzada y en tiempo real, y esto sólo suele encontrarse en las empresas de nueva planta que están gestionadas rabiosamente por los datos.

Sin una información de lo que pasa en realidad no se pueden establecer estrategias, es como conducir a ciegas, por ejemplo, saber qué clientes son rentables y cuáles no, qué tasa de retención tenemos  por qué nos abandonan algunos clientes, cómo actúan los competidores, el posicionamiento competitivo de nuestros productos y/o servicios, etcétera. Sin esta información basada en hechos, en evidencias, no se puede estructurar estrategia alguna.

Es una pena, pero muchas empresas existen porque con un bajo nivel de gestión son capaces de producir unos productos aceptables y baratos (su estructura de gestión no es nada cara, al contrario) y no quieren/pueden abandonar ese posicionamiento involuntario porque perderían su razón de ser. No he dicho cualquier cosa, en el fondo es meritorio lo que hacen, pero no es controlable ni mucho menos escalable, es decir, están condenadas a sobrevivir por un tiempo -tal vez cuarenta años- hasta que un buen día cambia ese mercado y ya no tienen razón de ser ni ventaja competitiva que aportar porque hay un país más desesperado que el nuestro. Algunos pensarán que cuarenta años no está mal y que algunos de ellos han sido con buenos beneficios, y es cierto, pero así no se crean compañías grandes.

Cuando planificar una estrategia suponía ponerse unos objetivos y unos deberes para el año, muchos se atrevieron a hacerlo porque con no hacer nada de lo planificado era suficiente, pero ahora que la planificación es la antesala inmediata de la ejecución, ahora que las metodologías ágiles predominan ya no se puede dejar olvidado en un cajón el plan y hay que estar en el juego plan/acción diariamente, ya no hay espacio para la pantomima y se planifica para hacerlo de inmediato sin más excusas.

La planificación es para valientes, para ejecutores, para gestores por la información. No es para opinadores, tampoco para procrastinadores ni para los seguidores del método “llego a la oficina sin tener claro qué tengo que hacer”. Malos tiempos para los dirigidos por el magma diario, se cansan para nada…

 

12 marzo 2018

El objetivo final del CRM es posibilitar la rentabilidad

por -roliver TDC

Dirección Comercial Blog¡Cuántos objetivos le han asignado al CRM! Que si es para controlar las visitas de los vendedores, que si es para la comunicación entre los profesionales del departamento, que si es para los tickets de soporte, que si el funnel de ventas o el histórico de clientes… Pues no es para ninguna de esas cosas, capturar la información de lo que pasa no es el objetivo, es el medio.

El objetivo del CRM es la gestión de la rentabilidad con el fin de lograrla manteniendo a los clientes en esa zona en la que consiguen los objetivos para los que nos compraron. Si esto se entendiera no se haría la inmensidad de preguntas estúpidas que se hacen, por ejemplo, “¿tengo que introducir todas las llamadas?”. La respuesta está clara si se entiende para qué hemos puesto en marcha un  sistema CRM.

Hay medios para el logro, objetivos intermedios y objetivos finales. Si no se conocen cuáles son cada uno de ellos nos quedamos en el zaguán del sistema, es decir, no sirve para nada el esfuerzo que estamos haciendo.

Un CRM debe gestionar el valor de los clientes en dos horizontes temporales: valor descontado del margen bruto y gestión por el margen de contribución, estos dos nos aportarán cash a corto y rentabilidad a largo. Hay una serie de objetivos intermedios necesarios para los anteriores, que son: costes de adquisición y retención bajos, coste de servir/productos menores, expansión de lo  que los clientes y que estos se mantengan en la empresa porque les conviene, es decir, fidelización. Con esos mimbres se consiguen los objetivos supremos.

Estoy absolutamente seguro que el 90% de los CRMs no se dedican a esos menesteres y -en parte- la culpa la tienen muchos proveedores que desconocen para qué es lo que venden, que ya es triste…

Toda la información que hemos introducido no tiene -casi- otro objetivo que saber lo que nos cuesta cada cliente para después calcular su valor. También para gestionar el proceso comercial y gestionar el funnel de venta, ya sea con profesionales o con marketing digital, pero no hay que confundir sus fines

Este no es tampoco un mal propio de los sistemas para la gestión de las relaciones con los clientes, es un problema de gestión empresarial generalizado, nos quedamos embelesados con los sistemas y no con la gestión que nos permiten. Es incomprensible, pero es así. Por eso los informáticos están hartos de desarrollar sistemas e informes vitales que después no mira nadie.

La gestión requiere liderazgo, trabajo, estrés, planificación de las tareas, conseguir que todos estén por la labor y todo eso requiere un carácter especial.

26 febrero 2018

Los despachos profesionales tienen un gran reto de Marketing y Ventas

por -roliver TDC

Dirección Comercial Blog

Eran los tiempos en los que la información no fluía, tus conocimientos eran válidos y exclusivos durante muchos años. Lo mejor era que las empresas y los individuos acudían en demanda de ayuda y asesoramiento porque los procedimientos oficiales ya fueran jurídicos, económicos, laborales, etcétera, eran un tesoro guardado por una serie especialistas que ofrecían luz al que los quería conocer. Huelga decir que con dejar saber dónde estaba la sede del oráculo, era suficiente para conseguir clientes. Desde aquellos años, los despachos profesionales han ido evolucionando mejorando en su gestión interna, comprendiendo el valor de ganar la confianza de sus clientes a base de no fallar nunca, de llevarles a la orilla que les demandaban en un plazo y forma razonable. También han avanzando en la incorporación de las tecnologías de la información y no queda mucho para que “interfaseen” con los usuarios en una integración que aportará menores costes y la participación activa del usuario, consiguiendo así menores costes y tiempo para orientarse a servicios que aporten más valor.

Sin embargo, en el aspecto comercial están huérfanos de metodologías modernas que les lleve a un mercado de volumen. Seguramente, esa entrada de clientes sin acciones especiales se quedó en el pensamiento de muchos gerentes de despacho profesional y que sumado a las relaciones personales parecía suficiente elemento generador de negocio. Las grandes incorporaciones de clientes al despacho se han realizado mediante la compra de otros despachos que -generalmente- no estaban boyantes como causa de su venta. Siempre ha sido complicado encontrar un despacho profesional con una estructura comercial, normalmente es el gerente o propietario quien desarrolla esa función comercial, aunque suele ser en la última fase de la venta cuando un cliente demanda los servicios de un despacho y lo hace comparando las propuestas de dos o tres de ellos.

El modelo de un negocio de suscripción o de una cierta recurrencia -como son todos los despachos profesionales-, se basa en la minimización de los costes marginales de servir sin dejar de cumplir en tiempo y forma con lo pactado con los clientes y como segunda ecuación, la generación de un gran volumen de operaciones. Como resultado, ese modelo aporta una gran rentabilidad.

Una vez resueltos las cuestiones internas llega la segunda, la de conseguir muchos clientes con un método que no esté basado en la mera compra de los clientes de otro despacho, aunque no sea descartable que se aprovechen las buenas oportunidades que se presenten.

Un planteamiento de Marketing ajustado a las peculiaridades de los despachos se hace necesario, fundamentalmente en la parte de generación de leads, pricing y determinación de nuevos servicios. Hay excepciones para esos grandes despachos de ámbito nacional, pero en la mayoría de los casos, con una dedicación sistemática y planificada del gerente será suficiente. Por otra parte, toda la gestión comercial del despacho se centralizará en un sistema CRM que nos aportará una visión integral de nuestra situación con los clientes, no sólo para las nuevas incorporaciones, sino para el análisis del comportamiento de los clientes existentes y la orientación de las acciones a realizar.

Resumiendo,

  • Un plan de generación de leads/oportunidades 2.0, soportando la construcción de las marcas personales de los profesionales del despacho
  • Un sistema innovador de fijación de precios
  • Añadir nuevos servicios que se alejen de los tradicionales en los que ya se compite por precio
  • Estructurar una experiencia de cliente adecuada para mantener a los clientes satisfechos a un coste adecuado
  • Un sistema CRM para medir cómo está nuestra gestión con los clientes y tener una orientación de las acciones a realizar para mantener el coste marginal del logro, expansión y retención de clientes cercano a cero.

El objetivo final es el ya comentado: la rentabilidad duradera.

15 enero 2018

No te fíes de la facturación, mejor guíate por el beneficio: la caja negra de las empresas

por -roliver TDC

¿En cuántas ocasiones nos guiamos por la facturación? En la mayoría de las ocasiones, diría yo. Todos se preocupan cuando bajan las ventas y están contentos cuando no para de subir, como si eso explicase lo que pasa dentro de las empresas y su mecanismo de conversión de los ingresos en beneficios. Las empresas -como los gobiernos- tienen a consumir todos los ingresos hagan falta o no, es fruto de la relajación económica. Si no tenemos dinero lo pedimos, la cuestión es gastárselo cuando hay abundancia y lo contrario: reducir hasta el absurdo cuando vienen mal dadas.

Cada empresa tiene un mecanismo conversor que hay que medir y mejorar, ese proceso que procesa los ingresos y los deja en beneficio o en pérdidas. Por eso, fijarse en exceso en la facturación es como mirar a la vaca pensando en la leche que se podrá ordeñar, hay una relación pero no es directa. Cada vaca tiene su “mecanismo”. Debido a esto, no entiendo el excesivo caso que se hace a la facturación y el descuido que se tiene con los márgenes y su proceso.

Por otra parte, y dentro de la facturación, nos fijamos fundamentalmente en los nuevos clientes como expresión de ese colono que todos llevamos dentro y que nos hace conquistar nuevas tierras, aunque no dejemos atrás nada productivo. Esto entronca con el mecanismo creador del beneficio. Frecuentemente sabemos vender, pero no conseguir beneficios y eso sí que tiene guasa.

Mira que hay autores que -desde hace tiempo- nos han indicado que los tiempos de conquista de más cuota de mercado han pasado o al menos para la mayoría de ellos, pero seguimos orientados a conseguir nuevos clientes a un alto coste frente a explotar adecuadamente a los que tenemos, reponiendo los perdidos o incrementándolos ligeramente o ampliando en algún nuevo segmento, pero no de forma discriminada. Es posible que lo sufrido en todo inicio empresarial se quede grabado a cincel y que perdure a través de las generaciones de la propiedad.

Es cierto que afinar ese mecanismo de conversión no es simple, preferimos no meternos y así no disgustarnos porque siempre nos refleja la ineficiencias por dejación de la función directiva o falta de formación para afrontar su mejora. ¡Claro que estamos hablando de los costes y de su eficacia y eficiencia! esos que convierten materias primas u horas de profesionales en algo que desean los clientes potenciales y los que ya lo son.

La cuestión es que -en general- las empresas no tienen siquiera una mala percepción de su ratio de conversión ingreso/beneficio y eso es como conducir sin velocímetro, indicador de disponibilidad de carburante y cuentarrevoluciones, en definitiva, donde llegues es lo que se ha podido hacer. ¡Resignación! Sin más gestión.

A %d blogueros les gusta esto: