Posts tagged ‘Gestión del cambio’

27 agosto 2012

No es un momento de mejora sino de cambio radical en las empresas y sus ventas

por -roliver TDC

A pesar de que lo comprendo, todavía me sorprende que muchos profesionales y empresas piensen que este momento pasará y volveremos a lo de siempre o que hay que realizar algunos cambios para volver a situaciones estables. Craso error, lo que se está fraguando es un cambio radical, una nueva forma de operar. El número de  analogías, metáforas y símiles que se pueden emplear es ingente. Desde aquel ratón que demandaba conocer quién se había llevado el queso, hasta aquella rana que se coció, pero que empezó creyendo que era un baño de agua calentita, cuando estaba en una olla al fuego…

Nos ayudaría bastante que alguien respetado y basándose en la técnica de escenarios, nos contase hacia donde vamos claramente y cuales son los diferentes caminos para llegar al destino previsto, así como cuáles son los eventos clave que podemos reconocer como prueba de que estamos en el camino (como el símbolo del Camino de Santiago).

Si popularizásemos la descripción de la situación que emerge, cada persona/profesional podría establecer una estrategia para navegar en ella y -al menos- nunca podría decir que nadie le avisó. Si no lo hacemos así, muchas personas quedarán aisladas profesionalmente en una economía que no necesita trabajo de bajo valor añadido.

Este es un momento en el que todos deberíamos preguntarnos qué haríamos en el caso de un cambio radical en el formato de la economía, no evita el sufrimiento, pero evita la cara de sorpresa y desesperación.

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13 febrero 2012

Los elementos disruptores: ¡a la fuerza cambias!

por -roliver TDC

Siempre lo he pensado. El cambio sólo llega debido a la visión de unos pocos y a la fuerza para el resto. No debía ser así, pero la realidad es tozuda y sin remedio. Por mucho que se insista a favor del cambio, por muchas conferencias que recomienden el cambio a las que se asista, por muchos libros que se publiquen explicando cómo será el cambio, éste no se produce hasta que un evento disruptivo, un cataclismo social, algo que te mueve del statu quo sin rechistar, sucede. Probablemente intuimos que debemos cambiar, pero como gregarios que somos queremos hacerlo en conjunto (ya se sabe,  aquello de “mal de muchos…” siempre ayuda a decidirse y a lo contrario).

En otros siglos, los hechos disruptores se produjeron a cuenta gotas y casi siempre ligados a eventos bélicos, en la actualidad van vestidos de situaciones de los mercados financieros, crisis de liquidez (esto lo dicen los que tienen la maquinita de imprimir billetes y/o la capacidad de realizar anotaciones en cuenta de divisas, que es lo mismo), crisis económicas, desempleo, en fin, todo lo que la Tª de la Información dicta para crear un estado de opinión general y poder hacer lo que se quiera. Me contó hace años un recaudador de impuestos (arbitrios) que los propietarios protestaban las imputación de ciertas propiedades  y las tasas, pero cuando se informatizaron, le daban la vuelta a la pantalla y cuando el afectado se veía en la pantalla se echaba mano a la cartera sin protestar, como si hubiese sido pillado por el Gran Hermano. Ahora pasa lo mismo, la crisis es causa inexorable de todo, de lo bueno y de lo malo.

Siempre he sido defensor del libre mercado, me ha parecido el sistema más natural. Otros sistemas -más asistidos- no han funcionado mejor. El problema del mercado es que muchos (que teóricamente, también lo defienden) lo asisten, lo manejan para su propio beneficio, haciendo lo contrario de lo que predican. Estos interesados son los que han provocado esta situación, seguramente como la última oportunidad que tenían de llenarse los bolsillos antes del advenimiento de otra economía/sociedad más sensible a estos temas y ante la rebaja del perjuicio a la Gaia y su consiguiente parón de la economía consumista. El mercado es un buen regulador si lo dejas tranquilo, sin intervenciones ni pillerías. Aunque tiene un problema, no es rápido ajustando, así que siempre tiene un periodo en el que todos los pasamos mal y que me temo es en el que nos encontramos. Esta situación nos va a permitir cambiar, intentemos gobernar este proceso para que sea por el camino recto.

Las nuevas posibilidades son motivantes, la forma de trabajo atrayente (con el retraso que he mencionado más arriba), en cualquier caso, las empresas y profesionales debemos participar, es un cambio, ya nada puede llegar del cielo. Lo que venga debe ser fruto del Crowdsourcing. Abracemos el cambio para acelerar al mercado a impartir justicia económica (de la otra, tampoco estaría mal) y cambiar lo heredado de otro siglo.

 

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