Archive for ‘Gestión del cambio’

27 marzo 2017

La innovación comercial comienza con varios “por qué”

por -roliver TDC

El área comercial está necesitada de innovación urgentemente y hay muchos métodos probados de hacerlo, sólo hay que querer que alguien con ese conocimiento y experiencia lo gestione

¡Qué poco avanzamos en el área comercial! Todavía estamos pensando en poner en marcha un CRM con cuatro informes tradicionales cuando la analítica ya está veinticinco años por delante. Todavía estamos hablando de productividad comercial mediante más visitas personales, cuando el resto del mundo se orienta a la venta en equipo y en la prospección automatizada. Estamos condenados a seguir en el segundo mundo rozando el tercero. No sé qué pasa en el ámbito comercial que no se avanza como en otros ámbitos de la empresa. El otro día me comentaban el avance que están teniendo -de nuevo- los ingenieros en las empresas, no me extraña, a ellos no les importa aprender y estudiar constantemente.

Si tuviéramos la intención de llegar a la verdad, a la auténtica verdad, nos preguntaríamos el porqué de nuestra situación real. La primera cuestión podría ser: ¿Por qué no vendemos más y/o con más margen? A partir de aquí ya estamos en el camino de llegar a las causas de las situaciones: mercado pequeño, producto no competitivo, fabricación anticuada, desconocimientos de los costes, sin planificación comercial, sin la función de Marketing, aproximación al mercado obsoleta, profesionales sin formación, sin management, bajos salarios para tener a buenos profesionales y un largo etcétera de problemas que impiden el desarrollo de una empresa.

Yo tengo claro de dónde nace todo, sin gestores no hay gestión. En un mundo en el que la información y su análisis es fundamental, no sabemos gestionar por la información. Este es un déficit clarísimo que deberíamos subsanar de raíz. Me sabe mal decirlo porque muchos profesionales directivos comerciales son amigos míos, pero falta formación y eso resta valentía para innovar y se acaba yendo a lo seguro (o eso creen), a lo de siempre, a lo cómodo, a lo poco retante, a lo que ya no hace nadie del primer mundo.

Esta forma de avanzar e innovar debe tener su espacio en las empresas a través del cuestionamiento y de las técnicas estructuradas de la búsqueda de causas y soluciones a los problemas. No es nada complicado, sirve para apreciar quién está más involucrado, quién está pensando más en la empresa y -lógicamente- si eres creativo en estas reuniones también lo serás en la aproximación a los clientes.

Cuando hablas con los profesionales te das cuenta que tienen miles de ideas, cientos de soluciones, decenas de problemas detectados y sensaciones de los clientes a mejorar, pero no lo cuentas porque no les preguntan ni tienen la oportunidad de hacerlo adecuadamente. Al final, todo el mundo quiere un reconocimiento por sus aportaciones, sobre todo si ayudan a la empresa a vender más, a aumentar el margen, a mejorar la satisfacción de los clientes, etcétera. Desde luego, si no va a haber compensación económica, sí reconocimiento profesional de alguna forma. Recuerdo que hace unos años -en las fábricas de Tabacalera- el espacio para las reuniones de los Círculos de Calidad, eran el único espacio donde se podía fumar. Algo es algo…

13 marzo 2017

Conseguir que se haga lo planificado ágilmente es la clave: gestión de la ejecución en las empresas

por -roliver TDC

exeQue duro es eso de reunirse para ver lo que hay que hacer y que después nunca se cumpla. No importa el horizonte de planificación, sea para la anualidad o para la semana, hay que planificar y gestionar su ejecución. En estos tiempos en el triunfa la agilidad (o debería) algunos piensan que para qué planificar si esto va de improvisar. No es así, la agilidad tiene mucho trabajo previo para ser flexibles y adaptativos a los cambios diarios (https://es.wikipedia.org/wiki/AGIL)

En realidad, una de los principales causas de la falta de planificación es que no se ejecuta, así todas las partes intervienen en un círculo vicioso: yo no planifico porque tú no lo ejecutas y yo no lo hago porque tú no planificas.

La otra causa importante es la falta de sistemas de gestión de la ejecución. Hemos hablado del micromanagement en otras ocasiones y está claro que no es la solución (ese exceso de feedback sintiendo el aliento en el cogote, para entendernos). No se trata de seguir el cómo ejecutan las acciones los profesionales sino qué es lo que tienen que hacer dentro de una estrategia global y teniendo en cuenta sus opiniones para el logro de los objetivos, eso es fundamental. Si alguien no ejecuta bien, la formación será el remedio o el relevo si no tiene arreglo.

Cada vez está más claro que la forma de conseguir los objetivos es estar integrado en la ejecución diaria y vivir las acciones entre los que las ejecutan, no hay tiempo para esperar a final de mes. No hablo de control, hablo de cooperar, de analizar los efectos, de analizar si el camino que planificamos  sigue teniendo sentido y rectificar si lo ha perdido. Es una integración de la estrategia y la táctica, así como reaccionar ante los desvíos en cuanto se producen de forma sistemática.

Es una forma de volver a aquella gestión visual que existía en las empresas cuando no habían paredes ni departamentos ni “planta 23”. La agilidad hay que construirla a base de preparación, de formación, de sistemas de alerta temprana, de estar en el día a día, de ayudar y no controlar. Ya sé que es más cómodo esperar a final de mes y pedir explicaciones del porqué no se obtienen los resultados, hay que bajar a la arena y dirigir el tráfico desde la propia calzada, eso sí, ayudándose de la información y de su análisis.

El desarrollo de software ha avanzado bastante en esta línea. He visto grupos de desarrollo con un sistema sencillo de progreso y todos alrededor de una mesa física o virtual. La gestión del conocimiento, la orientación a objetos y su reutilización (actualmente con microservicios), la productividad, la disminución de bugs (https://es.wikipedia.org/wiki/Error_de_software), se facilita con esa simple medida de compartición. Hoy hay medios, sistemas, metodologías, etcétera, lo que falta es darse cuenta y ponerse a ello.

Por esta ruta es por donde avanza la planificación y ejecución de estrategias empresariales, planificando y viviendo “en tiempo real” el avance para corregir de inmediato.

Posts sobre la misma materia:

https://direccioncomercial.wordpress.com/2014/07/28/sense-and-respond-marketing/

https://direccioncomercial.wordpress.com/2012/03/07/las-empresas-adaptativas-marketing-y-ventas-sense-and-respond/

27 febrero 2017

De las estructuras empresariales monolíticas a las empresas con estructuras de microservicios

por -roliver TDC

De las empresas con estructuras poco ágiles y monolíticas, a las flexibles y  fácilmente actualizables

monoliticoUna vez más la tecnología informática nos aporta una solución a la gestión empresarial, un camino a la tan cacareada transformación digital. Ellos también se han tenido que enfrentar a la gestión de grandes aplicaciones de software que correspondían a grandes estructuras empresariales con una arquitectura monolítica que no era ni ágil ni fácil de cambiar.

Introduciendo un poco el problema informático -y para que vean la similitud con las empresas- que llevó a trabajar con orientación a los microservicios, estas fueron las principales motivaciones: las grandes aplicaciones software, aquellas que están formadas de una forma integral, de una sola pieza,  aplicaciones monolíticas que son difíciles de modificar, de reparar, de replicar, de modificar sin detener su ejecución, de descubrir dónde está un problema, etcétera, eran las que reinaban hasta ahora. La solución pasaba por construir sistemas software que resultaran de un conjunto de componentes ciertos que ya conocemos bien, que se pueden reutilizar sus elementos porque hacen funciones determinadas y ciertas, que se pueden modificar sin tener que parar el sistema entero, que se pueden replicar en las partes más utilizadas reduciendo la necesidad del sistema hardware. Estas ventajas hacen que los sistemas software se construyan con una orientación a los microservicios en lugar de los sistemas monolíticos mencionados que resultan una montaña imposible de mover.

En las empresas está pasando lo mismo, las estructuras monolíticas están generalizadas y no se ven que muchos males sólo demandan un cambio de componentes, la dirección piensa que lo que no funciona están más generalizado e integrado por toda la empresa y por eso acaban no cambiando nada puesto que no ven fácil la extirpación de la parte que malfunciona. Sería mucho más sencillo armar empresas con módulos con un objetivo funcional, interoperables y sustituibles.

Podemos imaginar a un departamento comercial compuesto por módulos especializados y que tuvieran funciones que se integraran con otros módulos, pero que en caso de no funcionar pudieran ser sustituidos, por ejemplo, podríamos hablar de el componente de generación de leads, de atención al cliente, en la venta a la base de clientes, de ejecución de la gestión comercial de la empresa, de conocimiento del mercado, etcétera.

Cuando hablamos de empresas monolíticas no nos referimos a grandes compañías necesariamente, hay muchas empresas pymes con esa característica, están formadas por un todo difícil de diseccionar y por tanto de analizar y llegar al origen de las causas de los defectos y de las virtudes. Esta propuesta se parece bastante a la orientación a procesos, pero tiene algunas ventajas de interoperabilidad porque así fueron pensados en su origen.

Los sistemas conllevan una complejidad que tiende a a aumentar con el tiempo, si somos capaces de crearlos con componentes de efectos ciertos son mucho más fáciles de gestionar, reparar y actualizar. Cosas de los sistemas abiertos.

 

20 febrero 2017

¿Qué causa que un nuevo vendedor haga lo mismo que se ha hecho siempre?

por -roliver TDC

Para innovar hay que parar o salirse de la rueda y pensar cómo debe hacerse mejor

ruedaEs muy curioso, pero pones a un nuevo vendedor en un departamento de ventas y a la semana ya está haciendo lo de siempre. En realidad no es tan extraño si piensas lo que ha podido pasar. Repasemos la escena del crimen, que es muy típica y de hecho está basada en la falta de innovación a lo largo de los años.

El neófito llega puntual a las 9 de la mañana y pregunta por el director comercial, lo conoció en la última sesión del proceso de selección y fue él quien le dijo que le esperaba el lunes a esa hora para explicarle cómo vendían en la empresa. Era -sin duda- una forma de hablar, puesto que allí vendían como en el resto de empresas, que era el mismo formato que se utilizaba desde 1967 en ese sector.

Finalmente, Julián -el director comercial- salió a darle le bienvenida al proto vendedor y le acompañó hasta una pequeña sala de reuniones y le comentó: “aquí tienes toda la documentación sobre nuestra cartera de productos, ves leyéndotela y más tarde hablamos del mercado”. Pasaron cuatro días desde su última sílaba, el nuevo profesional de la comercialización ya tenía lo que viene a llamarse una gran empanada mental, eran muchos productos y no sabía qué hacer si empezar a memorizar o darle una tercera lectura a toda la documentación.

El director comercial se lo llevo a almorzar con los miembros del departamento presentes a esa hora y lo presentó a los vendedores que entre bromas y peticiones del almuerzo ideal le preguntaron  algunas cuestiones sobre su experiencia en ventas y le alentaron a triunfar en su nuevo puesto, sin pensar que eso -en justicia- les correspondía a ellos. El director comercial se reunió una hora con el inexperto comercial para contarle la regla de oro de la acción de ventas: “La semana que viene te vas a ir cada día con un compañero, así vas a ver todos los tipos de clientes y las aproximaciones de tus compañeros y fíjate bien porque a la otra semana te vienes conmigo un par de días para ver cómo te defiendes y a la otra ya vas a ir tú solo. Esta tarde te contaré quienes son nuestros clientes, nuestros competidores y revisaremos nuestros productos”.

Durante la semana siguiente, los compañeros le fueron contando detalles sobre su actividad, aunque nunca le hablaron de las causas de ventas, de las necesidades de los clientes, del porqué se vendía más que la competencia aunque no fuera en todos los sectores ni en todos los productos. Sí que le comentaron con asertividad que si bajaran los precios venderían mucho más. Al explicarle el sistema de generación de oportunidades durante uno de los almuerzos, el neófito reconoció el primer problema: “Eso es cosa tuya, tenemos bases de datos y tienes que llamar para concertar visitas y -en tu caso- deberías mezclar clientes potenciales con clientes. Habla con los vendedores de clientes existentes que como tienen un trabajo más fácil que nosotros, tendrán más tiempo para dedicarte”.

El vendedor en prácticas empezó a trabajar en solitario con un listado de empresas a las que nunca le habían vendido en esa empresa y a los que sólo podía triunfar puesto que fracasar era el estándar. Tras 150 llamadas llegó la primera visita y averiguando desestructuradamente la información necesaria para la acción comercial, llegó la primera venta. Hoy en día él es el director comercial de la empresa, en este momento está hablando por teléfono con su secretaria que le avisa de que ha llegado el nuevo vendedor…

27 diciembre 2016

El cambio en la empresa española: ¿Qué hay más allá de la intención?

por -roliver TDC

IndustriaEs un estado de opinión que se va generalizando poco a poco en las empresas: necesitamos abrazar el cambio. Lo primero que habría que hacer es preguntar qué es el cambio más allá de la propuesta de un consultor. El cambio implica mucho y llega hasta las más profundas estructuras, no hay nadie fuera de su alcance. En muchas ocasiones, cuando implementamos la metodología CRM vemos como los directivos se sitúan fuera de su alcance y no se ven ni siquiera usuarios. Es la prueba de que no se piensa llegar más allá de un sistema de control dejando de aprovechar lo más importante de un CRM. En realidad, no hay intención de cambio sino mejoras para que todo siga igual.

Ahora se anuncia la necesidad de la transformación digital, es lógico, el mundo está cambiando a marchas forzadas y la empresa que no se ponga alineada con esa tendencia tendrá unos sobrecostes que la harán inviable. Esa transformación requiere cambios profundos, no sólo la adopción de sistemas informáticos para automatización de procesos, es un cambio que requiere la refundación de las compañía porque hay que replantear la empresa desde cero utilizando métodos similares al sistema de presupuesto cero. ¡Qué nadie se asuste! No hay que derribar nada, para ese replanteamiento una empresa en marcha se encuentra en una situación ventajosa: tiene la experiencia.

Las empresas van mejorando y cambiando sus procesos a lo largo de su vida, pasados unos años hay una complejidad que las hacen poco operativas, pero es dificil darse cuenta porque el dinosaurio se mueve e incluso nos llena de orgullo el ruido de sus pisadas. Las empresas que han realizado una transformación digital bien hecha no se les oye llegar, son más propias del ballet que decascos de caballo por adoquines y eso no quiere decir que estén constituidas por poca gente, sino que los procesos están simplificados siendo muy efectivos y eficientes, eso hace poco ruido.

En general, la tendencia camina hacia la capacidad de reunir a profesionales de gran valía con sistemas de ejecución eficaces que conducen a la empresa a que pasen cosas importantes para el logro de sus objetivos diariamente. Hay que cambiar el sistema de dirección, puesto que esas profesionales requieren autonomía y no requieren  el mismo nivel de supervisión que se han venido utilizando, esos sistemas de micromanagement que tan poco operativos son.

Yo recomiendo firmemente que no se haga una transformación digital para que nadie pueda decir que estás anquilosados; es mucho mejor plantear objetivos rompedores y comprobar que se requiere esa transformación. Tener un buen motivo es la clave del logro. Los objetivos tienen que pasar por llegar a grandes mercados de una forma económicamente rentable.

31 octubre 2016

El cambio está ahí y será después de un crack asiático…

por -roliver TDC

cambiosSí, llevamos 25 años hablando de la sociedad del conocimiento y de la innovación, pero nunca llega. El modelo hiperindustrial ya no da ni una gota de soluciones y la situación es insostenible. Hay como un incipiente cambio, pero más como una muestra que de una economía real; las innovaciones ya se ven o están a punto y un sinfín.

El cambio de modelo no podrá ser a las buenas y habrá que sufrir un poco después de ocho años de mala situación económica y con los ahorros desgastados. El Brexit es un síntoma más, los británicos siempre han sido la nación más estratega de la historia y saben cuando toca volver a los cuarteles, lo que dicen oficialmente es política.

En el mundo hay una zona de gran crecimiento en los últimos años que son o han sido las economías emergentes asiáticas y muy probablemente en esa área tan dinámica será donde se prenda la mecha del próximo crack y que dará paso a un nuevo modelo.

En el pasado, cuando las economías capitalistas sí que funcionaban insuflando dinero a la economía financiera y todo el sistema funcionaba a la perfección distribuyendo con cierta igualdad o al menos dejando vivir a todo el mundo. Cuando las empresas y la economía no van bien, la economía financiera se inventa el dinero y todo se va a la porra. Parece fácil, hagamos que las empresas ganen dinero. En eso estamos y se está haciendo a base de crear nuevas empresas que tengan un largo recorrido positivo, aunque eso cuesta tiempo y un solape de años combinando ambos modelos, así llevamos años, muchos años.

El relevo, el cambio, el nuevo modelo, llegará de sopetón, drásticamente, sin pedir permiso, a la fuerza, por narices, para seguir viviendo en el primer mundo, y todo eso requiere un gran evento, una motivación sin contemplaciones que nos hará abrazar el cambio y el nuevo modelo de economía del conocimiento.

Cualquier mañana nos despertaremos con una caída brutal de la bolsa asiática como señal del final de la economía financiera en la que nos hemos instalados y que tiene pies de barro y todo será diferente a partir de ahí. Ya se huele y los principales analistas están marcando pequeños movimiento sísmicos que anuncian uno mayor. El ciclo está claro: Las puntocom, 2008 y ahora…2016.

Es una pena, con un poco de suerte hubiese podido vivir en un periodo mundial de paz y progreso, pues no, nos tocará vivir -como desea el dicho chino- tiempos interesantes.

17 octubre 2016

¿Cómo puedo explicar lo que supone actualmente el Management?

por -roliver TDC

ManagementEl título está incompleto, realmente debería ser: ¿Cómo puedo explicar lo que supone el Management y no morir en el intento? Debido a la inmensa cantidad de versiones personales que hay. Me enfoco a los managers y directivos con experiencia, no quiere decir que no aplique a los que tienen menos experiencia o ninguna, que también los hay, sino que busca eliminar la posibilidad de que alguien piense que es cuestión de experiencia. Lo aprendido a través de los años de management es fundamental, pero si no tienes un espacio para clasificar las experiencias todo se pierde por el camino y sigues sin saber como gestionar.

Debo empezar por decir que en el management hay tres planos de trabajo: el teórico de lo que se debería hacer, el que realmente ejecuta y -por último- los resultados que se obtienen. La verdad que es difícil que los tres planos coincidan en la secuencia lógica: sé lo que hay que hacer, lo hago adecuadamente y consigo el efecto deseado en conjunto con los profesionales bajo mi responsabilidad. Hemos de reconocer que se da una gran casuística, pero que si se basa únicamente en los resultados estará perdido a medio plazo porque es en el proceso dónde radica la clave del management. Luis Enrique, el entrenador del Barça comentaba recientemente que no está preocupado por la sequía goleadora de Alcacer porque está teniendo muchas ocasiones. El proceso funciona y tarde o temprano llegarán los resultados.

Para ser manager no hay estudios, cada uno se las arregla como puede según su preparación, su sentido común, su carácter y su capacidad de observación. En las grandes corporaciones suele haber un curso de intro al management que sirve para mantener el estilo de la compañía más que para preparar al asistente hacia un management efectivo. También hay masters de management que se dedican a completar la visión integral de todas las áreas funcionales de la empresa, pero -en su mayoría- también dejan la función propia del management por tratar adecuadamente, eso sí, la delegación de funciones siempre es tratada. No quiero dejar de mencionar a una parte de los coaches que también se dedican a este tema y que proporcionan a los directivos ciertas reglas de urbanidad interna, pero que eso tampoco te hace un buen manager.

Imaginaros que preguntáramos a varios managers qué es el management. Las respuestas serían absolutamente variopintas, pocos modelos de referencia y ninguna iría orientada hacia los tres planos mencionados que vuelvo a repetir: saber qué hay que hacer, conseguir ejecutarlo con eficiencia/eficacia y obtener resultados. No sirven resultados si has quemado al personal o si les confundes cada lunes con ideas nuevas o si crees que manager es lo mismo que liderazgo.

Ser gestor intermedio es relativamente complicado porque normalmente está muy estructurado y cabe poca aportación más allá de seguir las ordenes de arriba y gestionar las demandas o quejas de abajo (casi nada). De hecho siempre acaban recortando por esa parte de la pirámide, pero el Management con mayúscula es insustituible por un sistema informático (mientras hayan personas y no todo sean máquinas). Cuando se consiguen resultados y todos están contigo es que estás en la zona de management. En definitiva, siempre estamos hablando de buenos conocedores del proceso y grandes ejecutores.

Pienso que hay varias generaciones que con mejor o peor estilo personal han ejecutado la función de management, aunque sin un patrón de actuación bien estructurado. Los resultados están ahí, han sido buenos y malos. Lo que sería deseable es que esta cuestión acabase y ya en la facultades de ADE se colocasen los cimientos del management y en las empresas se creasen canteras de managers.

26 septiembre 2016

¿STEM or not STEM? Este es el dilema de la formación para el futuro…

por -roliver TDC

Modelos económicosYa saben que STEM es el acrónimo de Science, Technology, Engeenering and Mathematics, los que serían CTIM en español o MINT en alemán, y se refiere a la formación y profesiones/profesionales con futuro. Es el triunfo de la ciencia, de la ingeniería, de la técnica y de lo racional. Es cierto, parece que ese background va a tener muchas oportunidades, pero cuando algo se quiere que sea masivo ya se sabe cómo acaba: mal pagado y como una mercancía.

Las fábricas del futuro, la Internet de las Cosas, las ciudades inteligentes, el Big Data, la ingeniería y el desarrollo de software como base, los nuevos materiales basados en la biotecnología y mil ejemplos más parecen indicarnos que esos perfiles aseguran un trabajo y, probablemente sea así.

Afortunadamente, un servidor se ha criado -profesionalmente hablando- rodeado de estos perfiles  que no coincidían con el mío exactamente. Las ciencias económicas y empresariales, es un área de conocimiento que empieza mintiendo (al no ser una ciencia precisamente) y basarse en otra para construir sus modelos (ceteris paribus), pero esa formación me ha permitido sobrevivir entre tanto ingeniero. Claro que entre ellos también hay tribus, que no es lo mismo un ingeniero informático que un “teleco”, ni un ingeniero industrial que un arquitecto. En todo hay clases, aunque cada uno cree que lo suyo es lo meritorio.

Mi experiencia es que -en general- tienen una gran capacidad de trabajo de aprendizaje, de autoaprendizaje quiero precisar. Ese tipo de inteligencia la tienen muy desarrollada, aunque no se puede tener todo en esta vida y la combinación de corbatas, camisas y trajes queda para otras profesiones.

Lo dicho parce que descarta otros estudios como fuente de trabajo, pero afortunadamente no va a ser así. Se demandarán miles de puestos técnicos, muchos más que de otros perfiles pero acabarán conviertiéndose en una commodity excepto para los verdaderamente buenos, creativos y capaces de innovar. Lo emocional tendrá un enorme futuro puesto que eso no se puede enseñar ni aprender, se nace con ello y sólo cabe mejorar esa capacidad.

En las universidades americanas, las escuelas y facultades artísticas tienen los mayores numerus clausus, eso indica que en un mundo técnico, las artes, lo emocional tendrá un un espacio importante. Es cierto que hay mucha gente sin formación, ni técnica ni de letras ni artística (que tiene su peso de técnica) o que la tienen pero como un mero trámite que sigue al instituto, para esas personas la cuestión profesional será complicada.

Decididamente hay que buscar algo en lo que seamos buenos, en lo que podamos destacar y no sea sencillo igualarnos. No importa que sea en la preparación del calamar plancha o de música de pasodoble, siempre habrá un espacio laboral y un motivo para facturar. Eso sí, en cualquier caso elija algo que le guste.

19 septiembre 2016

Divida su facturación por el número de empleados, si no llega a los 60K€ tiene un problema

por -roliver TDC

LOGOSSLa verdad es que cada sector -incluso cada empresa- tiene su ratio, pero como cada vez todo es más parecido, esta relación me parece adecuada y en cada caso que cada uno trate de calcularse la propia. Los costes se parecen mucho excepto que sea una empresa de fabricación, con lo que el cociente comentado es ideal para empresas de servicios o comercializadoras.

Con los movimientos salariales a la baja conseguidos en los últimos años, esa medida está nuevamente vigente. En definitiva, es como un cálculo simple del umbral de rentabilidad pero determinando la facturación por empleado necesaria para obtener beneficios. Esta medida facilita mucho las decisiones de contratación inversión y gasto con su su relación con la facturación, también sirve bien para analizar otras empresas como las de los competidores, proveedores, colaboradores, etcétera. No hay que olvidar que esos datos son públicos normalmente, aunque hay que confiar en la información que se publicita que no siempre es cierta, es más algún comunicado de crecimiento brutal es la antesala de la bancarrota.

Como siempre comento, la mejora del ratio debe centrarse en el numerador -en la línea de arriba, los ingresos- y no en los costes (nº de empelados, en este caso), puesto que está última estrategia suele llevar al desastre con el tiempo si se llega un punto más allá de lo lógico.

Cuando alguien nuevo llega a un sector y rompe ese esquema, es decir, puede conseguir la  facturación de los que ya están con mayor productividad se lleva el mercado de calle. Los recursos necesarios son menores, pero sin forzar, de una forma natural e innovadora. Es el caso de Amazon o de Dell como de tantos otros que han roto el cantidad de recursos para lograr la facturación.

Las grandes compañías tienen calculado los costes que acompañan a cada empleado, de forma que siempre saben cuánto ahorran si prescinden de un grupo de profesionales y cuentan todos los costes, desde las secretarias, teléfonos, coches, gastos operativos, formación, etcétera, hasta los sueldos y salarios. Es innegable -nos guste o no- que reducir el número de empleados es la forma más sencilla de recuperar el ratio, como ya hemos dicho, pero eso no tiene futuro excepto que las personas sustituidas lo sean por elementos productores (tecnológicos, normalmente) de menor coste, bajando el ratio. Aunque esta manera no sea tampoco sostenible para la sociedad actual. Si sólo se pretende aumentar la productividad forzando a los empleados que se quedan va a tener más problemas que los que elimina en un primer momento.

Es una medida simple, fácil de calcular y sobre todo muy efectiva. Cuando la aplicas y ves que no se llega a la posición deseada no suele fallar, al poco viene el concurso. Lógicamente, nos referimos a empresas con trayectoria, no a nuevas empresas o de sectores de gran inversión.

La agilidad, el pago por uso, el gasto frente a la inversión, etcétera, están imponiéndose, claramente facilitan un buen ratio de facturación por empleado, siempre crecen o disminuyen con la facturación. No es descartable -si seguimos en esta ruta de reducción de personal- que cambiemos el denominador por otra medida. Espero que alguien diga -pronto- qué vamos a hacer las personas en este siglo.

 

 

12 septiembre 2016

¿Realmente es posible eso que llamamos generación de la demanda?

por -roliver TDC

MergerProbablemente no, aunque habrá que aclarar esta afirmación. Todos hemos hablado de la generación de demanda, al igual como todos hemos dichos que antes era más efectiva, que hacías un seminario y te salían tres operaciones, que los mailings postales funcionaban igual que el telemarketing y que los directivos recibían a los vendedores sin tantas restricciones como ahora. No voy a negar que eso es cierto, eso era así. La cuestión modificante son las circunstancias de aquellos momentos.Voy a recordar algunos detalles: muy pocos canales de comunicación, demanda insatisfecha y superior a la oferta, poca información en el mercado, pocos proveedores en casi todas las áreas y algunas más que todos pueden recordar, todos los de cierta edad, claro.

¿Podemos -entonces- hablar de que antes se generaba demanda de forma  más exitosa? Pues yo creo que no, que lo que pasaba es que los mercados estaban esperando ser contactados, ser informados, saber quién podía ser su proveedor. Pero esa situación pasó, ya nada es igual. Hay multitud de medios de comunicación y en movilidad, hay miles de proveedores que quieren hablar con el decisor de las empresas, miles de productos muchos de ellos indiferenciados, una diversidad de canales de distribución para elegir información, compra, recomendación, etcétera. Un Cliente más formado, super informado, infiel y ocupado (o perdido de tanta información como le llega). El problema de la generación de demanda es una cuestión actual, nunca antes se ha tenido que hacer de forma rigurosa. En un momento de sobre demanda bastan con ponerte delante del potencial comprador, pero eso paso y tenemos que aprender cómo hacerlo con la situación actual y eso está en proceso, pero todavía no sabemos cómo hacerlo y de forma no imposible financieramente hablando.

El exceso de oferta indiferenciada lo ha cambiado todo. Ahora sí que hay que generar demanda y tiene que ser luchando contra otros muchos que se parecen y el extremo ruido de fondo. Vamos, en condiciones muy complicadas. Hay algunos casos de éxito, pero no hay mapas para el buen fin. Hay que pintar nuevos mapas y que tienen que ser dinámicos porque lo que hoy funciona a los tres día ya no lo hace. Bastaba con lanzar las redes de arrastre para conseguir la pesca, pero ahora se requiere especificidad, histórico de la conversación, mercados globales, culturas diferentes, información del comportamiento de los Clientes semejantes. En fin, complicado y con muchas posibilidades y caminos.

Promesas hay muchas casi tantas como incumplimientos de objetivos. Por si acaso, un buen producto o servicio a precio competitivo suele ayudar…

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